La victoria de Edmundo y María Corina, la consecuente defensa de la decisión soberana asumida por los venezolanos, frente a los procesos “normalizadores” del gobierno, ha abierto una brecha para una nueva Cultura Política. Ésta sería protagonizada por los ciudadanos organizados, como nuevo actor político, con una visión compartida de responsabilidad ética y diligente eficiencia frente al país.
Para transitar el desafío iniciado el 28 J.de 2.025, los ciudadanos organizados deben confrontar la vieja cultura de acomodo clientelar, burocrático, de aprovechamiento de los recursos de todos, por parte de organizaciones partidos e individualidades, adueñados de las decisiones políticas y el destino del país.
Los vicios crónicos, convivencia y negociación impunes de organizaciones y dirigentes partidistas, con pocas excepciones; la inexistencia de propósitos claros, la ausencia de una política de cambio, antes de MCM y Edmundo, generaron desencanto y frustración políticos, sin destino ni eficacia.
Las críticas, denuncias, fueron encubiertas, alcahueteadas con la acusación de representar la Antipolitica. El viejo invento como arma descalificadora y excluyente. Quien señalase las falencias, perversiones era estigmatizado de antipolítico y antiunitario como apellido. Esto ocurría bajo la mirada inerme de la ciudadanía, sin la opción alternativa que hoy representa Edmundo y María Corina.
Cuestionar, adversar una política de negocios, convivencia, corrupción, y viveza no es ser antipolítico.
Es lo contrario es contribuir a crear una cultura de vocación y responsabilidad social de la política y los políticos.
Cómo se participa en política? Desde la información, la preocupación por la familia, el país, los servicios, la libertad, la democracia, la comunidad, la educación, la salud, a partir de la sensibilidad y la búsqueda de soluciones.
No es solo el activismo partidista, sino las pequeñas acciones que comienzan con los más cercanos, información y comunicación. Organizarse desde la toma de conciencia sobre tu valor y presencia, base fundamental de los grandes cambios.

