El profesor de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, el Dr. Rafael Fauquié Bescós es un escritor, ensayista, poeta y docente venezolano. Fue ganador del Premio Nacional de Ensayo, Mariano Picón Salas del Ministerio de la Cultura de Venezuela en 1992, siendo miembro del jurado de dicho premio en la edición de 1993. Igualmente fue miembro del jurado del Premio Internacional de Cuento Francisco Herrera Luque y Presidente del I Congreso de Legislación Cultural Municipal, realizado en febrero del año 1993 en la Universidad Simón Bolívar.
Público su último libro titulado “Esperanzada inconformidad”, a continuación su:
Presentación
En el fondo, acaso, nunca dejemos de escribir la misma página; ésa encargada de transmitir lo creído y lo creíble, capaz de enunciar la conciliación posible entre nuestra realidad y la realidad que nos rodea. Página cuyas palabras se conviertan en expresión de certezas conquistadas, en conjuro de mucha inconformidad y en apuesta por ciertas esperanzas. Página en la cual armonizar recuerdos, propósitos, convicciones. Página que nos aparta del mundo o nos acerca a él; y, que, acaso por sobre todo, nos permite conjugar los verbos “ser”, “hacer” y “decir”, en primera persona, esencialmente, en primera persona.
Más, mucho más que de vivir para escribir, se trata de escribir para ayudarnos a vivir; de escoger con qué palabras responder al desafío de vivir, comunicando con ellas- esperanzadoramente, siempre esperanzadoramente- los matices de un desafío que comienza al lado de esas voces que pudieran permitirnos acercar un poco más el mundo a nuestro propio mundo.
Esperanzada inconformidad un breve fragmento:
“Sobrevivimos en medio de la realidad apoyados en dos actitudes complementarias: la inconformidad y la esperanza. La inconformidad es la humana consecuencia de una manera de mirar y entender. Imposible no manifestar nuestro inconformismo ante mucho de cuanto sucede a nuestro alrededor. Imposible no abrigar cierta inconformidad ante lo ilógico, lo injusto, lo negativo, lo insuficiente, lo cruel … Frente a la inconformidad se erige la esperanza. Una esperanza alentada por esa misma inconformidad que nos obliga a entender, a cuestionar, a buscar respuestas. La esperanza otorgará siempre un sentido a la acción rebelde, a sus visiones, sus proyectos, sus convicciones … Tal vez el inconforme se proponga convertir su rebeldía en voz, en escritura. Definitivamente, se niega al silencio; vive para decir, para expresarse. Escribe y se describe. Se interroga. Se interpreta. Se explica. Distingue contradicciones en sus pasos y en sus actos. Con sus voces dibuja alusiones que, a menudo, no alcanza a comprender sino a la distancia. Quizá el más claro sentido de su escritura sea el propósito de reunir esos mensajes que pudieran ilustrar los muchos aprendizajes surgidos de su tiempo. Todo forma parte de una personal decisión por habitar junto a esas voces que, entre mucha expresada inconformidad, le permiten, también, escuchar las entonaciones de su esperanza.”
Rafael Fauquié

