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Ezequiel Querales Viloria: La amargura de la gota fría

 

No son Carlos Vives y Lorenzo Morales, consagrados intérpretes colombianos, los protagonistas de nuestro  pasmoso relato político, como lo sugiere el título del artículo, que identifica al famoso vallenato, que en distintas épocas involucró a ambos artistas

Cuando hablamos de “La Amargura de la Gota Fría”, aludimos a la solapada decantación”, que Estados Unidos (FBI-CIA-Trump-Rubio), aplica hábilmente, a los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, y lo que sobrevive del chavismo en Venezuela, para descolocarlos y sacarlos definitivamente del juego político. Tal vez, para sentarlos en el banquillo de los acusados, al que tanto le temen.

La mayoría del país siente, que algo raro se cocina entre EE.UU y los hermanitos Rodríguez. Pero quienes entienden de poder, y de negociaciones geopolíticas, saben que Delcy y Jorge tienen mucho, que ofrecer, Pero también, mucho que perder. La pregunta que surge entonces, es: Hasta cuándo los hermanos podrán soportar, tanta humillación de los gringos, al punto de tener que tragarse su “desorbitado amor revolucionario” y las contradicciones sobre la tan defendida soberanía. Así cómo, la inevitable entrega y traición, a sus propios compañeros de barricadas y trincheras universitarias?

En un país acostumbrado a la desidia y el caos general, en que el chavismo ha convertido a Venezuela, por casi tres décadas, fluyen ahora las voces silentes de Washington, al desconcertado interinato, dejando colar que algo se maquina con una precisión que no admite errores ni equivocaciones.

“Las garras que hoy cercan a Delcy y Jorge Rodríguez, y a la comparsa de notables del chavismo, “no son manotazos al azar. Tienen la factura metódica de un veneno suministrado a cuenta gotas”, (sic), observa con gran tino, la excelsa escritora caraqueña, Soledad Morillo Belloso, en uno de sus contundentes artículos, en  el portal de Costa del Sol 93.1.

Como se sabe, a principios de octubre 2026, hubo dos hechos noticiosos fuera de nuestras fronteras, que estremecieron la opinión pública nacional por su estrecha vinculación con Venezuela. Noticias que se convirtieron  en la “comidilla” del momento, en el gran público venezolano, en ciudades de EE.UU, de Europa y de Latinoamérica.

El primero y más notable, fue la infeliz aparición de la ex magistrada chavista del TSJ, Bárbara Gabriela César Siero, en una entrevista exclusiva con NTN24, pidiendo la anulación de la “fraudulenta” inhabilitación que ella dictó hace tres años, contra María Corina Machado y otros disidentes. Aducía, que fue coaccionada por la dictadura, y que sus tres hermanos militares, llevan más de dos años en prisión.

Casi de inmediato, en los tribunales de USA, apareció la lista de torturas contra los estadounidenses apresados en Venezuela, entre ellos, los 6 ex directivos de Citgo, detenidos, tras asistir a una reunión de la empresa, en Caracas, en 2017 y enjuiciados, por presunta corrupción. Su liberación se produjo en 2022, como parte de un canje de prisioneros, entre EE.UU y Venezuela, que incluyó a los narco-sobrinos de Cilia Flores. Ahora estos ciudadanos han denunciado y testificado sobre la coacción, la detención arbitraria y los abusos que sufrieron en prisión, bajo la dictadura de Maduro.

Dos episodios que parecían avanzar por distintos caminos, pero que al toparse con el engranaje de los hechos, dilucidan la ingeniosa trama de Washington, para bajarle los humos, al tutelado interinato venezolano.

Al recapitular, sobre la mano invisible, pero efectiva de EE.UU, en lo sucesos de la Nicaragua de Tachito Somoza, del Santo Domingo, de José “Chapita” Trujillo, y el trágico ocaso de Salvador Allende, en Chile, para abrirle las puertas a la dictadura de Augusto Pinochet, coincidimos con los expertos analistas, que aseguran, que en materia de liderazgo y supremacía geopolítica en la región, Estados  Unidos, no está jugando a los naipes.

Y aunque Donald Trump y su equipo, no son colombianos, entienden muy bien, el olor a la tortura de la Gota Fría, que veladamente les aplican a los hermanitos Delcy y Jorge Rodríguez, último reducto del chavismo en Venezuela, para que desmonten la dictadura. Y “paqué se acabe la vaina”. Como nos recuerda, el pegajoso vallenato que compuso Emiliano Zuleta, para responderle a Morales, y que inmortalizó  Carlos Vives.

Con información de BBC-Mundo-Soledad Morillo Belloso-Redes Sociales.

ezzevil34@gmail.com