pancarta sol

Ismael Pérez Vigil: ¿Mayoría y unidad? (6)

 

– Primarias y Elección Presidencial de 2012.

Cuando se escriba sobre los últimos 27 años en Venezuela, un capítulo será la historia de los procesos electorales, pues el régimen que instauró Chávez Frías −y que perdura hasta hoy− siempre buscó legitimarse por la vía electoral. Esa es la parte que yo me he propuesto narrar, lo ocurrido en esos procesos electorales, para recordárselo a los mayores y darlo a conocer a los menores de 35 años, que son el 56,6% del país, con base en cálculos aproximados tomados de la ONU. Contar lo que aconteció, cómo nos afectó y qué secuelas nos ha dejado, pensando que si la historia se repite −o no−, de repetirse, que no sea como comedia y mucho menos como tragedia.

¿Legitimación?

El régimen instaurado desde 1999 contaba con varios factores: la decepción de una población que sintió que la democracia no resolvió sus problemas; con la idea sembrada por la narrativa populista, centenaria, que perdura hasta hoy, de que somos un país rico y que si hay gente con necesidades se debe a que alguien se “apropió” de la riqueza que les tocaba; y naturalmente, contaban también con un candidato de gran carisma; carisma que afortunadamente no duró, se fue extinguiendo, no únicamente por la muerte del caudillo, sino desde las primeras derrotas electorales y la comprobación de que la demagogia no basta para resolver los agudos problemas, que no solo continuaron, sino que se profundizaron. Hoy −paradojas de la realidad− la fuente de legitimidad del “legado” de Chávez Frías no son las elecciones, que se escamotean o evaden, sino el gobierno de los Estados Unidos. Pero permítanme introducir un “inciso” en esta crónica de los procesos electorales, para examinar algo que ha llegado a ser un paso previo a algunos de los procesos que nos tocará examinar de ahora en adelante, los procesos de elecciones primarias.

Primarias en Venezuela

La Constitución de 1999, que ni siquiera menciona a los “partidos políticos”, eufemísticamente en su artículo 67 establece que los ciudadanos tienen pleno derecho de asociarse con “fines políticos”, y que designarán sus organismos de dirección y seleccionarán sus candidatos a cargos de elección popular, en “elecciones internas con la participación de sus integrantes”. Esta disposición constitucional nunca ha sido regulada, ni siquiera en la Ley de Partidos Políticos, que fue reformada el 23 de diciembre de 2010. Sin embargo, a usanza de otros países, en Venezuela desde 1998 hemos tenido ocho procesos internos de “primarias” para designar candidatos; cinco en los partidos relacionados con el gobierno y tres, en los partidos relacionados con la oposición.

Veamos el resumen en el siguiente cuadro:

IPV 10 10 2026

Conviene destacar y resaltar algunos puntos de cada uno de estos procesos y aclarar que no son comparables entre sí, por lo que juzgarlos por el número y la participación, puede ser engañoso.

Comparación de procesos

Los procesos de primarias del gobierno, son un mecanismo interno −de organización, gestión o propagandístico−, de partido único, hegemónico, para elegir candidatos a cargos subalternos; pero, por ejemplo, a nivel de candidato presidencial nunca ha habido una disputa real, el candidato siempre fue Chávez Frías; y en 2013 el candidato presidencial fue designado por él antes de su fallecimiento y después −en 2024− fue decidido por “aclamación” en asambleas, sin una competencia real entre precandidatos. En los procesos locales o regionales, en los que sí hubo competencia, no siempre el candidato que resultó ganador fue el que compitió en la elección y en varias ocasiones terminaron en protestas y en algunos casos en violencia, detenidos o disputas judiciales.

Por el contrario, en los procesos de primarias de la oposición, para escoger el candidato presidencial −en 2012 y 2023− sí hubo una competencia real, con candidatos y cifras de electores verificables o auditables, con observadores independientes y publicación de boletines parciales de resultados, que no son ni han sido objetados o vetados por ninguno de los candidatos perdedores. Para escoger candidatos para diputados, gobernadores y otros cargos, la oposición siempre prefirió el mecanismo de “consenso” tras negociación entre los partidos; excepto en aquellos circuitos o localidades en donde no era posible el consenso y en ese caso se celebraron elecciones primarias competitivas.

Primarias opositoras presidenciales de 2012 y 2023

Vale la pena destacar las diferencias en proceso y cifras entre las dos únicas elecciones primarias de la oposición para escoger candidato presidencial, las primarias de 2012 y la elección primaria de 2023. En las primarias opositoras de 2012 se seleccionó al candidato presidencial y también algunos candidatos regionales y locales, en aquellos circuitos en los que, como ya he dicho, no se pudo seleccionar a los candidatos por “consenso”. La elección primaria de 2023, fue solamente para elegir el candidato presidencial, de allí el nombre de “elección primaria”. Además, las primarias de 2012, contaron con el apoyo técnico, completo, del CNE: centros electorales y máquinas de votación, sin captahuella. La elección primaria de 2023 fue completamente manual y autónoma, sin participación alguna del CNE.

Otro factor que se debe tomar en cuenta entre ambos procesos es el número de posibles electores en uno y otro, pues para la elección del 2023 el número de electores registrados en el RE estaba reducido en aproximadamente un 25%, debido al éxodo migratorio de votantes registrados que se produjo en el país a partir de 2014 en adelante. Para 2012 se calculaba en aproximadamente un millón de venezolanos en el exterior, mientras que para 2023 la cifra pasaba de los siete millones.

Votación en el exterior en 2012 y en 2023

Otro punto que vale la pena destacar en estos dos procesos es el relativo a las diferencias significativas en escala, proceso y cifras de la votación en el exterior. En ambos procesos los venezolanos en el exterior pudieron votar, en elecciones que fueron financiadas y conducidas por las comisiones ad hoc de la oposición, sin participación del CNE en el exterior; en 2012 se calcula que se votó en unas 80 ciudades en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, con el RE del CNE de unos 70 mil electores, pero no se cuenta con un número final de electores, pues nunca se publicaron cifras definitivas. En la elección primaria de 2023 se contó con una estructura electoral mucho más desarrollada, se votó en 87 centros electorales, en 80 ciudades de 30 países, con un registro electoral propio, de cerca de 400 mil electores y un resultado de más de 132 mil votos efectivamente escrutados −un 33% de los electores habilitados, 132mil / 397mil−; para la elección primaria de 2023 se cuenta con una cifra oficial y detallada en más de 700 actas, de votos escrutados en el exterior; mientras que para 2012 solo se cuenta con las cifras de inscripción del RE, pero no con cifras finales de participación.

La elección primaria de 2023, merece un capítulo aparte, en el cual se detalle su desarrollo, pero eso será en otro momento; por lo pronto, con ese cuadro en mente, el de las primarias en el país, voy a hacer una introducción, una descripción general, de la campaña presidencial de 2012, última en la que participó Chávez Frías.

Elección presidencial de 2012

Debido a la grave enfermedad de Chávez Frías, el proceso electoral presidencial, que solía efectuarse el primer domingo de diciembre, último año del periodo constitucional, fue adelantado para el 7 de octubre de ese año. El país contaba con una población estimada de 29,3 millones de habitantes y un RE de 18,9 millones, de los cuales participamos 15,1 millones; una participación del 80,5%, la más alta participación electoral desde 1998. Como bien sabemos, resultó triunfador Chávez Frías, con 8,1 millones de votos −el 55,1 %−, seguido por Henrique Capriles, con 6,6 millones de votos −44,3 %−; es decir, 1,5 millones de votos menos que Chávez Frías; los otros candidatos obtuvieron apenas 90 mil votos, para un 0,6 %.

Los Candidatos

El candidato oficial, Chávez Frías, que se presentaba a la reelección, disputó su cuarta y última elección presidencial; el candidato opositor por la Mesa de la Unidad Democrática, MUD, que se decidió en elecciones primarias, fue Henrique Capriles Radonski y se presentaron además otros cinco candidatos: María Bolívar, por el Partido Democrático Unidos por la Paz; Orlando Chirinos, por Socialismo y Libertad; Reina Sequera, por Poder Laboral; Luis Reyes Castillo, por Organización Renovadora Auténtica; y Yoel Acosta Chirinos, por Vanguardia Bicentenaria Republicana, quien se retiró a última hora para apoyar la candidatura del gobierno.

Las primarias opositoras, proceso descrito más arriba, que se realizó el 12 de febrero de 2012, contó finalmente con cinco participantes y los resultados fueron: Diego Arria, exministro y exgobernador (1,2%); Henrique Capriles, gobernador de Miranda (62,9%); María Corina Machado, Diputada (3,5%); Pablo Medina, exdiputado y exmiembro de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 (0,4%); y Pablo Pérez Álvarez, gobernador del Estado Zulia (29,8%); es de recordar que de ese proceso se retiraron: Antonio Ledezma, César Pérez Vivas, Oswaldo Álvarez Paz, Eduardo Fernández, Cecilia Sosa y Leopoldo López, este último declinó en favor de Capriles.

Características de la campaña

Aparte de la evidente enfermedad de Chávez Frías, que lo obligó a retirarse de los eventos de campaña en algunas oportunidades, una característica fundamental de esta elección fue el retorno a la extrema polarización, que habíamos vivido en los procesos electorales del país en décadas pasadas. Lo pernicioso de la polarización es que ésta no es un número, no es un porcentaje, es una mentalidad, una forma de posicionarse en la vida, un caparazón, un escudo frente al otro, una manera de desconocerlo.

Otra característica resaltante de este proceso fue la extrema agresividad de Chávez Frías en contra de su principal rival, Henrique Capriles, contra quien usó todo tipo de calificativos y en muchas oportunidades, según reportaron algunas ONG y el Centro Carter, hubo actos de violencia; especialmente de los seguidores del gobierno en contra de los partidarios opositores, tratando de impedir sus concentraciones y campaña. Esa violencia produjo un saldo de heridos y algunos fallecidos, cifras que se contradicen y no hay fuentes confiables para confirmarlo.

A pesar de todo eso, Henrique Capriles, obtuvo apenas millón y medio de votos menos que Chávez Frías, y aunque solo ganó en dos entidades −Mérida y Táchira− obtuvo una votación muy alta en centros urbanos que explica porque la diferencia de votos no fuera mayor y que lo dejo muy bien posicionado para la Elección Presidencial de 2013, que analizaremos más adelante, que fue necesario efectuar dado el fallecimiento de Chávez Frías.

Las razones de la violencia

Esa violencia creo que se debió a un factor que hasta ahora ha pasado desapercibido. Se suele decir que la derrota más importante que sufrió Chávez Frías fue en el Referendo Constitucional de 2007, cuando su proyecto de “reforma constitucional” fue derrotado. Otros se refieren a las Elecciones Parlamentarias de 2015, como la derrota más significativa del oficialismo, y que trataremos en su momento. Pero, es necesario retroceder al resultado de las elecciones parlamentarias de 2010 −del que se ha hablado muy poco− y lo primero que debió llamar la atención de ese resultado, que nos va a explicar mucho de los eventos posteriores, es que por primera vez el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), se vio superado en votación por partidos opositores o no oficiales. Voy a repetir esta idea, que como dije ha pasado desapercibida por años: en la elección parlamentaria de 2010, hace ya 16 años, el PSUV fue derrotado por la oposición y los disidentes del oficialismo. Sin embargo, a ese hecho, para decirlo en criollo, “se le ha sacado poca punta”. Una vez más, nos estaban cambiando la historia y no nos estábamos dando cuenta.

Conclusión

Chávez Frías sí lo entendió cabalmente y de allí que,a partir de ese proceso electoral de 2010, los siguientes, que fueron en 2012, se tornaron mucho más violentos y agresivos, y el PSUV, Chávez Frías y después Nicolás Maduro, ya no escatimaron en medios y recursos para mantenerse en el poder a costa de lo que fuera; hasta llegar al 28 de julio de 2024, que también analizaremos en su momento. Reanudaré la próxima semana la narración en detalle de las dos elecciones presidenciales, la de 2012 y la de 2013, y las regionales de 2012 que quedaron rezagadas por el fallecimiento de Chávez Frías.

Politólogo