Participación protagónica para avanzar la transición
Son evidentes las maniobras del régimen ocupante del poder en Venezuela para dar apariencia legítima a una falsificación de la transición y de la democracia, burlando a la Constitución.
En la situación actual, estas maniobras deben ser respondidas con la participación activa y protagónica de toda la población.
Este régimen es evidentemente un régimen de facto que se origina en graves violaciones a la Constitución sobre los medios constitucionales de elección del presidente de la República y ha sido impuesto a partir del 3 de Enero 2026, por decisión del gobierno de los EEUU, de acuerdo a sus intereses.
Ante tal grado de ilegitimidad y temiendo una elección que los desaloje del poder que ocupan, han desplegado una amplia maniobra de remoción a los que ocupaban los cargos en los poderes públicos.
Respeto a la voluntad del pueblo soberano
La mayoría de la poblacion exige que se respete el resultado de la elección del 28 dé Julio de 2024, y por tanto, se juramente a Edmundo González Urrutia como presidente. También ha surgido la exigencia de realización de elecciones para la Asamblea Nacional y los cargos de elección popular en los estados y municipios ya que las elecciones del 25 de mayo y las del 27 se Julio 2025 carecieron de los elementos básicos exigidos por la Constitución y las leyes.
Designación truculenta de los poderes públicos
Ante esta evidente falta de legitimidad, el régimen se está posicionando en los poderes públicos para tener una ventaja institucional que obligue al pueblo democrático mayoritario a someterse a esas posiciones. Con esta maniobra, el régimen frustra cualquier proceso de auténtica transición.
La cohabitación como estafa de la voluntad del pueblo soberano
Un importante síntoma del éxito de esa maniobra es la cohabitación y ella significa la falsificación de la transición a la democracia; la confisca y la distorsiona, produciendo una sensación ficticia de satisfacción política mientras se realiza la de imposición gatopardismo, “cambiar todo para que nada cambie”
Desde el año pasado el régimen ha tenido éxitos con lo que podemos denominar la mutación y ampliación de su alianza socio-politica.
Este proceso de ampliación de su desgastada y reducida alianza se inició en firme con las elecciones de la AN del 2020. Para esas elecciones modificaron el número de diputados de 167 o 169, a 277, aproximadamente. Esto es, cerca de un 70 % más, justamente para repartir con mayor facilidad y mantener una amplia mayoría, sin embargo, no repartieron casi nada, (así son de avaros y tiránicos) solo 20-22 diputados le asignaron a todos los sectores de la oposición que concurrieron. Luego continuó con más fervor en la etapa post 10 de Enero de 2025, cuando hicieron la toma de posesión del robo de la presidencial y luego con las falsas elecciones del 25 de Mayo (AN) y 27 de Julio (Regionales y municipales). En ambas elecciones no tuvieron ningún control real e hicieron, “válidamente”, lo que les vino en gana, repartiendo curules y cargos a su antojo. Está vez solo le asignaron a la oposición participante un total de 29 curules de los 277, es decir, menos del 11%
Lograr apoyo para sus planes contra la Constitución
En los tres episodios, el régimen amplió y transformó su alianza, con nuevos sectores de lo que pudiera llamarse la “oposición de papel”, para el ejercicio, contando ahora con un apoyo de legitimación más numeroso y extendido.
El principal efecto de esta ampliación es producir el síndrome de la impotencia en la oposición democrática y “desgajarla” en sectores ambiciosos, sin suficiente coraje y con una visión electorera, populista y de élites de la democracia y de la política.
Magistrados del TSJ designados por el pueblo soberano
A este cuadro es al que hay que responder. Determinar sus próximos pasos para salir al frente no sólo con declaraciones sino con iniciativas políticas concretas que desarrollen y posicionen a la sociedad civil, produzcan una reconfiguración del escenario y los actores políticos.
El principal desafío, el más inmediato e importante es la urgente designación de los magistrados del TSJ, cuyo Comité de Postulaciones ya se constituyó (ellos avanzan rápido, mientras la mayoría de la oposición, salvo MCM avanza muy lento y sin brújula).
Todo dentro de la Constitución
En esta designación tiene que manifestarse la fuerza del pueblo para que los designados respondan a las necesidades e intereses de los ciudadanos y del país y no a los de una parcialidad o grupo de poder interno o externo. Que los nuevos magistrados actúen conforme a la Constitución y las leyes.
Sostenerse en la Constitución y ejercer la participación protagónica establecida en ella.
Instancias de participación cívica y pacifica
Para ello hay que diseñar y construir instancias de acción cívica, ostensiblemente pacífica y con autoridad social, académica, política y moral. Las universidades, los colegios profesionales, las Academias, las ONG, los sindicatos y otras organizaciones sociales diversas tienen un papel fundamental en la dirección y desarrollo de esta vertiente de auténtica transición y formación de fuerza democrática y social. Los partidos deben apoyar e incorporarse no como dictadores sino como parte de este portentoso caudal de fuerza civil pacífica y de carácter constitucional, que ha de convertirse en una presión legítimamente democrática, pacífica e ineludible.
Por una transición democrática verdadera
Esa es la base de una política capaz de reconstruir la alianza social y política democrática, nacional y popular necesaria para enfrentar las pretensiones de recomposición que trae el régimen de facto y la derrota de su política de falsa transición y de imponer una cohabitación con sectores codiciosos a costa de seguir depredando al país, destruyendo el orden constitucional y negando los derechos de la población.
Directivo de las organizaciones plurales y democráticas Espacio CONSENSO, Alianza por la Soberanía y la Democracia y el Comité Nacional Promotor en Defensa de la Constitución, así como de varias organizaciones civiles y laborales.

