El peso de los errores que cometemos en vida, como que debemos eternizarlos, como “humillante” herida que no cura el tiempo, despreciando sin misericordia, el precepto cristiano de que “errar es de humano”.
Ni la ecuménica alegoría del despiadado castigo a Jesús, con el inclemente peso de la cruz, que los cristianos solemos venerar con la señal de la cruz, para redimir de alguna manera, tan penosa agonía, pareciera, conmover al mundo pensante.
Todo viene a capítulo, por la “admiración fanática”, con la que la socióloga, María Sol Pérez Schael, afirma que alabo en mi artículo, “Teodoro Petkoff, el mejor presidente”, al conocido ex dirigente de izquierda.
En una nota publicada en este portal, la también catedrática universitaria, nos recuerda, que el fallecido fundador del Movimiento al Socialismo (MAS) y del diario Tal Cual, también tiene su lado “non santo”, con lo cual, yo habría incurrido en una injusta valoración de su trayectoria política, al no mencionarlo, en el artículo.
No dudo, que la respetada profesora María Sol Pérez, a quien agradezco, se dignara leer con atención mi artículo, aunque no mi apellido, le asistan razones válidas, para fundamentar, “que el santo baje del pedestal”, como subrepticiamente, alude a Petkoff. Apreciamos, que se haya ocupado en remitirnos todo un dossier de razones, para apoyar su observación, cuyo contenido, hemos revisado, con atención.
Debo aclarar, que más que a mi particular apreciación, el cuestionado artículo sobre “el incómodo Petkoff”, quien para muchos de sus seguidores, incluyéndome, deja una impronta formidable, en la controvertida política venezolana, responde, al elogioso reconocimiento que de él hacen, tanto políticos, intelectuales, como periodistas, del influyente diario New York Times.
Al igual, que a las autorizadas voces, de destacados historiadores y académicos venezolanos, a través de la fundación FES-Venezuela, y de tantos medios del país, hoy lamentablemente, desaparecidos.
Por cierto, la mención “Teodoro Petkoff, fue sin duda el mejor presidente que Venezuela nunca tuvo”, la extraje de las páginas del cotizado periódico neoyorkino. No me pertenece, como se me atribuye.
No estamos al cabo de saber, si la mejor oportunidad para sacar a Hugo Chávez del poder en Venezuela, ha sido “El Carmonazo” del 11 de abril de 2002, como los sostienen historiadores y analistas políticos.
O bien, como lo señala la profesora María Sol Pérez, las maniobras urdidas “por Petkoff y Quirós Corradi, para impedir que se diera el referéndum revocatorio del 2004, en la fecha prevista, evitando su salida. Y con ello, el ascenso de Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP), y sus jóvenes líderes, al poder”.
“El que pudo haber sido según usted el mejor presidente, en realidad fue quien, por falta de visión o dogmatismo, ayudó a cavar nuestra tumba”. Expresa la experta catedrática, para apoyar su argumentación.
Lo que si tenemos claro, es “que aquellos lodos, trajeron estos barros”. Aludimos por supuesto, a la conjura de Los Notables, “con Caldera y Uslar Pietri a la cabeza. Y una retaguardia de náufragos que jamás le perdonaron a Pérez ser presidente dos veces. Una condena que no sólo sentenció a Pérez, sino al país, entero”. Conjura que sin duda, le tendió la alfombra roja a Chávez, y a la dominación socialista autoritaria, que destruyó al país. (Dixit Mirtha Rivero).
No podemos estar más de acuerdo, con la doctora María Sol Pérez Schael, en su certero análisis, de que con la llegada del chavismo a Miraflores, Venezuela no ha tenido un “gobierno, entendido como el ejercicio de un poder basado en la autoridad que otorgan la constitución y las leyes. Sino una estrategia de simulación y demolición”(…), la cual identifica, y amplía, en 4 momentos claves, claramente definidos.
Coincido, con quienes sostienen, que “la falta de nobleza y humildad en el entendimiento del poder y la política, es la que nos mantiene como perro que se muerde la cola, en un laberinto de miseria, sangre, anarquía y desolación”.
Pienso, que las “humillantes heridas” del peso de los errores, deben quedar para el estudio de la historia, y el país y su gente, avanzar, hacia un propósito más realista, y promisor.
Con información de “Recordando la Historia” de Joel Macuare. Crónicas de Nancy Chirinos-Mirtha Rivero. Historial de María Sol Pérez Schael-París 2019.
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