Hoy, 1 de mayo de 2026, en una fecha que debería honrar el esfuerzo de quienes construyen la nación, Poder Ciudadano y la Federación Nacional de Consejos Comunales (FENACOMUNAL) nos dirigimos al país para denunciar la ejecución del plan de hambre más perverso de nuestra historia contemporánea.
Los recientes anuncios del régimen de Delcy Rodríguez no constituyen un ajuste: son una burla sangrienta y una declaración de guerra contra la dignidad del trabajador venezolano.
I. El crimen contra nuestros abuelos
La política económica del régimen ha condenado definitivamente a los pensionados y jubilados a la extinción. Otorgar una pensión de miseria frente a una canasta básica inalcanzable es un acto criminal.
Han trabajado una vida entera para ser hoy descartados por un sistema que prefiere financiar la opulencia del poder antes que la salud de sus adultos mayores.
Advertimos: El exterminio silencioso de nuestros jubilados es una responsabilidad que la historia y la justicia les cobrarán. No permitiremos que su legado sea borrado por la precariedad.
II. El régimen de la “estafa salarial”
La gestión interna de Delcy Rodríguez ha perfeccionado la esclavitud moderna a través de la bonificación del ingreso.
Al mantener el salario mínimo congelado en cifras irreales, han secuestrado las prestaciones sociales, las vacaciones y el ahorro de toda la familia trabajadora.
El trabajador venezolano ya no percibe un salario, sino una “dádiva” discrecional sujeta al control político. Han destruido el valor del esfuerzo para imponer la sumisión a través de la dependencia.
III. Nuestro compromiso el poder de la gente.
Frente a este centralismo asfixiante que pulveriza la vida del ciudadano, Poder Ciudadano y Fenacomunal ratificamos nuestra ruta innegociable de reconstrucción: Reorientación democrática: Los Consejos Comunales deben dejar de ser apéndices de una ideología para volver a ser el canal de solución vecinal libre y autónoma.
Por el rescate de las juntas parroquiales: Exigimos elecciones universales, directas y secretas. La soberanía reside en la base; solo desde la parroquia organizada detendremos el atropello centralista.
Salario por Dignidad: No mendigamos bonos; exigimos salarios que cumplan con el mandato constitucional y devuelvan el poder de compra real a la familia venezolana.
¡Basta de humillaciones!
Hacemos un llamado urgente a todos los sectores sociales, a los gremios y a cada vecino en cada rincón de Venezuela: La pasividad no es opción cuando el destino que nos imponen es la miseria. Este 1 de mayo, que nuestra voz retumbe en cada calle. No aceptaremos un país donde trabajar sea sinónimo de morir de hambre.
Dirección Ejecutiva de Poder Ciudadano – Presidencia de Fenacomunal.
El poder ciudadano es la gente
Caracas, 1 de mayo de 2026

