Venezuela tiene dos presidentes, uno adentro y otro afuera. El de afuera no puede entrar, y el de adentro no puede salir. Al de adentro lo quieren sacar y al de afuera lo quieren meter. (Enunciado anónimo).
Paradójico y mordaz juego de palabras, en clara alusión a la absurda, hiriente y risible situación, en que la politiquería socialista y la falsa oposición de “alacranes”, convirtieron al país, y se viralizó en las redes sociales, con su vivencial sarcasmo.
Fatalista, contradictorio y creativo enunciado del fascinante humor alegre, negro o absurdo, que brilló en otras épocas, y que tal vez, regresa como tabla de salvación, para mitigar del algún modo, la desbaratada y precaria realidad, de la Venezuela que no es. Que cuando avanza, es porque retrocede.
Oportuno es reconocer, que la chispa, vivacidad e imaginación de los venezolanos de a pié, se agiganta cuando se trata de mofarse, de joder el parque, como solemos decir coloquialmente. De volver al añorado humor que brotaba del talento de los recordados Cayito Aponte, Pedro León Zapata, y sus “Zapatazos” (ya fallecidos), y Leonardo Padrón, Laureano Márquez, Claudio Nazoa y Luis Chataing, hoy en otras latitudes.
Por eso, jamás abandona su deporte favorito de pasarla bien, de reir y hacer reir, de no amargarse la vida, ni rendirse, como quisiera la dictadura.
Por eso se las inventa, con pícaras o sarcásticas ocurrencias como la parodia de los dos presidentes.
Dos presidentes, que si los sacamos del contexto meramente burlesco, lucirían el uno frente al otro, separados por un gran abismo, como el bien y el mal, el odio y el amor, la claridad y el oscurantismo.
Lo primero que habría que decir, es que el presidente de afuera, al cual identificaremos como EGU; participó y ganó abrumadoramente las elecciones presidenciales del 28 de julio 2024, y fundamentó su victoria con suficientes pruebas. (85% de las actas), la única evidencia mostrada hasta ahora.
Mientras el de adentro, que de aquí en adelante llamaremos NICO, fue derrotado por paliza, por el mismo pueblo que años atrás, lo aclamaba y se obstinó de tanto engaño. Que es señalado por estudiosos y analistas políticos como el prototipo de “quien no gana arrebata”, y que sin presentar evidencias se auto juramentó burlando las normas electorales, y disposiciones de la de “la mejor constitución del mundo”, convirtiéndose en un peligroso impostor, que no es reconocidos por los países demócratas del mundo.
Un marcado contraste, que también se evidencia, en la formación profesional, pues mientras EGU, es graduado universitario, con una brillante carrera diplomática, NICO, es un ilustre chofer de autobuses. O como el mismo gusta llamarse, el presidente obrero, pero obviando, decir que es el artífice de la bonificación salarial que ha dejado a la clase obrera y trabajadora, sin prestaciones sociales, utilidades, ni un salario real, como lo establece la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y funciona en los demás países del orbe.
En lo personal, el desempeño público y trato con la gente, las diferencias también son inocultables, pues mientras , EGU, es un dechado de probidad, respeto y alta consideración humana, Nico, es el prototipo del eterno dictador obsceno, que insulta, amenaza, atropella y posee un ansia infinita de poder.
En el aspecto básicamente político, EGU ha demostrado ser un demócrata liberal, con cabeza firme, abierto al libre juego ideas, la diversidad, y confraternidad. Reconocidas cualidades que según los analistas políticos, Nico jamás podría alcanzar.
Aunque totalmente desfasada, la formación recibida por Nico en la Cuba castrista, le ha servido como la herramienta certeramente eficaz, para someter al pueblo venezolano y perpetuarse en el poder, tal como lo hicieron, sus aprovechados mentores. Lo que deja claro, que son ellos, (los castros), los grandes beneficiarios de la revolución socialista del siglo XXI, durante estos 25 años. Nunca el pueblo cubano,
En fin, dos presidentes con visiones diametralmente opuestas. La de EGU, con una orientación modernista, de progreso, educación, desarrollo, en democracia, y con plenas libertades. En tanto, que la de NICO, insiste con el poder popular y estado comunal, el partido estado-gobierno, y pensamiento único, como el brazo conductor de todo un autoritario accionar.
En un memorable discurso pronunciado por la polémica, Cayetana Alvares, ante el Congreso de Diputados, de su país. La aguerrida diputada, tras elogiar a María Corina Machado, a Edmundo González Urrutia y al propio pueblo venezolano por su valiente heroísmo del 28 de julio 20 24, ante el régimen déspota de Venezuela, emplazó a Donald Trump, a gobiernos de la Unión Europea y de Latinoamérica, a hacer honor a su compromisos por la democracia, resolver el escabroso dilema de los dos presidentes venezolanos, “Si quieren tener una América Segura”.
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