pancarta sol scaled

Pedro R. García: ¿Tenían los Siervos Medievales una inserción más clara que los marginados actuales?

Compartir

 

Punto de Quiebre.

Ubicando algunas pistas…

Al menos se sentían útiles y sabían que el resto de la comunidad necesitaba de su labor, algo que no sucede con los excluidos de hoy, caracterización metodológica que les ha dado la sociología positivista, eyos pueden desaparecer sin que nadie lo note y peor aún, si alguien lo nota lo pueden tomar como un elemento estadístico favorable. No fue el primero ni el único el sociólogo Hervert Spencer quien aprobó en nombre de las teorías evolucionistas, la eliminación de los pobres y los inadaptados; ni serán los últimos los científicos nazis que en nombre del progreso de la ciencia realizaron experimentos aberrantes en prisioneros de guerra. Pocos científicos naturalistas pueden eximirse de esta responsabilidad, tal como lo afirmó con todo calado ontológico Kart Jaspers en su discurso inaugural como Rector de la Universidad Libre de Berlín creada a la caída del régimen nacional socialista… La desaprensión y ceguera de los científicos sociales liberó fuerzas bestiales, fenómeno que denuncia el sociólogo Ruso-Norteamericano Pitirim Sorokin:  “Durante dos guerras mundiales y dos revoluciones, yo viví envuelto en, y observando, una gigantesca explosión de bestialidad humana y de odio destructor por parte de individuos y grupos desmoralizados estos efectos catastróficos me llevaron a emprender un estudio sistemático del papel de las fuerzas opuestas: del amor altruista, la simpatía, la ayuda mutua y el sacrificio heroico en el comportamiento humano y en los procesos socioculturales”.  En el XVIII Congreso Internacional de Sociología celebrado en Nuremberg 1.956, Sorokin señalo que el vocablo “Amor” no figuraba en ningún texto de sociología y sostuvo la necesidad entonces de reintroducir en las ciencias sociales estos conceptos de amor altruista de ayuda mutua y trabajar sobre ello científicamente.

Resulta evidente que esta versión de orientaciones, ataca por la base al naturalismo filosófico en las ciencias sociales y abre las puertas mentales para la comprensión de estos temas en el humanismo.

La decadencia ética de occidente…

Ya el santo padre Juan Pablo II denunció reiteradamente con palabras inequívocas, la decadencia ética de occidente. Su pavorosa insensibilidad y su entrega al hedonismo. La compulsión al consumo inducida por sugestivas campañas publicitarias en la necesidad de hacerse competitivo y producir, no dejan resquicios, para la soledad, el silencio y la apertura filial a Dios. El tono del tiempo no lo da el agnosticismo y la mesura kantiana, sino los fundamentalismos tanto políticos, étnicos y religiosos.

¿Podría el humanismo cristiano espoleado por el Papa Francisco frenar la masiva apostasía cargada de indiferencia y desdén?

¿Puede ofrecerles el evangelio de Jesús como una alternativa superadora?

Jesús se encontró con una masa inorgánica que estaban sobrecargados, sobre todo de impuestos y desesperanzados (porque sus Líderes se servían de eyos en vez de ayudarlos a prosperar).

¿Nuestras iglesias no evocan acaso solo pompa y esplendor humano como un ámbito jerarquizado en el que la fraternidad cristiana no haya cómo expresarse?

¿Del estrépito que hacen los sepultureros mientras entierran el futuro no oímos nada?

A pesar que el estagirita afirmó que la filosofía es una actividad desinteresada y no inmediatamente útil para resolver los problemas de la vida cotidiana. Dice Léster Brown “Salvar nuestro ecosistema asegurando un futuro a la humanidad no es un deporte para los espectadores”.  “Antonio Pascuali reconoce que el silencio de la filosofía es aterrador”, mientras el mundo sufre una regresión moral que lo inhabilita para una toma de conciencia. Son preguntas que tienen su origen en la necesidad que desde siempre acucia el corazón  del hombre, de la respuesta que se le de a tales preguntas depende la orientación que le demos a nuestra existencia, por eso al tropezar con la verdad debemos confrontarnos con eya, el año mil estuvo marcado por múltiples espantos prospectivos (La tesis doctoral de Ortega y Gasset) versó precisamente sobre los terrores del año mil y el dos mil también yegó rodeado de profecías, augurios de bienaventuranza o negros indicios decadentistas, a parte de Ortega otros muchos hablaron  de los terrores del año mil, ahora por todas partes escuchamos los nuevos Nostradamus, futurólogos, prospectivitas tecnólogos de la predicción oráculos , augures, ufólogos y arúspices,

¿Porque no oímos celebrar las conquistas y logros del pasado milenio, la abolición de la esclavitud, declaración universal de los derechos humanos, viajes espaciales, haber duplicado el promedio de vida y otros avances innegables de la ciencia?

Desde luego que nadie mínimamente sensato y por tanto sensible al dolor y a la injusticia puede estar satisfecho con el mundo que le ha tocado vivir.

Pero esta constatación es igualmente válida para cualquier siglo y cualquier época, la nuestra es indudablemente mala, habrá quien arguya no sin buenas razones que quizás antaño se confiaba más en una justicia divina capaz de compensar en otra vida las miserias de estas, una fe tan consoladora como hoy universalmente debilitada, esa versión laica en la providencia ha entrado definitivamente en quiebra.

Somos hoy sensibles a los males…

¿Por qué somos más sensibles a los males que suponemos próximos que a los bienes que ya disfrutamos? No forzosamente porque estos sean escasos o menos relevantes que aqueyos, se diría que es la propia condición activa del ser humano que le obliga a concebir la realidad existente como un fracaso que debe ser corregido y no como un portento que debe ser exaltado. Alain Badiou señala que “lo bueno no nos gusta ni nos disgusta, sino que nos detiene” mientras que lo malo nos acicatea, nos estimula, nos convoca y nos mantiene en marcha. Las imágenes recordadas de la Divina comedia son las correspondientes al infierno y el purgatorio punzantemente perturbadoras porque trata de sufrimientos contra los que la iniciativa humana nada puede emprender. Nadie yama “Dantescas” a las imágenes de contento y beatitud, de modo que el paseo del poeta toscano por el Paraíso ha dejado sin duda menos hueya. Quizás la mejor explicación del fenómeno la ofrece una de las voces menos conformistas de nuestra época, la del muy heterodoxo psicoanalista y pensador Thomas Saz “En la eterna lucha entre el bien y el mal, el bien tiene una  irreductible desventaja, no tiene futuro, mientras que el mal si, así como  los humanos estamos orientados fundamentalmente hacia el futuro tenemos un insaciable incentivo a ser guiados por el mal en todas sus formas, esto es por culpa del arrepentimiento la pobreza y la estupidez, el crimen, el pecado y la locura, cada uno de estos daños son susceptibles a menos  en principio de ser remediados  o corregidos de una u otra forma  pero ¿Qué  puede hacer  una persona con lo que está bien salvo admirarlo? El bien frustra así precisamente esa ambición “Terapéutica” en el alma humana que el mal satisface tan perfectamente, por tanto, Voltaire debería haber dicho es que si no hubiese Diablo habría que inventarlo”. En estos instantes la amenaza número uno incluye dos aspectos antagónicos: por un lado, la homogenización universal como consecuencia de la yamada globalización y por otro la creciente heterofobia que convierte cada diferencia humana en pretexto de hostilidad o exclusión. Por culpa de la primera el mundo se va uniformando y por lo tanto empobreciendo, desaparecen las diferencias que constituyen la sal cultural de la vida, por mucho que viajemos siempre encontramos los mismos programas de televisión, los mismos anuncios de refrescos, el mismo culto al hedonismo, el mismo discurso de demagogos rupestres, nos dirigimos a marcha forzada hacia el hamburguesamiento global cósmico. Por culpa de la segunda aumentan los desmanes del racismo, la xenofobia, el nacionalismo y la intolerancia religiosa, crece la hostilidad al mestizaje, principio fecundo de las edades de Oro. La reproducción sexual a diferencia de las mitosis “clónicas” de organismos inferiores, impone un mestizaje genérico obligado. Se mitologiza holográficamente, lo puro, lo originario, las raíces, la autodeterminación se convierte en pretexto para que una parte de la población determine “quién debe vivir y cómo debe vivirse” en un territorio determinado; se decretan identidades culturales y se las acoraza frente a las demás. La segunda pareja antitética de espantos pudiera formarla la perspectiva de perpetua guerra civil de la que nos previno Hans Magnus Enzensberger, o el mundo se resigna a la generalización del asesinato en cadena, según el irónico cuadro por el autor de ciencia ficción Stanilaw Lem en su trágica y divertida novela el “Congreso de Futurología”. En el extremo opuesto están quienes advierten el posible triunfo de un control mundial manejado por el omnímodo poder oligárquico de quienes representan los intereses de los más privilegiados, aqueyos que disponen del flujo financiero, las tecnologías la IA, la información , la propaganda, los medios electrónicos de vigilancia de las vidas privadas y los más feroces elementos punitivos de represión colectiva, quienes en nombre de Dios e incrustados en el corazón de los centros de poder castigan o sostienen autócratas siempre en beneficio propio. La tragedia que enfrentan la dualidad entre la creciente multitud de los miserables a quienes los ingleses en una incomparable e intraducible expresión yaman Underdog “los que están por debajo de los perros” que son objetos de temor por su vehemencia  reivindicativa y la extensión cada vez más general del bienestar sin alma de una abundancia consumista que convierte a sus supuestos beneficiarios en meros “compradores o usuarios”, desprovistos de sosiego espiritual desde esa perspectiva se va haciendo más ancho el abismo que se abre en el mundo finisecular entre los pobres y los ricos, a quienes no tienen  casi nada, les resulta fácil perder lo que tienen, que conseguir algo más para lo cual, hay que estar conectado en la red comunicacional pertinente. La multitud de los excluidos, pone su obsesión en acercarse a los lugares donde es posible mejorar un poco y recibir cierta protección social por lo que se desborda invasora hacia los países más poderosos. En cambio, la inquietud opuesta profetisa la metástasis de un irrefrenable supermercado planetario en el cual cada quien obtendrá más y más productos, pero disfrutará de menos y menos, alma, sentimiento, solidaridad, compañía, comprensión y amor… Hasta que yegue a quedar definitivamente anestesiado a fuerza de “cosas poseídas”, necesario es fortalecer la capacidad humana de revelarse contra la embrutecedora acumulación y el ¡Agobio del ser por el poseer o mejor dicho por el adquirir!

Dilema atroz…

Otro dilema atroz es la plaga contagiosa de diferentes calamidades ligadas al uso vicioso de la libertad individual desde el “Las pandemias Sida Covib-19 y las drogas en general” hasta la adicción estupidizante de las oferentes redes de la que recibimos órdenes y estímulos; por otra la imposición obligatoria de cierto tipo de “Salud” pública física o mental, por un paternalismo abusivo que se considera autorizado para establecer lo que ha de sentar bien a cada cual. La primera denuncia la perversión de lo humano por promiscuidad, pedofilia, la droga que todo corrompe la televisión o la Web que todo hipnotiza. Nuestro cuerpo y nuestra mente están amenazados por manipuladores psíquicos a través de la vía libidinal, química o catódica, favorecidos por unas redes que rebasan todas las fronteras sin control. La segunda insiste en que corporativamente, (léase Alan Gresspam ex presidente durante 14 años de la Reserva Federal y Cristina Lagarde, Presidente del BCE el Banco Mundial, quienes han insistido en que hay que reducir la población de más de 70 años), igual que  hay tendencias a entender la vida como “funcionamiento genérico “de acuerdo a patrones ortodoxo productivo y no como experimento personal. Así se pretende establecer de antemano un catálogo universal “de vicios” que han de ser extirpados por todos los medios, incluidos la eugenesia y la restricción supuestamente bienintencionada de la libertad de modo que solo lo certificado como sano tenga derecho a existir. En algunos casos, siendo quizás más evidente “las cruzadas contra la droga” las contraindicaciones de los remedios se demuestran peores que cualquier enfermedad.

Disputas científicas y filosóficas…

Me permito aquí una breve paréntesis sobre las disputas científicas y filosóficas , el entramado causal de la realidad física lo que yamamos “el mundo exterior” es a fin de cuentas el arbitraje decisivo entre las diversas teorías propuestas por muy “postmoderna”  que sea nuestra perspectiva y por más flexibles que sean nuestros criterios de verificación, la última instancia sigue siendo la adecuación o no de lo que profesamos con la terca realidad, solo las descripciones que se parecen al mundo logran funcionar en él, pero cuando se trata de valores éticos o políticos falta ese último tribunal de apelación; en el terreno moral no hay algo análogo a la causalidad física o al “mundo exterior”, aunque muchos moralizadores postulan un arbitraje semejante acudiendo a Dios del que sabemos  poco o demasiado y a la naturaleza que conocemos aún peor. Cabe una tercera respuesta en tercera persona basada en la realidad física; pero en lo tocante a la razón práctica ¿Qué debo hacer? tras declarar este planteamiento, hay que atreverme a proponer la forma de enfrentar los temores que nos acucian a diario. Creo que todas las culturas desde las más primitivas hasta las tecnológicamente más desarroyadas, tienen dimensiones que las cierran sobre sí mismas hasta yegar a blindarlas frente a otras, tal es precisamente el sentido de la declaración de los derechos humanos cuya prueba de fuego escrita en reconocerlos no a los compatriotas o a quienes nos son más próximos y parecidos, al que viene de afuera al apátrida, el distante y distinto a quien no tiene respaldo de su afiliación  a un país poderoso, sino sólo su pertinencia inerme a la humanidad que los demás han de confirmarle. Sin duda, los derechos humanos implican una concepción de lo social profundamente subversiva de prejuicios atávicos modos de pensar tradicionales, que tenemos que profundizar para seguir subvirtiendo el tribalismo consumista. Ya  el Papa Juan Pablo II con su lucidez de siempre, el 1 de Enero de 2004, dio aviso a los navegantes, aunque en los centros de poder cierren ojos y oídos, desde la plaza de San Pedro el Papa clamó “URBI ET ORBI”, “cada vez  se experimenta más claramente la necesidad de un nuevo orden internacional que recoja los resultados alcanzados en estos años, un orden que sea capaz de dar soluciones adecuadas a los problemas de hoy fundados en la dignidad humana, en un desarroyo integral  de la sociedad y la solidaridad de los países ricos y los países pobres en la capacidad para compartir los recursos y los extraordinarios resultados del proceso científico y técnico”.

Se les ha robado la vida…

(Sergio Dahar, El Nacional, 2003): “Claudia con su pelo rojo como un incendio y unos ojos tan voraces como tristes, atravesando un día cualquiera creo que viernes, por una agotadora arteria de la humiyada desangelada Caracas, me  detuve  en un semáforo y sin darme cuenta eya se acercó a mi ventaniya, con una enorme sonrisa, pensé que intentaría venderme unas golosinas o un loto pero su rapidez impidió que le explicara que no estaba interesado, con sus doce años atragantados a su garganta me preguntó si no necesitaba compañía en el carro, tenía los cachetes manchados de barro y sus manos sucias, mantenía su uniforme escolar como si viniese recientemente de clases. Esta niña como muchas debería estar haciendo sus tareas en su casa, jugando con sus muñecas, ofrecía su pequeño cuerpo por unas monedas para poder comer, eya forma parte según UNICEF de un ejército de más de 17 millones de niños de la caye a los que se les ha robado la vida, este fenómeno produce pavor. Vulnerables nuestros niños y niñas yegan a la caye empujados unos por falta de elementos básicos, otros por esquemas injustos de una sociedad sin alma. En Brasil los yaman eufemísticamente los Meninos da Rua y en Colombia Gamines, nada más en Costa Rica 3.131 niñas menores de 14 años han dado a luz en los últimos 5 años. En una investigación se destaca que más del 30% de los hogares, el incesto es práctica habitual. En Venezuela se estima que el negocio de la prostitución infantil arroja 250 millones de dólares al año.  En Brasil la mafia de la droga controla la favela más grande de América Latina. La Rosinha en la ciudad de Rió de Janeiro, la cual factura 100 millones de dólares y en eya trabaja medio miyar de niños. En Bolivia 13.500 menores trabajan 14 horas en las minas del altiplano andino soportando altas temperaturas, cargas superiores a su peso corporal y en contacto frecuente con gases venenosos frente a la mirada cómplice de los demagogos de turno.  En las innumerables Cumbres, ruedas de negocios y pomposas declaraciones después de los  encuentros frecuentes propiciados por el Presidente de Venezuela y de los presidentes de Brasil, Ecuador, Bolivia, y Argentina quienes culpando de esos  males a los gobierno de las elites latinoamericanas,  juraron he insistieron como meta de que en el año “2008” “no habría un solo niño de la caye”, el Presidente venezolano en sus días de dolor y reflexión debió sentirse incómodo, ya que en diciembre del 1998 confesó públicamente “yo me prohíbo a mi mismo que haya niños de la caye durante mi gobierno” y además  prometió quitarse el nombre si esto no fuera así “han pasado 23 años. Con la realidad hemos topado Sancho”. Naturalmente resultaría injusto en caso de Venezuela se pudieran cambiar contrahechuras pacientemente cultivadas por administraciones anteriores, no obstante, se impone una verdad de Perogrullo, toda fuerza política que asume gobernar debe asumir la herencia en disputa que es un paquete integral, el país con todas sus contradicciones, miserias, cayejones sin salida, fragilidad, miseria institucional, y riesgos. Convencieron y vencieron, y se impusieron, hoy están obligado a transitar de la retórica al lenguaje cotidiano de los hechos, nadie puede revertir inercias históricas tan fácilmente y como se sabe nadie está obligado a lo imposible, excepto a quien se compromete a eyo, los dos jefes de Estado del país prometieron resultados y en el pecado yevan la penitencia…

Exigencia de una renta básica…

Desde la vieja Democracia ateniense sabemos que no puede haber ciudadanía efectiva sin un mínimo económico garantizado, la miseria sin remedio ni esperanza, convierte a las democracias en parodias y a los ciudadanos en esclavos o marionetas, por muy personal e individual que enriquezca a los unos, la creación misma de la abundancia es un proceso social del que nadie debe verse desplazado por sus circunstancias personales o por las exigencias epocales, dialécticas, políticas y religiosas.

De modo que la pretensión de una renta básica de ciudadanía, un ingreso mínimo común garantizado a todos como un derecho y no como una forma de caridad, es uno de los objetivos irrenunciables de la civilización venidera. Permitiría que además que cada cual regulase de acuerdo con sus preferencias de su entrega a la productividad y el ocio, favoreciendo el reparto de el trabajo que en muchos países aparece como la única alternativa digna imaginable (frente a la aniquilación de las garantías sociales  y la degradación de la mano de obra), ante el paro endémico de las sociedades altamente industrializadas, hablar de el futuro implica hablar de la educación, mientras miyones de niños en todos los continentes carezcan de los elementos básicos del conocimiento laico y racional, mientras crezcan desatendidos por sus padres, sus maestros, mientras nosotros hipnotizados por la velocidad de nuestras realidades y creamos inclusive que atenderle sus necesidades físicas más concretas es suficiente, mientras no comprendamos que la dignidad y grandeza del hombre no puede ser conocido por las ciencias experimentales, que es necesario profundizar en la persona humana, que hay que rechazar lo que Vittorio Possenti ha yamado la Colonización del yo, hay que volver a lo que existe de irreductible en la persona humana y desde la ética y la antropología filosófica, ponerle limitaciones recurriendo como fuente de luz y de inspiración a las dos grandes fuentes de conciencia y libertad en la que se funda el universalismo ético, político occidental, me refiero al universalismo de la filosofía griega y a la rectitud ética del cristianismo, solo eyos pueden intelectual y moralmente fundar una comunidad plenamente humana y universal. Sino es así estaremos empujando a nuestros niños a que sean utilizados como mini soldados, como mano de obra barata, como esclavos del placer de adultos sin escrúpulos, de manera tal que la civilización seguirá un sueño imponente o una vil coartada para que las ideologías de todo pelaje, las multinacionales de la moda, de la droga, del despropósito sin alma, sin sueños, extiendan la red de su tenebroso negocio y esa es la sombra más oscura que lanza sus tinieblas sobre el futuro como lacera a nuestro presente ahora mismo.

Hemos fracasado sobre los bancos de arena del racionalismo demos un paso atrás y volvamos a tocar la roca abrupta del misterio. Urs Von Balthazar.

pgpgarcia5@gmail.com

 

Traducción »