El colapso total de los sistemas informáticos en PDVSA persiste luego de siete días.
El virus del Socialismo del Siglo XXI ha borrado registros de trabajadores activos y jubilados, dejando a la principal industria del país sin memoria operativa ni trazabilidad laboral.
Los sistemas de control de procesos continúan fuera de servicio.
Las operaciones de producción, refinación y comercialización se ejecutan de forma manual, sin respaldo tecnológico, con operadores sometidos a jornadas excesivas, estrés extremo y sin garantías mínimas de seguridad.
Toda la instrumentación y los equipos de control permanecen en OFF, o sea, apagados, lo cual representa un *ALTO RIESGO PARA LA SEGURIDAD INDUSTRIAL*, las instalaciones, el ambiente y la vida de los trabajadores y comunidades cercanas.
Lo que ocurre en PDVSA no es una falla técnica: Es el resultado directo de años de improvisación, militarización, corrupción y destrucción institucional.
PDVSA opera hoy en condiciones propias de una emergencia mayor.
Cualquier accidente será responsabilidad directa de quienes destruyeron la empresa y silenciaron a sus trabajadores.
Dirigente Sindical.

