Rafael del Naranco: Nana triste del Mediterráneo

  Describo el presente suceso  tal como me lo refirieron en el histórico Hotel Minzah de…

Rafael del Naranco: La revelación del dialogo

  De esa Grecia empapada de mares – Egeo, Mediterráneo, Jónico – nos envuelve el viento…

Rafael del Naranco: El corazón herido de Europa 

  En ningún tiempo tantos asesinatos, crímenes espantosos, violaciones en masa, descuartizamientos, empalamientos, canibalismo y altas…

Rafael del Naranco: Las pupilas de los hambrientos

  Nazim Hikmet   nació en Salónica en 1902, ciudad hoy griega, entonces turca. Apenas con 18…

Rafael del Naranco: Rosas blancas para poetas negros

  En las estaciones del tiempo en que aquellas y estas tierras era la ensoñación de…

Rafael del Naranco: El amor hace niños a los dioses 

  De  las “Memorias de Adriano” de ​Marguerite Yourcenar,  sustraigo el recuerdo a conciencia del doblamiento…

Rafael del Naranco: El arte de beber y comer en Francia

  De las tierras francesas que he recorrido durante diversas visitas – dos de ellas con…

Rafael del Naranco: El futuro de la humanidad

  Los pueblos serán lo que prefieran ser – ir a la deriva o lucha contra…

Rafael del Naranco: Entre la rabia y la pasión

  Reposan, sobre la mesita de noche, en el aposento de la ciudad mediterránea en la…

Rafael del Naranco: La ilusión de vivir eternamente

  Un equipo de investigadores de la Universidad de Oviedo, en la tierra asturiana de nuestra nacencia,  ha…

Rafael del Naranco: Lo ineludible, hablar de periodismo

  Un semiólogo  – especialista en signos  – es un poseedor  de seguridades que se introduce…

Rafael del Naranco: Una tarjeta policromada

  Creí saberlo: viajar es evadirse; así, en momentos de vapuleo interior, es agradable saborear las…

Rafael del Naranco: El cacao sigue en pie de lucha

  Los ensueños son necesarios para seguir cohabitando. Y en esa labor estamos bajo el anhelo de…

Rafael del Naranco: Sicomoros, guayabos y palmeras

  Estas jornadas agosteñas que lanzan lagrimones de fuego en  la orilla del mar mediterráneo  en…

Rafael del Naranco: Nuestro pequeño cerebro

  El “Vademécum de la vida”, largo, complejo, posee unas 35.000 páginas (genes) y en ellas…

Rafael del Naranco: Fortalecer la placentera siesta

  Estamos a mediados  del presente mes de julio sobre  una Europa en  que la guerra…

Rafael del Naranco: Palabras y anhelos de los días

  William Saroyan escribió unas esquelas desde la Rue Taitbout, en un París matizado de brumas,…

Rafael del Naranco: El difícil círculo bélico de hoy

  Nada nuevo sobre estas capas de cebolla que son los ciclos políticos humanos y,  menos…

Rafael del Naranco: Un sendero sin retorno posible

El mal de Alzheimer destruye  paulatinamente las células del cerebro y los recuerdos se borran y…

Rafael del Naranco: El cotidiano contexto del vivir

  Envejecer es nuestro destino. La senectud, en su mayor parte, procede de tóxicos producidos en…

Rafael del Naranco: El extraordinario pasmo de vivir

  Con el mismo embeleso  que miramos el cielo protector, nos sugestionan  los incalculables misterios del…

Rafael del Naranco: Ese cine con trapecio sin red

  Para apaciguar el tedio y una fiebre que no me abandona hace semanas, como si…

Rafael del Naranco: Tolerancia ante la existencia amorosa

  No es la primera vez que analizamos el presente tema. Cada pueblo  posee  protagonistas humanos…

Rafael del Naranco: Sobre opiniones e ideas

  Es sabido que los colaboradores de periódicos, revistas en papel, o en  el ciberespacio, son en la actualidad parte de…

Rafael del Naranco: Soplos que van y retornan

  La raza humana posee una aprensión de nacimiento: la incomunicación.  ¿Y quién la salva?  Uno…

Rafael del Naranco: Nuestra primera quijada

  Sucedió que después de cientos de millones de años, unas moléculas emergidas en un núcleo…

Rafael del Naranco: Esas humanas narraciones

  No importa que primero fuera jónica, después de los dorios, pues los griegos, con Atenas…

Rafael del Naranco: En las manos de Platón

Innumerables  castas perviven y mueren sin haber sostenido   en sus manos una hoja escrita a la…

Rafael del Naranco: Postal de La Habana

  Una puesta del sol en  La Habana frente al océano Atlántico en el Malecón, es…

Rafael del Naranco: Sonidos de violines

  Hace largo tiempo que no regresó  a Belgrado,  y aún así,  lograría ahora mismo merodear…

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