No voy a tirar la toalla y voy a continuar…, por algo Pedro Sánchez es admirador de Vicente Fernández, Tiempo al tiempo es una de sus canciones preferidas. Todo indica que en su peor momento, la legislatura cuya mayoría le apoya ayer salió fortalecida. Uno mira con nostalgia y preocupación y hace introspección: cuiden su democracia, es el menos malo de los sistemas políticos. Los españoles lo saben y de sobra.
En una oportunidad el político venezolano Henry Ramos Allup dijo que le gustaba la chamba de Parlamentario, porque es el único trabajo donde uno puede insultar al jefe, sin que le pase nada. Ayer, mientras seguía en vivo el debate parlamentario y los insultos mutuos lo recordé.
Pedro Sánchez, además de administrar bien su balón de oxígeno, sus alianzas estratégicas y una buena gestión; de vez en cuando esas fortalezas son reforzadas por su peor enemigo: la ultraderecha de VOX que acude en su auxilio. Le llegan a tiempo los regalos de VOX con sus discursos xenófobos, chauvinistas, clasistas y racistas.
-Gracias por favores concedidos, la casa.
Eso es suficiente para un “perro callejero” salpicado de burdel y academia; también puedes considerar que es un perrogato; mezcla de perro de guerra y gato de siete vidas.
Aunque él, como todos los sobrevivientes debe tener cuidado, y escuchar atento la canción de Antonio Flores, seis vidas ya las ha quemado.
Nos vemos por ahí

