He recibido muchos apoyos y respuestas a nuestro manifiesto sindical “PDVSA no se cierra”, en el cual planteamos a los políticos que aspiran dirigir a Venezuela, una vez que salgamos de esta horrible narco-dictadura, sobre la necesidad de recuperar la empresa creada el primero de enero de 1976.
Una de las respuestas fue la del señor Antonio De La Cruz, la cual valoramos. Tenemos una respuesta a su propuesta:
Los trabajadores, como parte medular en la recuperación de la economía y de la institucionalidad democrática, creemos que no es el momento para plantear una discusión de este tipo. Cerrar, eliminar, desaparecer, como quieran decirlo, no es una decisión de grupos, es un tema que debe discutir y aprobar una nueva asamblea nacional, electa por voto popular que represente los intereses de los venezolanos.
PDVSA es la administradora de las reservas petroleras, por mandato constitucional y leyes, si hay que cambiar eso pues deben ser las instituciones en medio de un debate nacional, igual o mejor del que se dio en el extinto Congreso Nacional para crearla. ¿Cuál es el apuro? si de todas formas la producción petrolera está en manos de los socios de Maduro. Primero, tienen que ver qué hacen con ellos.
En 27 años de chavismo madurismo el pueblo trabajador ha sido el más perjudicado por el socialismo del siglo XXI, provocando la migración histórica más numerosa en el continente, pero también nos ha obligado a mantener la lucha a pesar de las circunstancias.
Un ejemplo de nuestra lucha fue CITGO, empresa lamentablemente perdida. Hace dos años demandamos a CITGO por ser parte de la arremetida contra los trabajadores. De inmediato fuimos atacados por la Asamblea Nacional 2015, dominada por el G4 y PDVSA Ad Hoc, dirigida por Horacio Medina, quien públicamente instó a los trabajadores a renunciar a una demanda legítima y a esperar la caída de Maduro. Negaron a los trabajadores el derecho de ser acreedores, de cobrar la deuda laboral.
¿Cuál es el objetivo: cerrar PDVSA o recuperar su poder, no para un grupo sino para sanear financieramente a Venezuela? Chávez y Maduro temían al poder de PDVSA por eso la erosionaron, ahora la propuesta es el cierre. Nada nuevo.
Estamos convencidos que Venezuela debe ir a un proceso de apertura, abierto para la inversión nacional e internacional. Debemos ser parte fundamental en este proceso. Los trabajadores podemos ser propietarios y accionistas no solo en la industria petrolera, también en la electricidad, gas, empresas básicas de Guayana, telecomunicaciones, como ocurrió en otros países que salieron del comunismo.
Si se habla de cierre porque PDVSA está quebrada, entonces todo el país está quebrado desde las universidades hasta los preescolares, desde los hospitales hasta los ambulatorios. ¿Qué hacemos cerramos a Venezuela o la recuperamos con una promesa social creíble? La corrupción, las deudas, las demandas no desaparecen con un cierre de PDVSA sino con instituciones fuertes.
Los trabajadores petroleros estamos preparados para el día “D”, que no es un organigrama repartiendo cargos, de los que ya hemos visto en el pasado, sino un plan de continuidad operacional en campos petroleros, refinerías y puertos. Quien quiera ser parte de ese plan pues bienvenido con aportes. Aquí los esperamos, Dios mediante.
Dirigente Sindical del Petróleo y Gas.

