Hay un parón en la gestión pública del ministerio, de acuerdo a lo que interpretamos como hecho real reflejado en la información que produce la página WEB del MPPE, consultada el 06-11-2025 a las 6:30 pm. No encontramos signos de entusiasmo hoy como ayer respecto a lo que refiere a la febril actividad del ministerio en favor de lo que se denomina como calidad de la educación, según se reflejaba en las numerosos anuncios de gestión que van desde el respeto a los 200 días de clase que define la norma, hasta la clausura del horario mosaico que regulaba la asistencia del trabajo a educación oficial desde la emergencia de la COVIT-19 y la detonación de la remuneración al trabajo para el estado. Pasando por el temerario alegato de que se ha incrementado el interés por estudiar educación, o que el PAE incrementó su capacidad de atención por la incorporación de 100 nuevos camiones de reparto, y otras intenciones presentadas con especial boato de gesticulación pedagógica, de las realidades de precarización sostenida que ha sufrido el trabajo en educación. Siendo las condiciones en las que se trabaja en las instituciones reales un factor fundamental para lograr una calidad educativa razonable y sustentable, más allá de la propaganda generadora de ilusión de calidad educativa que se hacía y que hoy echamos de menos potenciando: el peor es nada, cuando evaluamos los mínimos del comportamiento de la oficialidad educativa.
Ciertamente, apreciado como contraste con quincenas el ministerio en esta quincena ha mostrado poco entusiasmo por garantizar la calidad del trabajo para el año académico 1025-26, pero también llama la atención que no ha bajado el nivel de su desencuentro con los esfuerzos que están haciendo los gremios para avanzar en la calidad de vida del trabajo en educación desde su macabra situación presente. O que no se ha modificado el alejamiento que refleja su representación mediática de los llamados a la defensa de la patria amenazada por la insolencia imperial. Poca cosa se ha visto en los medios oficiales sobre llamados a la movilización del personal del MPPE, por no decir nada que hayamos visto de significativo. Lo cual hace pensar muchas cosas, entre ellas, que el ministro ha pulsado que el descontento generalizado por el desconocimiento de los resultados electorales reales del 28-10-24, como evento superior al descontento que se aprecia en el pueblo respecto a una eventual intervención de fuerzas extranjeras. Desconocemos las razones de la relativa indiferencia del ministerio frente a las amenazas externas, pero lo que sí sabemos es que el trabajo en educación y los gremios que lo acompañan está más conmovido por la posibilidad de una transición pactada que nos ponga en el camino de recuperar los logros pedagógicos alcanzados por la democracia a partir de 1958 y por este mismo proyecto político hasta el 2002.
Revista Memoria Educativa Nº 1051

