He recibido mensajes de compañeros trabajadores preguntando si estoy de acuerdo con la presencia de Chevron en Venezuela. Mi respuesta ha sido esta: como trabajador de la industria desde 1984 siempre he creído, y ahora más, que PDVSA es la empresa que nosotros debemos rescatar y recuperar porque es la fuente de prosperidad de la economía y de la energía que necesitamos para la reconstrucción del país.
Han tratado de que olvidemos que en 1998 la producción de PDVSA cerró en 3.37 millones de barriles de petróleo diarios, gracias a una infraestructura perfectamente mantenida y operativa. Esta producción ha retrocedido a los niveles de 1940, gracias a una estrategia de destrucción. Con la expropiación de los proyectos en la Faja del Orinoco, cuando apenas se despuntaba el potencial que se había visualizado diez años antes en los planes de PDVSA, y de las empresas de servicios en el estado Zulia en los años 2007 2009, se le dio un golpe mortal a la empresas que fue orgullo de los venezolanos. Toda la cadena integrada de generación de riqueza: producción, refinación, comercialización de petróleo se derrumbó y se ha venido deteriorando sin pausa.
Quién nos iba a decir a los venezolanos que la española Repsol salvaría a Venezuela con diésel, los rusos con petróleo liviano y los iraníes con gasolina. Menos que los tiranos de Cuba como garrapatas nos robaran todo lo que han podido en los últimos 25 años.
Por eso considero que es una gran manipulación decir que la estadounidense Chevron será la palanca de la recuperación de la industria petrolera venezolana y garantía al mercado estadounidense del petróleo venezolano. Los “expertos” dicen que la recuperación de PDVSA no es viable sin Chevron.
Señores el apòrte de Chevron representa menos de 20% del total de la menguada producción petrolera venezolana, que no llega ni a un millón de barriles diarios, mientras que los Estados Unidos es el mayor productor de crudo del mundo,y además de exportar crudo y es larga la lista de países productores de petróleo que quiere entrar a ese mercado para cubrir el déficit que aún tiene el consumo estadounidense. Señores, entiendan que Venezuela no es el centro del universo, que el petróleo venezolano solamente es imprescindible para los propios venezolanos, para generar divisas, para generar energía para generar bienestar, Por esa es vital que recuperemos a PDVSA, que vuelva a ser una empresa competitiva, con socios de primer nivel, entre ellos Chevron, Repsol y otros, que aporten capital y tecnología. No es con aventureros ni empresas de maletín que sacaremos adelante la producción petrolera. Esa recuperación no es posible bajo una dictadura como la que sufre Venezuela.
Los trabajadores, tanto los que están dentro como fuera del país son importantes para ejecutar un plan de recuperación inmediata de la producción de petróleo y sus derivados. Serán esos trabajadores quienes formen las nuevas generaciones de ingenieros y técnicos que necesitamos. Algo hay que reconocer del trabajo de Chevron, el trato hacia los trabajadores en las empresas mixtas donde participan, como socios minoritarios de PDVSA, a quienes reciben bono de producción $400, un bono de alimentación $400 y hasta un bono especial por metas superadas de $200, es decir, $1.000 mensuales y un HCM con cobertura de hasta $100,000 para cada trabajador y su familia.
Nuestro objetivo es que Chevron reconozca todos esos bonos como salario, con incidencia en prestaciones sociales y todas las gananciales. No es una exigencia exagerada ni descabellada. Eso estuvo vigente desde 1935 hasta que el socialismo del siglo XXI desmanteló la contratación colectiva. Entonces, que Chevron sea la punta de lanza para comenzar a recuperar la remuneración justa del trabajador petrolero.
Secretario General SUTPGEF – Secretario de Profesionales y Técnicos FUTPV

