El acontecimiento más importante en la política venezolana, después del 3 de enero fue, sin duda alguna, la visita de María Corina a España específicamente a Madrid, donde fue recibida con el mismo protocolo reservado para jefes de Estado, recibió las llaves de la ciudad de Madrid, visitó, en calidad de invitada al congreso español y hasta se dio el lujo de rechazar una visita a la Moncloa por “inconveniente”.
Luego vino el encuentro con los venezolanos en la puerta del sol, donde asistieron cientos de miles de almas a fortalecer, con su presencia, su fe en Venezuela, a decirle a María Corina que estaban dispuestos y que sus corazones seguían latiendo en el mar caribe, en el Orinoco y en el lago de Maracaibo.
Luego María, serena, centrada, inspirada lo dijo todo, nos devolvió la alegría de sentirnos bien representados, nos demostró por qué ella es la líder indiscutible, habló de su regreso para Venezuela y por la puerta grande, a recorrer el país, a reencontrarse con los venezolanos y lo más importante…
Hablo de elecciones y pronto. El desgobierno quedó sin balance, no esperaban un éxito de tal magnitud, no esperaban que María Corina llegara a la Puerta del Sol escoltada por el departamento de estado norteamericano, eso lo dijo todo, ya saben que regresa a Venezuela y que se tendrán que tragar sus amenazas.
Solo le queda al desgobierno, salir a recorrer el país a tratar de ganarse de nuevo la confianza que una vez el pueblo les dio y ellos, lejos de devolver bienestar y progreso, devolvieron persecución, angustia, hambre, corrupción y cárcel. ¡Venezuela, por fin, será libre y María Corina es la garantía!

