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Luis José Oropeza: Testimonio de Gonzalo Barrios

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Me impresiona el escrito de Luis Ugalde sobre Fe y Alegría. Fui contemporáneo con la rectoría del Padre J. M. Velaz en el Colegio San José de Mérida en 1951 hasta que nos dejó para irse a fundar Fe y Alegría su obra inmortal.

Hace 35 años Gonzalo Barrios me hizo la deferencia personal de hacerme Albacea de su modesto patrimonio de unos 200 mil dólares. La parte en Bolívares las dedicamos con la cooperación de Pablo Herrera Campins, acarigueño cómo él, hermano de Luis el Presidente pero nunca copeyano, a donaciones mensuales que se enviaban a los muchachos pobres de Acarigua como decían las hijuelas de su última voluntad. Así lo hicimos por mucho tiempo hasta que Pablo murió y nadie podía indicar el nombre de los beneficiarios futuros.

Decidí entonces cuando me quedé sólo en la fundación que se había creado para gerenciar los fondos. Se llamó Benjamin Barrios como su padre.

El saldo en dólares los convertí desde su muerte en papeles de la bolsa de NY. Cuando me vi solo y sin auxilio posible los recursos en dólares alcanzaron la cifra cercana a los 400 mil dólares. Me asustaron la cifra y los años de mi antigüedad y corrí dónde Ugalde para pedirle información sobre fe y alegría en Acarigua.

Allí existía una escuela. En seguida pensé que ese era el destino ideal para salir de los recursos que quedaban y cumplir a cabalidad con la voluntad de mi gran amigo, quien podría ser mi abuelo y yo quise comportarme como su mejor nieto.

Días después en un acto privado en mi oficina de entonces en Caracas entregué la cifra exacta que había en el Banco al representante de Fe y Alegría. El texto del documento lo guardo como un recuerdo, una constancia y un homenaje a mi amigo insigne y entrañable.

Luis Beltrán Prieto Figueroa, Miguel Ángel Burelli Rivas, Gonzalo Barrios y Rafael Caldera
Luis Beltrán Prieto Figueroa, Miguel Ángel Burelli Rivas, Gonzalo Barrios y Rafael Caldera

Hago este relato porque me lo induce la página magnífica de Luis Ugalde y algo más, significar el contraste entre dos tiempos de la política venezolana.

Hoy las cuentas de los gobernantes y sus familiares alcanzan los billones que los tienen desde los primeros meses de llegar al poder. Gonzalo Barrios los hizo en ahorros de sus sueldos mensuales de medio siglo. Cuando unos pocos años antes de morir me hacía la entrega me dijo, “me horroriza pensar que tú creas que yo me robé esto”. Le contesté. “A mi me sorprende lo poco que es”. Eso me tranquiliza me contestó. Y yo le expliqué  luego por qué así pensaba. Tú sabes lo que significa estar ganando 2 o 3 mil dólares durante medio siglo, sin hijos, siempre soltero, sin comprar un tetero o un pañal. Se rió con su humor de toda la vida.

Lo hago también para que las nuevas generaciones que han presenciado tantas ignominias sepan que es posible manejar bienes del estado por medio siglo y no llevarse para sí un sólo centavo.

Es una lección que deben recibir los chavistas del latrocinio del siglo XXI.

Gonzalo Barrios
Gonzalo Barrios

 

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