.Como todo va en modas, las flagrancias judiciales de la temporada 23-27 se caracterizan por sus fuertes aromas a madero y palo. Para cultos, que los hay de todo tipo, según su Familia Olfativa (Tipo de Aroma) son una mezcla hibrida de Amaderados, comunes en fragancias masculinas y Orientales, característicos de palacio. Se llevan flagrancias que destacan por la concentración de sus valores esenciales (que determina su fijación y duración) y por su familia olfativa (el tipo de aroma conservador predominante). Para algunos olfatos no privilegiados pudiera parecer que huelen mal estas flagrancias, pero es que todo depende del color con que se mira y también apesta o no según hacia dónde corre el aire.
Por ejemplo, en algunos círculos se considera que además de Amaderados y Orientales, las flagrancias judiciales contienen una inspiración Gourmand, con actuaciones para unos dulces y comestibles del tipo “socialista chúpate esa” (marron glacé con olor maridaje de marrón y castaña, caramelos de mienta, café para todos los personados de extrema derecha y bulos, bolas o balas de algodón de azúcar para los oídos); para otros amargas (como cautelares sin cautela, imputaciones por pasar por allí, titulares gruesos donde colgar a ajenos y a propios cuando son ajenos a lo apropiado por los propios, filtraciones y goteras oliendo a humedad y moho de sótano e incluso sotana). En mi opinión aficionada sin afición, algo de flagrancia Gourmand hay. Al menos en su intención: hacer morder lo que difícil es de masticar. Así, esa flagrancia judicial forma parte del proceso de deglución de bulos mediáticos que intenta hacer tragar a la opinión pública que el gobierno huele a Vieux-Boulogne, Stinking Bishop y Limburger conservados en la misma alacena.
Por su concentración “instruccional” (Intensidad y Duración) los más populares de temporada se clasifican como Parfum (Extracto). Desde el punto de vista jurídico es la más alta concentración justiciera (20 % – 40 %). Su flagrancia es muy intensa y puede durar años o para siempre. Son ideales para ocasiones especiales, como tumbar un gobierno, un FGE o cualquier otra pareja de su elección. Para recepciones oficiales de denuncias o querellas contra bulas o bulos se impuso el Eau Fraîche con menos del 3 % de justicia. Una flagrancia suave y refrescante, de corta duración ideal para después de la ducha, proceder al archivo o no admisión a trámite, sea erótico o judicial.
Para finalizar, la flagrancia judicial puede ser analizada desde la Pirámide Olfativa. Estas flagrancias evolucionan en tres fases. Primero las “Notas de Salida”, que es lo que se percibe inmediatamente al aplicar los bulos sobre la piel mediática. Son escandalosas y duran hasta la admisión a trámite. Le siguen las “Notas de Corazón”, que son la verdadera identidad y carácter de la flagrancia, cuando esta se asienta en el banquillo. Finalmente, las “Notas de Fondo”, que constituyen la base del aroma flagrante; son los ingredientes pesados de la condena mediática e incluso judicial que perduran en la piel de quienes prueban esas flagrancias hasta el final de sus días.
Usted dirá, y seguro que sus razones tendrán, que las flagrancias son muy personales. Una forma de expresarse y presentarse públicamente. Por supuesto, pero en mi experiencia de alergias, también le diré que hay flagrancias que hacen el entorno irrespirable. Por eso, en aras de la concordia y a falta de arco, le diré que vale que sí, que en las flagrancias hay partes de él (o el ego puesto en dimensión psicoanalítica), pero también me reconocerá que lo son de su entorno. Sea él o su entorno, al final todos asfixiados por la exposición a flagrancias extremas.
Me encontraba doblemente traspuesto, físicamente piernas en alto para combatir la gravedad y mentalmente a media luz o “entrevelado”; para la RAE formalmente solo existe “entredormirse” y este acto y ocasión abro solemne petición de firmas para su inclusión uniéndose a “Crudivorismo”, “Microteatro” o “Marcianada”. Reivindiquémoslo alto y claro, es una marcianada crudivorica incluir microteatro cuyo su alcance ya lo dice su prefijo micro, y no algo tan masivo, practicado en horas de siesta y español como el entrevelo. Una llamada de atención a Vox y al PP: incluir el “entrevelar” en el entreverado catálogo de la prioridad nacional de sus entretelas. Y esa es otra injusticia flagrante, ¿entretelas sí y entrevelas no? Por favor, que alguien traiga algo de luz, aunque sea a la velada luz de las velas.
¿De dónde venía? Bien, pues estaba traspuesto cual matriz no singular cuando escucho al guionista de “El caballero oscuro” decir por boca del Joker interpretado por Heath Ledger reflexionar sobre los planes, en la escena del hospital:
«Nadie tiene pánico cuando las cosas van según el plan. Incluso si el plan es horrible. Si mañana le digo a la prensa que un pandillero morirá, o que un camión de soldados volará por los aires, nadie se asusta, porque todo es parte del plan». Cierto es por la aversión a la incertidumbre, y parece cierto en general. Se sabía que el gobierno de Israel tenía el plan de invadir y ocupar Gaza y Cisjordania, cometer un genocidio (actualmente con más de 20.000 niños muertos según estima la ONU) y expandirse territorialmente. Cuando el plan se hace realidad, el horror parece menor. Ya formaba parte de la realidad en tanto que plan, por lo que no irrumpen como una sorpresa y no se entra en pánico. Digamos que el efecto final es menor. Un terremoto no entra en el plan, irrumpe y el pánico es generalizado.
En España se comenta públicamente el plan de intentar imputar judicialmente al presidente del gobierno con la finalidad de terminar con él políticamente. Y con su proyecto de país para ser más concreto. Incluso un magnífico jurista ahora comentarista preveía que el plan se ejecutaría en otoño. Los movimientos cada vez son más flagrantes en ese sentido. Está anunciado y muchos se lo huelen. Y eso es lo interesante. Se sabe, se prevé, es esperable y forma parte del plan. Es un plan interesante dado que, en el PP, como en Leaving Las Vegas “I have no plans beyond this dinner”. Una vez terminen con el presidente del gobierno y en esa tarea con la democracia, no tienen más plan o programa que se puede hacer público. El único plan es acabar con Pedro Sánchez. Coloquialmente, en el PP están a plan (programáticamente hablando).
Por último, y en su plan de ampliar los derechos de los españoles, en Vox intentan impedir que los residentes en el extranjero puedan votar. Esto viene a unirse a su plan de ilegalizar partidos, ideas y mandar a terapia a todo español con matrícula identitaria LGTBIQ+. Flagrantes y empoderados.
Y ya la penúltima pendejada: advertir que las elecciones (supongo generales) están en riesgo de ser amañadas. No pueden decir que van a arrasar en las elecciones (2023) dado que desmovilizan. Tampoco que no es seguro que ganen, por lo mismo que igual. Luego plan F (fétido): vamos a ganar contra quienes quieren robarnos la victoria. Pero algo se me escapa. Si sus encuestas dejan muy claro que van a gobernar con Vox, ¿para que sacar tanto el pecho del fraude? ¿Consideran que es un plus de movilización? De ser será para los dos. Según sus datos ya está hecho, bastando con no cacarear como hizo Michavila izando la bandera de la mayoría. Y en todo caso, la propuesta de 20 más para el ganador aspira claramente a quitarle peso a Vox, puestos a ser los más votados. ¿Olvida que varias CCAA viven sin vivir en Vox? “No sé, no sé, no sé qué tienen sus discursitos que me vuelven loco… cuando me dices disparates poquito a poco”.
Hay quien pueda pensar que está en curso un plan de golpe al gobierno desde el estado, aunando fuerzas de parte del poder legislativo y del poder judicial, moviendo palancas mediante el poder mediático. Me parece imposible. Basándonos en la experiencia vivida, las credenciales democráticas del PP, Vox o Junts son en cierto sentido inapelables, pese que a ellos les pese. Y las de la justicia tanto que igual. Jamás se opondrían a la tramitación de una ley ni obstaculizarían su aplicación. Infundios, maledicencias. Como quienes dudan que Aznar se desvela, desvive y solo interesa por el interés general de todos los españoles… al igual que Feijoo o Abascal… ¿Soy yo, es la ola de calor o estoy en modo invertir una matriz singular?