Tenemos el sentimiento de comunicar el sensible fallecimiento de Rafael del Naranco el 28 de…
Etiqueta: Rafael del Naranco
Rafael del Naranco: Salitre del Mediterráneo
Un libro referente Alejandro Magno nos ha traído evocaciones lejanas. Leer ya es el único…
Rafael del Naranco: Otro ron blanco, por favor
Se ama, y a fe cierta se ignora la gnosis; es un insurrección crecido al ritmo…
Rafael del Naranco: “El cielo protector” que nos custodia
Retorno a leer una vez más y con agrado vehemente, “El cielo protector” de Paul Bowles,…
Rafael del Naranco: ¡Ay, pena de los gitanos!
Era el relámpago en que abría el alba y la huerta olía a bejucos húmedos,…
Rafael del Naranco: Los espejos de mis fanales interiores
Pocas veces acontece, y sin embargo en esta ocasión, se estaba bien allí. Más de media…
Rafael del Naranco: Esa tonalidad mediterránea
Sobre las aguas del Mediterráneo que observo cada amanecida tras haber inmigrado de Caracas en…
Rafael del Naranco: El mejor compañero deseado
Si hubiera podido escoger, en aquel tiempo distante, a un amigo para deshacer entuertos y…
Rafael del Naranco: Los meandros de la vida y el arte
Uno tal vez concluya sabiendo ahora – tras muchos años de subsistencia humana – que…
Rafael del Naranco: Palabras para Vera
Postergo el libro que estoy leyendo – “Memorias de Adriano” – de Marguerite Yourcenar, y…
Rafael del Naranco: Una familia y una tierra
El ruso Tchinguiz Aitmatov escribió, cuando el invierno era más crudo en las heladas tierras de los…
Rafael del Naranco: Igual a cristianos viejos
Nada es más certero que cuando se hace camino al andar. En este zanganear por…
Rafael del Naranco: A orillas del Garona
Años hace que no regresaba a la ciudad de Burdeos. Y ahora, el transeúnte retornaba a…
Rafael del Naranco: Una figura de nuestro tiempo
Si hubiera podido escoger a un amigo para deshacer entuertos y trajinar caminos en esta …
Rafael del Naranco: Palabras del amor lacerado
Un caparazón de nubes cubre el cementerio sobre el mar de un intenso azul oscuro,…
Rafael del Naranco: Aún lo perseguimos sin saberlo
Nadie lo supo en ningún tiempo, pero igual que los patos de la laguna y…
Rafael del Naranco: Ojos ya no hay para llorar
Esta noche de finales de marzo, lluviosa y montaraz, con un libro de trovadores griegos…
Rafael del Naranco: La belleza del arte y las palabras
Mi persona entiende poco de pintura y música. Menos aún de mover piezas de ajedrez,…
Rafael del Naranco: Los años de vida se alargan
Recientemente un laboratorio logró prolongar la vida de la mosca de fruta en un cuarenta…
Rafael del Naranco: El mar del trigo y la filosofía
En un tiempo lejano y arrebujado en bruma, en medio de ese aislamiento que permanentemente…
Rafael del Naranco: Saltar delante del Rey Momo
Existe un relato en “Máscaras venecianas”, construido de forma admirable por Bioy Casares, en donde…
Rafael del Naranco: Libélula sin capullo
El día en que el autor de “Malditos toscanos”, Curcio Malaparte, era un cuerpo entumecido…
Rafael del Naranco: Úrsula y Fermina Daza
Macondo – la Troya moderna – era un pueblo marcado por la fantasía y el…
Rafael del Naranco: Costas del mar Caribe
En Isla Margarita, por el camino de Porlamar al Valle, en un patio frondoso y…
Rafael del Naranco: La grandeza de un año más
El ansia interior del ser humano de trascender por encima de los hipogeos, es uno…
Rafael del Naranco: Cuento de Noche de Reyes
En uno de los innumerables ensayos de George Steiner, el llamado “Noche de Reyes”, se analiza lo siguiente: “Existen tres…
Rafael del Naranco: Nosotros ya no somos los mismos
Esa noche oscurecida, Isla Negra chorreaba penumbra entre sus intersticios socavados. Los mástiles despavoridos se…
Rafael del Naranco: Atisbo sobre periodismo
El iconoclasta Normal Mailer nos ha dejado en sus libros un permanente aguijón envenenado contra…
Rafael del Naranco: Piedra negra sobre piedra blanca
Desdoblo unos añejos papeles arañados por el paso del tiempo y allí está, escrito en…
Rafael del Naranco: Las gardenias de Isolina
No sé canciones, o pretendo decir que muy pocas; a lo sumo uno que otro…

