Al maestro Vladimir Rodríguez con cariño.
La música es expresión del pueblo que se expande para deleitar con sus diversos géneros. Ella encierra lo sublime y mágico de la identidad cultural en su devenir histórico, endulzando con su melodía las vivencias y pasiones humanas. Así es el canto: arte, tradición y significado popular.
Sucre es tierra preñada de canto. Grandes hijos han impregnado con sus voces los más excelsos escenarios, poniendo de manifiesto el sentimiento de su gente. Ejemplos como María Rodríguez, Gualberto Ibarreto, Pedro Hernández, Rafael Montaño, Enrique Rivas, Josué Chópite, Hernán Marín, Luis Beltrán Márquez (Willy Tango), Ramón Villafaña, entre otros, representan la rica esencia del canto sucrense.
Precisamente, hace 2 días el gran amigo Vladimir Rodríguez, Director de la Banda Municipal de Cumaná, me obsequió un valioso disco compacto bautizado “Primogénito” y contentivo de hermosas canciones del folclore sucrense, a propósito de celebrarse el 24 Aniversario de esa prestigiosa agrupación musical que deleita a grandes y chicos con su variado repertorio musical.
El disco referido es una exquisita colección que contiene canciones como “Dos titanes” (Autor: Félix Calderón Chacín), “Canta y baila joropo” (Autor:Hernán Marín), “Cumaná” (Autor: Freddy Coronado), “Soy cumanés” (Autor: Pedro Hernández), “Río Manzanares” y “Alma cumanesa” (Autor: José Antonio López), “Fulía de Cumaná (Autor: Folclore cumanés), “El cumanés” (Autor: Remigio “Morochito” Fuentes) y una mezcla de canciones interpretadas por Gualberto Ibarreto (“El pichón”).
La verdad es que me deleité el alma con esas emblemáticas canciones del folclore sucrense. Regresé a mis tiempos de infancia cuando andaba corriendo descalzo por las inmensas sábanas del Barrio Venezuela en mi natal y añorada Cumaná, tras el vuelo de una mariposa fugaz. Hoy ese verde follaje no existe, le dio paso a la creciente urbe cumanesa. Alli me amamanté de ese hermoso legado musical que hoy sigue latente y vibrando en nuestros corazones.
Vladimir Rodríguez.
¡Gracias, maestro Vladimir Rodríguez por tan maravilloso obsequio!

