Preparativos
Se cumplieron recientemente 206 años de la realización del Congreso de Angostura, en el hoy estado Bolívar, en donde el Libertador Simón Bolívar, quien debería ser un referente permanente de consultas de los líderes y dirigentes verdaderamente seguidores de su pensamiento, dio un denso discurso político aquel 15 de febrero de 1819, en medio del proceso militar independentista, que buscaba liberar la mayor parte del territorio de la presencia extranjera española, la que incluso solicitaba respaldo de las grandes potencias para reconquistar a la fuerza este territorio.
Presente el Libertador en Angostura se dedicó principalmente a pensar en la reforma a la administración del gobierno, sin descuidar tampoco los apremiantes asuntos militares, lo que pasaba por el reclutamiento de hombres, que se preparaban para la guerra, con la ayuda de Inglaterra que enviaba armas, municiones y fuerzas militares, que quedaron bajo la conducción del genio de América. Ese grupo militar se conoció como “legión británica”. Venía para ayudar en el plan de Bolívar de invadir Nueva Granada y expulsar a Morillo, junto al General Santander.
Finalidad singular del Congreso, era llamar la atención de Estados Unidos para que apoyara la causa independentista. Fue así como EEUU que había prometido el envío de un representante no lo hizo, solo concurrieron representantes de Venezuela y Nueva Granada. En ese año fundó Bolívar el periódico llamado “El Correo del Orinoco”, con el propósito de difundir sus ideas políticas, las que entre otras perseguían sentar las bases para la creación de la Gran Colombia, y dejar claro que, Venezuela estaba emancipada de España y que ésta no tenía razón para seguir dominándola.
Militar creyente de la soberanía
Ya el 15 de febrero de 1819, instaló Bolívar el Congreso y colocó su autoridad en manos de los representantes provinciales presentes, inició su intervención destacando que, aunque militar manejando las armas de la República, había convocado a la soberanía popular, para hacer cumplir la voluntad de ésta, sea cual fuere, pues ellos, los representes presentes, eran la fuente de la autoridad legítima, que terminó por designarlo como Presidente Provisional con facultades extraordinarias, mientras concluía la campaña militar por la independencia.
Así dijo para la eternidad histórica: “…dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando ha convocado a la soberanía nacional para que ejerza su voluntad absoluta…” más claro imposible, poseer para él, las armas de la república implicaba convocar a la soberanía popular para que orientara el destino de la Nación, pues Bolívar creía firmemente que, el deber del militar era empuñar las armas para alcanzar o defender las libertades del pueblo, y jamás usarlas contra éste, pues de ocurrir esta desagradable circunstancia el soldado se condenaba irremediablemente.
Bolívar en aquel evento político reconoció que eran los votos ciudadanos, los que elegían a los titulares del poder en representación del Pueblo, por tanto, esta máxima de su pensamiento, puede servir para medir bajo una óptica democrática quien sí y quien no, ha respetado y acatado su pensamiento político. Poseer autoridad de otra forma, crea según palabras del propio Libertador un enorme y permanente agobio físico y espiritual, porque en caso contrario, se agrega, creer que el poder no emana del poder soberano del pueblo, constituye una gran traición al mismo.
Reconocimiento al valor del pluralismo
En aquel Congreso, Bolívar, desprendido de todo mesianismo o espíritu caudillista, reconoció que, en Venezuela han existido y existen se agrega, “multitud de beneméritos hijos que eran y son capaces de dirigirla, ellos contaban con talento, con experiencia y cuanto se requería para gobernar hombres libres”, en contrario, en los actuales tiempos, se pretende hacer creer que una sola doctrina ideológica o solo un hombre son capaces de conducir los destinos de la república en detrimento del pensamiento de Bolívar, que los calificaría como enemigos de Venezuela.
Bolívar consideró que un gobierno democrático estaba sin signos vitales, cuando se mantenía la autoridad en un mismo individuo por largos años, al respecto dejó para la posteridad, la pertinencia de efectuar periódicamente elecciones libres, para evitar la consolidación de autocratismos, que en cualquier época minaría un sistema de libertades y garantías republicanas, siendo ésta una visión futurista, pues a los seres humanos vacíos de nobleza y desprendimiento, les encanta intentar perpetuarse en el poder, de donde deviene la usurpación y la tiranía dijo.
Yugos eternos
Opinión imperecedera en aquel Congreso, fue la lapidaria frase de que “por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza y por el vicio se nos ha degradado más que por la superstición”, comentario que amplía al referirse a la América, sobre la cual ha pesado y tal vez siguen pesando los yugos de la ignorancia, la tiranía y el vicio. En tal sentido, se resalta que 206 años después, seguimos siendo dominados en buena medida por el engaño, por la manipulación informativa y situaciones afines y por la delación que se convirtió en una forma de vida, para muchos.
Ahondando sobre lo anterior, destacó Bolívar que la ambición y la intriga abusaron de la buena fe de la que hacen gala los seres humanos, a lo que se sumó la inexperiencia de los hombres que hasta ese momento habían conducido el Estado, ajenos igualmente a conocimientos políticos y económicos, carentes de sensibilidad y responsabilidad social, todo lo cual llevó a que se plantearan como programas de gobierno ilusiones y no realidades; que por justicia se practicara la venganza, y que por caprichos populistas, se desplazaran los valores verdaderamente libertarios.
Libertad y democracia
Al referirse al valor de la libertad, citó al francés Rousseau, al que leyó con avidez, en la actualidad no sabemos que autores leen, nuestros dirigentes y líderes nacionales o si sus actuaciones se inspiran únicamente en sus ocurrencias o percepciones, pero bueno, volviendo a Bolívar se refirió a la libertad como un “alimento suculento, pero de difícil digestión”. Exhortó a los débiles ciudadanos a fortalecer sus espíritus, para comprender el significado de la misma, recomendación que tampoco está demás tenerla en cuenta en la actualidad, ante tanta desmotivación por alcanzarla.
Para finalizar esta opinión dominical, vale la pena recordar en el pensamiento de Bolívar, que “sólo la democracia, es susceptible de una absoluta libertad”, a la vez que se preguntó, ¿cuál era el gobierno democrático que había reunido a un tiempo poder, prosperidad y permanencia?, tal vez con dolor republicano, señaló que las aristocracias y monarquías, construyeron grandes y poderosos imperios por años; sin embargo, insistía en que era un gobierno republicano, con poderes autónomos, el que debía existir para Venezuela, con origen en la soberanía del pueblo. Analicemos entonces estas y otras palabras vertidas en ese inmortal discurso, del cual parece estamos bien lejos.

