En el marco del aniversario número 68 de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, el presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, trazó un paralelismo histórico entre los eventos de 1958 y la crisis que atraviesa el país bajo el régimen chavista.
González Urrutia destacó que la salida de un sistema autoritario no es un evento fortuito, sino el resultado de un proceso de erosión interna. Para el mandatario electo, la clave de la transición reside en la pérdida de cohesión en las cúpulas del poder y el resurgimiento de la voz ciudadana.


