De aquel caudillo con carapintada que le nació a Venezuela e hizo famoso a Chávez y al chavismo, con el golpe militar de 1992, al fin como que se vislumbra un final non santo para su poder hegemónico y sus dolientes del camaleónico y bochornoso interinato.
Se aprecia a todas luces, que lo que queda del chavismo, que se niega a morir, es una sombra que claudica así misma, por la fuerte presión que ejerce Estados Unidos, aunque el régimen insista en negarlo.
Según los analistas políticos, el chavismo está recibiendo en carne propia, las recetas de su propia medicina, “el poder de la superioridad”, pero ahora monitoreada por los marines gringos, para que no crucen las líneas rojas y cumplan todo lo acordado.
“Estados Unidos obligó a estos verdugos, a ser los verdugos de su propio mentor y del heredero que dejó a cargo cuando murió, observó el analista Víctor Mijares, y agrega que al chavismo no le queda de otra que plegarse a la agenda trazada por Washington.
Ya el país los ha visto y está al tanto, de como han recibido diligentemente y sin chistar, primero a John MacNámara, encargado de la embajada de Estados Unidos en Bogotá, y posteriormente, a la señora Laura Dogu, la nueva encargada de negocios en Venezuela. Sin inmutarse, tuvieron que tragarse la presencia del director general de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), señor John Radcliffe.
Muy divulgada por los distintos medios, la visita de tres días por parte del Secretario de Energía, señor Chris Wright, quien junto a la presidenta interina Delcy Rodríguez, recorrió parte de la faja petrolífera, algunas refinerías y otros campos petroleros del país.
El desarrollo de los acontecimientos que se han dado en Venezuela tras el bombazo del 3 enero y posterior designación, de Delcy Rodríguez Gómez, como presidente interina, ha despojado al chavismo de las falsas modestias patrioteras y pseudo revolucionarias.
Tanto Delcy, como Vladimir Padrino López, Gustavo González López, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez Gómez, están desnudos ante el mundo y especialmente frente al pueblo venezolano, como agentes activos de la recolonización imperialista, muy a pesar suyo, y de los compromisos patrioteros y de corte socialista que hayan contraído de antemano.
El país está al tanto de la gran farsa chavista. Y para nadie es un secreto, que lo que está ocurriendo en Venezuela, es simplemente, la marcha de los vencedores, la superioridad militar después que se disipa el humo del bombardeo. Lo acaba de corroborar, la inesperada visita del Jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan, quien vino a leerle la cartilla a la plana mayor del chavismo y a garantizar la implementación del plan de tres fases del Presidente Trump: estabilización, recuperación y transición. Y además, que Venezuela avance alineada con EE.UU.
Pero como expertos en urdir maniobras para ganar tiempo, como el hecho de estar bien con el tutelaje de Estados Unidos y no desilusionar a sus huestes del PSUV, el chavismo, seguramente, seguirá apoyando íntegramente los planes de Trump, sin abandonar para nada, los sueños del socialismo del siglo XXI.
Es decir: Estar un rato con Trump, y otro con la revolución, sin pecar de camaleón.
ezzevil34@gmail.com

