Antes de que la música se volviera espectáculo global, hubo una época en que todo giraba en torno a la voz. El arte de interpretar una canción era suficiente para conquistar al público.
De esa tradición nacieron los grandes nombres que marcaron la segunda mitad del siglo XX: Cada uno, a su modo, contribuyó a transformar la canción en un lenguaje universal.
La emoción pasó de los clubes y los teatros al escenario global, impulsada por la radio, la televisión y luego el videoclip. Así nació la era del pop global, cuando la música popular dejó de pertenecer a un país para convertirse en patrimonio de todos.
Hoy, en tiempos fragmentados por los algoritmos, mirar hacia esa época es recordar cuando la melodía, la voz y la emoción bastaban para unir al mundo entero. Fue el momento en que el pop se hizo global.
Frank Sinatra – Fly Me to the Moon.
Tony Bennett – I Left My Heart in San Francisco.
Barbra Streisand – The Way We Were.
Tom Jones – Delilah.
Nat King Cole – Unforgettable.
Engelbert Humperdinck – Release Me.
Shirley Bassey – Goldfinger.
Elvis Presley – Can’t Help Falling in Love.
Karen Carpenter – Close to You.
Dionne Warwick – Walk On By.
Neil Diamond – Sweet Caroline.
Diana Ross – Ain’t No Mountain High Enough.
ABBA – Dancing Queen.
Bee Gees – Massachusetts.
Michael Jackson – Billie Jean.
Madonna – Like a Prayer.
Whitney Houston – I Will Always Love You.
Tina Turner – What’s Love Got To Do With It.
Elton John – Sacrifice.
Billy Joel – Piano Man.
Análitica.com – Emilio Figueredo.

