Son muchas tretas y compras de conciencia juntas puestas en escena por el régimen y sus adláteres, para confundir a la opinión pública nacional e internacional y “fascinar” al pueblo soberano, con miras al “fantoche electorero” del 25 de Mayo.
El país y su gente, vuelve a ser testigo y presa a la vez, del desaforado “embeleso socialista” suelto por toda Venezuela, con el reparto de prebendas a granel, bonos, e incluso, vehículos, cual nuevo Dakazo, para consumar la gran burla que los mantenga en el poder.
No queda ninguna duda, que el plan concebido en los laboratorios de guerra sucia del régimen, no es otro, que inducir al pueblo, a “morder el anzuelo de su embeleso”. De modo que la epopeya del 28 de Julio 2024, quede atrás, como si nada hubiera pasado.
Prohibido olvidar, que la apoteosis del 28-J, es aún más gloriosa, porque a pesar del acoso y la furia del corrompido abuso de poder, el pueblo acompañó la noble causa por la liberación de Venezuela, de María Corina Machado, para sellar la abrumadora victoria electoral de Edmundo González Urrutia.
Un legítimo triunfo electoral, que el régimen esquilmó descaradamente, hecho, que ahora buscan borrar como sea, sin escatimar desmanes, o tramoyas disponibles, hasta de unirse, con el mismo demonio.
Saben, que por este vergonzoso despojo, quedaron aislados de la comunidad internacional, y que además, el 80%, o más, del pueblo los detesta, tal como lo revelan los más serios sondeos de opinión.
Igualmente están persuadidos, que han fallado y siguen fracasando en cohesionar la lealtad de lo que queda del chavismo, en torno al impostor mandato.
En medio de su abandono y desespero, vuelven a la urdida treta de embriagar a la gente, con “la carnada populista”, para pescar en río revuelto, y sumar ganancias de pescadores, como reza el argot popular.
Para esa “misión imposible”, pues ya se nota el rechazo masivo, entran al escenario politiquero, las tres escuelas de influencers, (Lauicom), que funciona en la antigua sede del diario El Nacional, que le fuera arrebatada a sus legítimos propietarios por el régimen, a través de una burda y leguleya querella.
Se trata de un pequeño ejército de voceros, debidamente adoctrinados por el PSUV y entrenados, por agentes especializados del Comité de la Seguridad del Estado Ruso,( Kremlin), mejor conocido como KGB, traídos al país, con ese específico propósito.
De un lado, irrumpirá una furia digital de mensajes, en radio, Tv y redes sociales, con los llamados contenidos orgánicos, sobre logros y realizaciones, campañas de desinformación, para confundir y cautivar al público.
En otro frente, estarán los influencers, junto a los cómplices voluntarios del impostor, buscando convencer al país de cosas insólitas, como que lo indigno es negociable, y que participar en el bodrio comicial, es una muestra de madurez política.
Finalmente, volveremos a ver la embriaguez populista colectiva, de reparto de bonos, prebendas y hasta vehículos, con la retórica socialistas de siempre, sobre los logros sociales alcanzados para legitimar el tan cuestionado y hoy, tambaleante poder.
Algunos observadores políticos aseguran, que ni la bufonada patriotera, de elección de Gobernador, y del Consejo Legislativo del Estado Guayana Esequiba, “sin población, ni asentamiento geográfico, y mucho menos, actividad económica o estructura social”, ha logrado motivar el sentimiento patriótico de los venezolanos, para concurrir a la farsa electorera del 25 de mayo.
“El pueblo soy, y el patria socialismo o muerte”, del embeleso populista de Hugo Chávez, quedó lejos en la historia, y hoy desnuda a su fallido modelo, como el mayor desastre ocurrido en Venezuela, en años.
Hoy es solo el retrato difuso, del otrora asombroso, embeleso populista…
ezzevil34@gmail.com

