Venta de tetas de comida en el mercado municipal de Tucupita, estado Delta Amacuro.
El precio de la comida sigue subiendo a medida de la fluctuación del dólar oficial y paralelo. No hay un ingreso en dólares para el común que pueda considerarse como aceptable para una economía como la de Venezuela, ya que el pago por concepto de guerra económica, es insuficiente.
Si bien, los precios en bolívares suben porque toda la economía está «anclada al dólar», los costes que imponen los comercios se elevan todavía más ya estando en divisa extranjera. Es decir, si un cartón de huevos vale 5 dólares, al siguiente mes sube a 7 dólares, lamenta la docente Maigulaida Gibory, quien apenas recibe el sueldo de 300 Bs quincenal, más el bono de guerra económica «que todo el mundo percibe».
Ella es licenciada en educación, sin embargo lamenta que sus esfuerzos académicos no sean valorados actualmente en Venezuela. «No estoy en contra de quienes también tienen derecho a recibir ingresos por sus trabajos, pero lamento que alguien que nunca estudió gane igual que yo, eso desanima».
No obstante, procura tener acceso a sus alimentos haciendo trabajos extras como vendiendo helados caseros y dando clases en al menos tres colegios privados. Pero asegura que esto ha sido suficiente para paliar la inflación en dólares.
«Cada vez que voy a comprar algo, tiene nuevo precio en dólares, todo sube, nada baja. Los que mejor están son los comerciantes, pues todo lo cobran y suben en dólares» , lamenta la docente.
Como ella, unos cuatro colegas suyos también deben lidiar con el día a día en una Venezuela llena de desigualdades sociales muy marcadas.
Tane Tanae

