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Willian Hernández: El folklore como identidad en la Faja Petrolífera del Orinoco

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Bitácora Energética en su recorrido por la Faja Petrolífera del Orinoco, nos encontramos con un profesional del área petrolera que encarna la identidad y el sello del folklore venezolano: Jesús Tiapa que desde sus inicios a los 11 años en el Ateneo Eli Colombani de Pariaguán, estado Anzoátegui, Tiapa ha tejido su vida entre la música y la cultura, siendo hijo de Julia Arévalo y Alfredo Tiapa. Su trayectoria no solo ha resonado en su tierra natal, sino también en Ecuador, donde ha acompañado a destacados artistas de la música llanera.

La historia de Jesús Tiapa es un testimonio de perseverancia y pasión. Después de cumplir su misión como arpista y recorrer casi todo el territorio nacional, decidió dar un paso adelante y lanzar su carrera como solista. Su primer trabajo discográfico, “Soy Tu Fiel Enamorado”, marcó el inicio de una nueva etapa, seguido por proyectos como “Tentación” y “Pa’ Cantarle a Mi Muchacha”, donde plasma sus propias composiciones.

En un país tan rico en petróleo, cultura y tradiciones, el folklore se erige como un pilar fundamental de nuestra identidad. En medio de la vorágine del mundo Energético, donde las máquinas y el crudo parecen dominar el paisaje, hay quienes encuentran en la música y la danza una forma de resistencia y celebración. Tiapa es uno de esos artistas que, con su voz y su pasión, ha logrado conectar a los trabajadores petroleros con sus raíces culturales, llevando el alma venezolana a cada rincón del país y más allá.

Desde las macollas hasta los pozos, pasando por los taladros y los pueblos que rodean la industria petrolera, Tiapa ha recorrido incansablemente el territorio Oriental. Su amor por el folklore no solo se manifiesta en su música, sino también en su compromiso con las comunidades que dependen del petróleo. En cada presentación, él no solo entretiene; también educa y recuerda a los trabajadores la importancia de sus tradiciones y su historia. En un contexto donde el petróleo puede parecer el único motor económico, su labor es vital para mantener viva la cultura que nos define.

El folklore venezolano es un caleidoscopio de ritmos, danzas e historias que han sido transmitidas de generación en generación. Tiapa ha tomado esa herencia y la ha adaptado a los tiempos modernos, sembrando semillas de creatividad que florecen en cada rincón del mundo. Su música resuena no solo en Venezuela, sino también en escenarios internacionales, llevando consigo el sello inconfundible de lo nuestro. Cada nota que canta es un homenaje a su familia, a sus raíces y a un país que, a pesar de las adversidades energéticas, sigue buscando renacer en todos los aspectos.

La pasión por el folklore es un hilo conductor en su vida. No es solo una carrera; es una misión. A través de su arte, busca recordar a todos que, aunque el petróleo sea un recurso valioso, nuestra verdadera riqueza radica en nuestras tradiciones. En cada macolla que visita, en cada pozo donde canta, deja una huella imborrable que invita a reflexionar sobre la importancia de preservar nuestra identidad.

El folklore venezolano tiene un poder transformador. Es un vehículo para contar historias de lucha, amor y esperanza. A través de su música, nos recuerda que somos parte de algo más grande: una nación llena de matices y colores que, aunque marcada por el deterioro de la industria petrolera, nunca debe olvidar sus raíces. En sus letras resuena el eco de nuestros ancestros, y en sus melodías se siente el latido de un pueblo que sigue adelante.

La cultura es, sin duda, el verdadero legado de un país, y es a través de iniciativas como esta que se mantiene viva la esencia de Venezuela en el corazón de quienes han tenido que dejar su hogar. ¡Esperamos con ansias escuchar la nueva música de Tiapa y celebrar la historia de todos aquellos que llevan consigo el espíritu venezolano!

Bitácora Energética – @william_wilito en x – @wilianhernandez206 en Instagram – @wilianhernandez206 en Youtube – @wilito18

 

 

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