Inicio > Rafael del Naranco

Rafael del Naranco: Hojas verdes

  Antonio Machado, en unos versos admirables por lo sencillo de sus estrofas, cantó al árbol desnudo sobre lo alto de un roquedal, hendido por el rayo y en su mitad podrido, “que con las lluvias de abril y el sol de mayo, algunas hojas mustias le han salido”. Era un olmo solitario, muy cerca de la tumba donde reposaban los restos de su joven esposa Leonor. El poeta de la Castilla

Leer más

Rafael del Naranco: Aceituneros activos

  Sobre los caminos del nuevo año envenenado  con la plaga del Coronavirus envuelto en espanto, llegó a nuestras  manos aquí,  en la  costa mediterránea en la que anidamos cual gaviota de rasante vuelo, una postal de un pueblecito de la sierra de Jaén oloroso a olivo verde con sabor a aceite. Al leerla,  uno siente  cierto sonido conventual entre los promontorios con pinos negros, casitas blancas pintadas de cal y, en  

Leer más

Rafael del Naranco: La inspiración al escribir

  Los seres humanos solemos tener un lugar especial donde vamos desgranando nuestras cuitas interiores. El armenio William Saroyan escribió unas hermosísimas cartas desde la Rue Taitbout, en ese París matizado de brumas, piedras, bohemia y sueños; yo suelo unir palabras una tras otra, la mayoría de las veces con poco esfuerzo, desde la vereda donde a pesar del abandono, la permanente basura, el bullicio alocado de los autobuses de líneas que

Leer más

Rafael del Naranco: ¡Qué bello es vivir!

  Un antiguo proverbio señala: “El hombre teme al tiempo, pero el tiempo teme a las pirámides”. Esas piedras egipcias antiquísimas nos acercan a la idea conceptual de la inmortalidad, y sin embargo, es meramente un espacio efímero, simple soplo de brisa entre cardos de bambú y extensa  niebla, ya que la realidad al final del gran túnel  del Universo es nacer y morir lo mismo  que todo cefalópodo. Estudiosos del concluyente argumento 

Leer más

Rafael del Naranco: Mujeres maltratadas a espuertas

  Tantas llagas hay en  la piel de la mujer como gotas de  rocío en el mar. Casi no pasa un día -  rotulan las certeras estadísticas -  en una mujer no sea  atrozmente magullada, o  muere en manos de su pareja, ese ser al que un día ella le suministró su cariño sensitivo, apretó su cuerpo infinidad de veces, le parió hijos, acaso nietos, y lo veía como la luz de

Leer más

Rafael del Naranco: Realidad sin telarañas

  Sobre la repisa del tálamo donde duermo, reposan dos libros de Joseph Roth entre varios con años a nuestro lado como “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar, y “Ficciones”, esos cuentos portentosos de Jorge Luís Borges. No obstante es Roth quien comparte mis horas más serenas con “La leyenda del Santo Bebedor” y “Job”, un drama bíblico centrado en una familia judía  de la Europa Oriental que emigra a los Estados

Leer más

Rafael del Naranco: Compañeros de viaje

  Del último  recorrido por las viejas librerías de la Valencia mediterránea, en la que  hice parada y fonda, he adquirido varios libros de segunda mano,  entre ellos uno tomo de poemas cuyo contenido es una recopilación de autores a quienes el azar y las circunstancias, convirtieron durante algún tiempo en compañeros de viaje. Los voy recordando mientras los releo  con el deseo de expandir mi admiración hacia ellos, a razón de

Leer más

Rafael del Naranco: Vida, historia y sátira

  Narra la historia que durante una larga y oscura noche de invierno del año 373 a.C. el impacto de un terremoto seguido de una marejada destruyó la vieja ciudad griega de Helike, cerca del golfo de Corinto. La  urbe era centro de oración y ofrenda a Poseidón, dios de los terremotos y el mar. Podía ser una coincidencia, pero no dejaba de ser trágica, como cualquier puesta en escena mitológica. Poseidón

Leer más

Rafael del Naranco: No hay barcos para todos

  El bardo del libro de Lawrence Durrell en “El cuarteto de Alejandría” con cuarzo negro y topacio azul en  los ojos, lo diría de otra manera,  pero en esa ciudad de atardeceres suaves  y hondas noches, en cualquier taberna levantada en un cruce de callecitas olientes a mirra y sándalo,  sus palabras sabrían a viento húmedo y salitre, también ha desasosiego o cántaro de dudas sobre la espesura del alma. Lo

Leer más

Rafael del Naranco: Sobre el arte y la vida

  Uno entiende poco de pintura, nada de  matemáticas y  música. Igualmente nulo en mover  piezas de ajedrez. Meramente  realizamos  algunas acciones con algo de ardor: escribir, dormir la siesta y el perenne sortilegio de la querencia Algo prosaico sin duda, pero igual a toda labor  humana por insignificante que sea, es parte del yo interior de cada persona. Lo de escribir es un decir.  Lleno cuartillas, pero de ahí a la

Leer más

Rafael del Naranco: La turbación que nos cubre

  No hay historias pequeñas en la ardua cognición humana. Cada uno de los acontecimientos sucedidos,  aún pareciendo insignificantes, integran un todo. Cada una de las vidas individualmente refleja la racha de una esencia, el efluvio de una pasión, la pesadumbre de una ausencia o la incertidumbre de un ardor afectivo. Bien es sabido con creces que somos briznas, hálitos desajustados, entelequias caminando tambaleantes, Saber es mucho más que creer, no obstante,

Leer más

Rafael del Narancoo: Entre olivos y jaras

  Escribo en una cala del Mediterráneo a un costado de la baja Andalucía, la cortejada Al-Andalus árabe. La arena y el salitre brillan al unísono.   Olivos, alcornoques y farallones desguarnecidos, marcan el paisaje envuelto en calina fría. Tras haber dejado Córdoba – “gitana y sola” – camino  al encuentro  de un tiempo calmoso.  A lo lejos,  alguien canturrea y rasga la tarde ceñida en letrillas sueltas   del gaditano José María Pemán: “A

Leer más

Rafael del Naranco: ¿Adónde vamos?

  Nuestra conciencia reflexiva nos dice que somos herederos de las estrellas y necesitamos escarbar  esa esperanza trascendental para conocer nuestro lugar en el inmenso  Universo. La avidez es retornar a partir hacia los confines del Cosmos, donde un día lejano - hace la friolera de 15 mil millones de años - en el instante del Big Bang, comenzamos nuestra singladura por los colindes de la vida. En estos momentos la nave “Voyager

Leer más

Rafael del Naranco: Campo sembrado de mijo

  Somos incrédulos en materia de hipnotismo, ocultismo y todos los  conceptos imaginables existentes en la Cábala y en sus omnisciencias recónditas. Tampoco sabemos de alquimia, del libro de Thot, del Tarot o juego de naipes, y aún  menos de la evolución oculta de la humanidad desde Pitágoras a los Hermetistas, hasta llegar al mundo de los Rosacruces,  los Masones y los gobiernos esotéricos. De todo ello, como de Doña Osamenta y el

Leer más

Rafael del Naranco: Tierna muchacha en flor

  Es hermosa la criatura y anda muy despacio, igual a los pasos de una gacela.  Alguna vez, cuando al despuntar el alba salgo al balcón de la vereda a dejar al sol las dos tortugas ancladas a nuestro lado siendo apenas briznas  de vida, la  jovencita va de regreso a casa a entregarse al último hombre que la envuelve en bruma y reposo: Morfeo. En la  Grecia tramontana, en una de 

Leer más

Rafael del Naranco: Aquel otoño en Manhattan

  El hecho que tuvo lugar en  Nueva York  el 11 de septiembre de 2001, hace ahora 19 años,  demostró que todo  grupo político-religioso pueden realizar   operaciones   fanática  que en un pocas horas llega a hincar de rodillas a la nación más pujante del planeta. El acaecimiento apocalíptico en el bajo Manhattan contra las  emblemáticas “Torres Gemelas”  y que dejó una cifra  pavorosa de fallecido   y grandes perdidas económicas, ha sido una

Leer más

Rafael del Naranco: Un pedazo de alcalina

  Aún habiendo trascurrido muchos años, recuerdo el pequeño transistor de pilas que a nuestra madre le acompañó media vida. Con ese pedazo de alcalina, la soledad se le hizo algo más llevadera y el mundo que se alejaba ineludiblemente de sus ojos, se le ondulaba entre sus bucles blancos. Madre Isabel cuando hablaba, lo hacía hacia dentro; tantos años viviendo sola que aprendió a conversar con ella misma. Era una mujer

Leer más

Rafael del Naranco: Un recuerdo balcánico

  El fin de semana acudí a aún  cine de barrio en la Valencia mediterránea, ciudad  en la que desmenuzo mi exilio interior y el lector o lectora de estas líneas en Venezuela se halla al corriente. El filme se llamaba “Alexander” - una epopeya pésimamente contada, sobre Alejandro Magno - y el tema me ha traído recuerdos de una tierra balcánica  y el aprecio de sus gentes. Uno siempre evoca lo poco o

Leer más

Rafael del Naranco: Oliendo a lupanar

  A razón de mis años, que son ya muchos, conozco cortesanas de medio mundo y todas guardan la misma sensación fofa y dulzona, la idéntica impresión de cansancio de aquella primera meretriz que nos tumbó sobre una tierra inclinada y húmeda en un recodo del camino, bajo la tapia del cementerio, en el  apretado barrio del  Llano del Medio,  en el Gijón asturiano de mi juventud. Fue un deseo desgarrado el

Leer más

Rafael del Naranco: Llenar cuartillas

  La vida posee un obligante camino inapelable: beberla hasta la última gota. Existe una reflexión que nos recuerda la diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión, y cientos de  miles de personas, únicamente asumen una idea clavada, gemebunda: apaciguar el hambre, ya que un libro es complicado comerlo. La mitad de la humanidad  lee  poco o nada,  y menos aún puede asumir   las palabras cinceladas 

Leer más

Rafael del Naranco: La vida por hallar una costa

  Es  sabido que el mar Mediterráneo es un perpetuo narrador de historias anónimas empujadas por un hálito cambiante a razón de sus fuertes vientos soplados por dioses. En un instante, partiendo de Marsella, es mistral; un poco más tarde,  tramontana al rozar las costas de Nápoles  sobre los acantilados de Torre del Greco, los farallones de Sorrento y la isla de Capri. En algún lugar de los arenales de Túnez se

Leer más

Rafael Del Naranco: La odisea de los jubilados venezolanos en el exterior

  Pensionados venezolanos en ¡Pobreza híper-mega-máxima-súper-ultra extrema! Residenciados en España protestando por el pago de sus pensiones El jueves día 23 del presente mes, cientos de personas participaron en una acción virtual en diversos países, en la que pensionados venezolanos requerían el cumplimiento del artículo 80 de la Constitución bolivariana, cuyo texto expresa: “El Estado garantizará a los ancianos y ancianas el pleno ejercicio de sus derechos y garantías. El Estado, con la

Leer más

Rafael del Naranco: Caminos literarios bifurcados

  El  iconoclasta Normal Mailer nos ha dejado en sus libros  un permanente aguijón envenenado contra el poder establecido. Padre del llamado “nuevo periodismo” mucho antes de que lo reinventara Tom Wolfe,  en una recopilación de sus grandes reportajes periodísticos con el nombre de  “América”, desnuda,  al tras luz  de una palmatoria unos reseñas humanas golpe a golpe. Niño judío nacido en Brooklyn, nada en su biografía apuntaba hacia el periodismo ni  la

Leer más

Rafael del Naranco: Días de agua con rosas

  Se lo escuché decir al pastor de camellos sentado a la sombra de la muralla de Smara, la ciudad santa que mira al desierto: “Debajo del sol, la fuente corre. Eso es mi país, amigo”. Volvía al dominio  del al-Maghreb, bastión occidental del Islam, el olor a sándalo,  la  brisa ardiente,  los arcanos de la kasba. Ahora hago parada Tánger. La  urbe moruna del antiguo Protectorado español, dejó hace tiempo de ser

Leer más

Rafael del Naranco: Exterminando la vida

  La Tierra tiene carcoma y se va extinguiendo ineludiblemente. Tiene carcoma, cansancio o un poco de todos los males que hemos ido arrojando sobre ella en el caminar del tiempo. Las insondables preguntas de nuestra existencia: ¿dé dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos?, se van diluyendo Añadir nuevacomo un terrón de azúcar en un vaso de agua sin encontrar una causa especifica de tanto desasosiego Hace no mucho  tiempo  - hablando  con

Leer más

Rafael del Naranco: Una postal castellana

  La  ciudad de Ávila se presenta ante el peregrino rodeada de las murallas mandadas a construir por Raimundo de Borgoña en nombre de su suegro el Rey Alfonso VI, siendo ellas la antesala de una puesta  en escena de carácter espiritual, ya  que en cada esquina, atalaya, crucero o convento,  se alza la figura de  Teresa de Ahumada. La admirada mística,  tornasolada al lado de San Juan de la Cruz, llega

Leer más

Rafael del Naranco: La alegría de vivir

  Olvidémonos toda duda, aquellos miedos,  vivamos como si nada sucediera y reinventemos la felicidad, la que Milton, en su paraíso perdido, y también el Dante de la mano de Beatriz, nos presentaban como una utopía que el amor pudiera hacer realidad. ¡Ah! El amor, todo lo toma y todo lo da, por eso es el principio de todo, la razón de todo, el fin de todo. Nunca tanto “todo” fue tanto. Pascal,

Leer más

Rafael del Naranco: Rincón de libros

  En la presente semana de junio que se nos abre,  ella  nos ayuda a rasguear la columna escrita con uno de nuestros  escritores de cabecera,  el egipcio Naguib Mahfuz. Los otros, integrando la propia almohada en cuyo tablero reposan para tenerlos cerca en esta edad en  la que  el sueño es reacio a visitarnos, se hallan además  Stenfan Zweig, Curcio Malaparte,  Marguerite Yourcenar, George Steiner, Isaac Bashevis Singer, Antonio Machado,

Leer más

Rafael del Naranco: Desdoblar recuerdos

  En la juventud los viajes son la educación del adolescente. Ahora, con la serenidad de los años forman parte del soporte de la experiencia. Recorrer  ciudades ya para uno caminar sobre el tiempo ido. Pasar de una calle a otra, entre una suave brisa en desbandada,  es cruzar la historia. En compañía de nuestro amigo  de lecturas orientales, el Charles Dickens de los cafés de El Cairo, salimos a dar un paseo

Leer más

Rafael del Naranco: La existencia, algo trivial

  Todo ser humano, en sus deseos de retardar al máximo la llegada del crepúsculo que cierra el círculo del diario vivir, idealiza algo que sentimos intensamente pero de lo que sabemos prácticamente nada. Nuestro envejecimiento es debido, entre otras causas, a los elementos tóxicos producidos en las moléculas de oxígeno. Eso significa que cada inhalación de aire, la esencia principal de nuestra conservación, es de igual forma fundamento de la muerte.

Leer más