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Gustavo Coronel: Anatomopatologia del poder en los libros de Moisés Naim

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Los libros de Moisés Naim forman un gran tapiz que trata de la anatomía y patología del poder. La naturaleza del poder, sus modalidades e interacciones son descritas de manera sistemática en su obra, siempre acompañados de recomendaciones tendientes a minimizar los efectos de su uso perverso. En “Ilícito” Naim describe como traficantes a nivel global frecuentemente adquieren poder político y reconfiguran su distribución.  “El Fin del Poder” y “La Revancha de los Poderosos” son volúmenes gemelos que versan sobre las mutaciones que ha experimentado el poder debido a la la aparición de nuevas modalidades de liderazgo y sobre los cambios en sus estrategias para consolidar el poder gracias a la polarización, populismo y el uso de la posverdad  (las tres P).En “Lo Que Nos Está Pasando” Naim recoge ensayos sobre el estado del mundo, en los cuales explica los cambios que están ocurriendo a los más altos niveles del liderazgo político y social e identifica tanto las señales de peligro como las que ofrecen esperanzas de mejoría.

Charlatanes

Ahora, en su más reciente contribución al tapiz Moisés Naim, junto con Quico Toro, nos ofrece “Charlatanes”, una entretenida y lúcida denuncia de la charlatanería, en la cual escriben sobre 25 famosos charlatanes, desde Mamugna en la Venecia del siglo XVI hasta Donald J. Trump en los Estados Unidos.

Naim y Toro definen a los charlatanes como “figuras públicas que de manera manipulativa refuerzan los sueños de un grupo, a fin de explotarlos, transformando las victimas en participantes entusiastas de su propia explotación”. En el primer capítulo explican la razón por la cual los charlatanes transforman a la gente en sus propios enemigos. Lo hacen utilizando para sus fines dos vulnerabilidades humanas:

*El sesgo para confirmar y reafirmar sus creencias

*La mentalidad de manada

El sesgo hacia la confirmación de sus creencias es la tendencia a desear reforzar con argumentos posteriores nuestras intuiciones, mientras que la mentalidad de manada nos lleva a aceptar lo que gente como nosotros acepta. Una vez que una idea es aceptada por nuestra mente estas dos tendencias se encargan del resto. El charlatán no tiene por qué convencernos. Nosotros nos inclinamos a procesar la información de una manera que refuerce nuestras creencias, con la razón relegada a un segundo plano.

La porción central del libro, capítulos 2 al 9, contiene el desfile de charlatanes. A pesar de lo trágico de sus historias, ya que generan aflicciones mentales, ruina financiera y hasta suicidios entre sus víctimas, las historias están escritas con fino humor y un ágil estilo periodístico. Leemos acerca del Modus Operandi de los falsos profetas, casi siempre utilizando una variación del esquema Ponzi. Algunos muestran una rara combinaciones filantropía con codicia, como es el caso del financista pakistaní, Arif Naqvi, quien le robo $100 millones a Bill Gates. Leemos sobre astrólogos como Walter Mercado, falsos curanderos como Joseph Mercola o Mehmet Oz; maestros del yoga como Baba Ramdev; genios de la criptomoneda como Sam Bankman-Fried y líderes políticos como Silvio Berlusconi y Donald J. Trump.

La inclusión de Donald Trump en esta antología de charlatanes está basada en el caso de la Universidad TRUMP, la cual – a pesar de ofrecer postgrados y doctorados – no estaba acreditada o incorporada. Su dirección en 40 Wall Street, NYC, era fraudulenta porque allí no existían instalaciones académicas. Los seminarios y reuniones se llevaban a cabo en locales alquilados a hoteles de la ciudad, seminarios de unos tres dias de duración, generalmente sobre Bienes Raíces, a un costo de $1495. Estos seminarios servían para reclutar candidatos para cursos que costaban $9995 a $349995. En respuesta a las quejas de unos 6000 estudiantes se llevaron a cabo tres investigaciones que culminaron con el cierre de la llamada universidad. Trump transó la demanda haciendo un pago a los estudiantes por $25 millones.

Según los autores la entrada de Donald Trump a la escena política ha promovido la aparición de charlatanes menores, tanto de derecha como de izquierda, tales como Brian Kolfage, Steve Bannon, Al;ex Jones o Regina Jackson.

Naim y Toro nos  nos dicen que los charlatanes son psicópatas, quienes exhiben con frecuencia la llamada “Triada Sombría”, la cual combina el desorden de la personalidad con maquiavelismo y narcisismo.

Todos corremos el riesgo de caer en las redes de los charlatanes. No requieren persuasión para victimizarnos ya que usualmente lo hacemos nosotros mismos, debido a nuestras convicciones. Todo lo que necesitan hacer es identificarnos como víctimas potenciales y reforzar nuestras vulnerabilidades.

¿Qué podemos hacer? 

Los charlatanes han existido por siglos y probablemente continuaran existiendo por largos siglos más. Nuestra primera línea de defensa es la legal, ya que muchos charlatanes son culpables de fraude. Es preciso ejercer presión sobre los organismos en los cuales actúan los charlatanes, como lo son Google, FACEBOOK o X, a fin de restringir su actividad, lo cual no es facil ya que los charlatanes son lucrativos clientes de esas empresas y organizaciones.   Es necesario poner a las potenciales víctimas en conocimiento del peligro que corren antes de que sean reclutados, algo que es posible hacer, por ejemplo, en el sector de salud.

En muchos casos, dicen los autores, el mejor agente preventive es nuestra búsqueda de una segunda opinión. Quienes nos aman, nuestros amigos, pueden ser agentes de prevención.

Y,

Recordar el viejo dicho: Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, generalmente es un fraude.

 

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