No existen, a la fecha, fundamentos técnicos que justifiquen alarmas internas por escasez de combustibles.
El análisis de las condiciones operativas, regulatorias y logísticas vigentes en 2025 no indica un riesgo inminente de escasez estructural de combustibles en el mercado interno venezolano. Las restricciones navales implementadas afectan principalmente flujos de exportación no licenciados, mientras que el abastecimiento interno se sustenta en producción local, en infraestructura terrestre propia y en corredores de suministro amparados por licencias internacionales vigentes.
1. Alcance operativo del bloqueo naval
Las medidas de interdicción naval aplicadas en 2025 están focalizadas en embarcaciones asociadas a exportaciones de crudo y productos fuera del marco de licencias autorizadas. No constituyen un bloqueo generalizado a la navegación comercial con destino a puertos venezolanos.
Los buques que transportan insumos técnicos para la refinación interna, fletados por empresas que operan bajo licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), mantienen plena legalidad, cobertura aseguradora internacional y trazabilidad documental. En consecuencia, estos flujos no están sujetos a interdicción legal.
2. Evolución de la producción de productos refinados localmente en Venezuela
Desde el año 2021, la producción de productos refinados localmente se ha mantenido estable en el entorno de los 240 mil b/d, incluyendo en los últimos meses unos 76 mil b/d de gasolina y unos 78 mil b/d de diesel
¿Por qué centramos el análisis en el CRP y no en el resto de las refinerías?
El objetivo del artículo no es contabilizar cada barril producido en el país, sino evaluar el riesgo sistémico de escasez. Para ello, se consideran únicamente aquellas instalaciones que cumplen simultáneamente con tres condiciones:
1. Capacidad sostenida de operación.
2. Integración logística nacional.
3. Peso relevante en el balance de oferta interna.
Bajo estos criterios, el Complejo Refinador Paraguaná (Amuay–Cardón) concentra la función estructural del sistema. Desde el punto de vista del análisis de riesgo, las otras refinerías funcionan como complementos oportunistas, no como pilares del sistema.
3. Producción de gasolina y dependencia de insumos externos
Los datos de la U.S. Energy Information Administration (EIA), particularmente la serie Motor Gasoline Blending Components, muestran niveles cercanos a cero en exportaciones de componentes terminados hacia Venezuela durante 2025.
El reporte de “cero exportaciones” no indica parálisis operativa, sino una evolución del esquema de suministro, caracterizada por:
Blindaje jurídico del suministro externo: Bajo la Licencia General 41, el ingreso de insumos técnicos opera bajo un marco plenamente autorizado. El suministro ha migrado desde gasolina terminada hacia naftas especiales, pentanos y diluyentes, clasificados como insumos industriales, reduciendo exposición logística y estadística.
Capacidad de procesamiento interno: La producción estimada de 76.000 barriles diarios de gasolina sin importación de aditivos terminados indica que el Complejo Refinador Paraguaná (CRP) opera como procesador integral, transformando internamente las corrientes industriales en combustibles finales.
Este comportamiento es consistente con la reactivación de las unidades de reformación y alquilación del CRP, permitiendo cubrir la mayor parte de la demanda interna con producción local. Los insumos externos cumplen una función de optimización, no de sustitución estructural.
4. Abastecimiento del CRP: crudos occidentales y resiliencia terrestre
Es importante destacar que el Complejo Refinador Paraguaná se alimenta fundamentalmente de crudos producidos en los campos del occidente de Venezuela, principalmente en las cuencas del Lago de Maracaibo y áreas adyacentes.
Estos crudos no dependen de transporte marítimo, sino que son movilizados hacia las refinerías a través de una red de oleoductos y poliductos terrestres, lo que introduce un elemento clave de resiliencia logística:
*El suministro de crudo al CRP no está expuesto a interdicciones navales.
*La continuidad del flujo depende de infraestructura interna existente y operativa.
*El esquema reduce significativamente el riesgo de interrupción del ciclo refinador por factores externos.
Desde una perspectiva técnica, esta configuración desacopla el núcleo del sistema refinador del frente marítimo sancionatorio, reforzando la estabilidad del abastecimiento interno.
5. Producción de diésel y resiliencia del sistema
Con una carga refinadora estable cercana a 220.000 barriles diarios, la producción de diésel se estima en aproximadamente 78.000 barriles diarios, volumen suficiente para cubrir transporte de carga, generación eléctrica y sectores estratégicos.
El diésel presenta menor complejidad de insumos y no depende de componentes importados, lo que incrementa su resiliencia frente a restricciones externas. Por esta razón, constituye el producto con menor vulnerabilidad ante escenarios de interdicción logística.
6. Distribución interna del combustible: desacople del frente marítimo
Una vez refinados, los combustibles producidos en el CRP se distribuyen al resto del país mediante un sistema logístico multimodal, estructurado en tres niveles:
1- Transporte primario vía cabotale: El CRP despacha gasolina, diésel y otros destilados a través de barcos multiproducto que conectan con los principales centros distribución del país, incluyendo regiones centro-occidentales, centrales orientales. Los buques que realizan el cabotaje entre el Complejo Refinador Paraguaná (CRP) y las plantas de distribución (como Carenero, Catia La Mar o El Palito) están diseñados bajo el concepto de Product Tankers (Tanqueros de Productos).
Segregación de Carga: Poseen tanques independientes y sistemas de bombeo diferenciados que les permiten transportar simultáneamente gasolina de diferentes octanajes, diésel y combustible de aviación (Jet-A1) sin contaminación cruzada.
Cargas de Retorno: Son multipropósito en el sentido de que pueden llevar combustible terminado hacia el oriente del país y retornar al CRP con naftas vírgenes o componentes base producidos en otras refinerías menores para su procesamiento final.
2- Terminales regionales de almacenamiento: El combustible es recibido en terminales donde se realizan funciones de amortiguación logística, control de calidad y despacho programado según demanda regional.
3- Distribución secundaria por poliductos y transporte vial: Desde los terminales, el suministro final se realiza por poliductos a estaciones de almacenamiento y mediante camiones cisterna hacia estaciones de servicio, plantas eléctricas, transporte de carga, sector agrícola e industrias.
En consecuencia, la distribución doméstica de combustibles no depende del tránsito marítimo internacional, lo que reduce la vulnerabilidad frente a restricciones navales.
7. Indicadores operativos del mercado interno
La evaluación de riesgo de escasez requiere identificar señales tempranas de estrés sistémico, tales como:
*Caídas abruptas en la carga refinadora.
*Interrupciones sostenidas en transporte pesado o generación eléctrica.
*Racionamientos formales o disrupciones generalizadas en la distribución.
A la fecha, estos indicadores no muestran patrones consistentes con un escenario de ruptura del suministro interno.
8. Naturaleza del impacto de las restricciones
Las restricciones navales tienen un impacto primario sobre la capacidad de exportación y, por ende, sobre la generación de divisas, principalmente en los crudos de los campos orientales del país. Sin embargo, este efecto no se traduce automáticamente en desabastecimiento interno de combustibles, dado que el mercado doméstico se abastece mayoritariamente con:
*Producción refinada localmente.
*Crudos transportados por cabotaje e infraestructura terrestre
*Insumos técnicos amparados por licencias específicas.
Desde una perspectiva técnica, se trata de una afectación financiera y comercial, no de una interrupción física del suministro de combustibles.
Conclusión técnica
El análisis de balances de producción, flujos logísticos e infraestructura indica que:
*La producción nacional de gasolina cubre la mayor parte de la demanda interna.
*Los insumos externos críticos ingresan bajo licencias vigentes y no están sujetos a interdicción.
*El CRP se abastece mayoritariamente de crudos occidentales transportados por oleoductos.
*La producción de diésel es autosuficiente y altamente resiliente.
*No se observan indicadores tempranos de escasez estructural.
En consecuencia, no se identifican fundamentos técnicos que sustenten un escenario de escasez generalizada de combustibles en Venezuela en el corto plazo, bajo las condiciones operativas, logísticas y regulatorias vigentes en diciembre de 2025.
Igeniero industrial @morandavid. Miembro de la Comisión de Energía de la Academia Nacional de Ingeniería y Hábitat de Venezuela y del Consejo Directivo de Cedice Libertad.

