El profesor Lermith Torres, presidente de la ONG Mangle y guía de observación de aves en La Ciénaga de Los Olivitos, estado Zulia, explicó que el avistamiento de aves cumple funciones recreativas, científicas y turísticas, y que el aviturismo se convirtió en una actividad que busca generar disfrute y sostenibilidad económica para las comunidades locales.
Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, Torres señaló que para impulsar el aviturismo es necesario formar a las personas y fomentar el sentido de pertenencia hacia los ecosistemas, más allá del interés económico.
No es simplemente gente que busque la parte lucrativa, sino la parte sostenible de esos ecosistemas, precisó.
Destacó que Venezuela cuenta con 1.426 especies de aves y que la más reciente fue avistada en Amazonas durante el ‘Global Bird Day’ de mayo.
Entre las especies autóctonas más llamativas mencionó al colibrí y recordó que muchos estados del país tienen aves endémicas, lo que convierte a Venezuela en una potencia para el avistamiento.
Un ejercicio para todos los sentidos
Torres explicó que para iniciarse en esta práctica solo se necesitan los ojos, oídos, paciencia y calma, aunque también recomendó el uso de binoculares, telescopios y cámaras para registrar los avistamientos.
Agregó que hoy en día existen aplicaciones como eBird, que permite anotar las observaciones, y Merlin Bird ID, que ayuda a identificar especies a través del sonido o la fotografía.
Relató que su interés por la observación de aves comenzó durante un curso de educación ambiental, cuando conoció a Helimenes Perozo, su maestro y pionero del censo de aves en Los Olivitos. Tras su fallecimiento en 2010, Torres continuó su labor de monitoreo en la zona.
Protegiendo al flamenco, que es el ave bandera o paraguas de la zona, estoy protegiendo todo un ecosistema de manglar, afirmó.
Los Olivitos albergan más de 230 especies de aves
El guía indicó que en Los Olivitos se han identificado 234 especies de aves y que en el país existen diversos destinos de avistamiento como la Sierra de Perijá, el Sur del Lago, el cerro El Ávila, la Laguna de La Restinga en Nueva Esparta, Hato El Cedral en Apure y la Hacienda La Guaquira en Yaracuy.
Resaltó que algunas especies migratorias, como la viudita patilarga, el caracolero y el canario wilsonia, ahora son residentes permanentes del país, y valoró el trabajo conjunto con organizaciones como Provita, que contribuyó a la recuperación del cardenalito y la cotorra margariteña.
Formación de nuevos observadores
Actualmente, la ONG Mangle trabaja en la formación de nuevos observadores en todo el país para el próximo Global Bird Day, que se celebra el segundo sábado de mayo. Queremos tener gente preparada para la observación, para el aviturismo y para la conservación de las especies, dijo.
Torres estimó que en Venezuela hay alrededor de 120 observadores activos, principalmente en Caracas, y afirmó que el trabajo en equipo es esencial para preservar la biodiversidad.
Si nosotros nos sumamos todos para proteger la naturaleza, sé que vamos a tener un futuro más bonito y más digno de disfrutar, agregó.
María Iriarte – Fe y Alegría No

