He tenido la suerte y honra de escribir el Prólogo de la importante obra: “John Hill, el corneta que salvó a Venezuela”, acuciosa investigación del distinguido historiador y escritor, Álvaro Parra Pinto, quien realizó una magnifica búsqueda en las fuentes indispensables, con la finalidad de lograr un valioso compendio, para completar algunas páginas en blanco del devenir histórico.
John William Hill, joven músico de diecinueve años, es conocido como el Corneta de Órdenes, del valeroso batallón Cazadores Británicos, inmortalizado el 24 de junio de 1821 en la sabana de Carabobo, al mando del aguerrido coronel Thomas Ilderton Ferriar, quien reemplazó en el área de combate, al denodado batallón «Bravos de Apure», ambos pertenecientes a la Primera División, del Centauro José Antonio Páez, que soportó estoicamente la embestida del batallón realista «Burgos».
Hill, alistado el 1ro de febrero de 1819, llegó procedente de Inglaterra a Juan Griego en abril de ese año, como parte de un contingente de más de cinco mil voluntarios ingleses, irlandeses y escoceses, reclutados desde 1817, por el ilustre prócer civil Luis López Méndez, Comisionado Especial del Libertador en Londres.
Son recibidos y organizados en Margarita por el general Rafael Urdaneta, con quien ejecutaron operaciones militares en Barcelona, Cumaná y Maturín.
Estarán en la Campaña de la Nueva Granada en 1819, y en Apure al lado de Páez.
Durante la concentración y desarrollo de la magna batalla en la sabana de Carabobo, se movilizaron desde Achaguas hasta San Carlos.
En el fragor del combate, por órdenes del denodado coronel Thomas Ilderton Ferriar, el Toque «Rodilla en Tierra» ejecutado por el joven John Hill, permitió la reorganización de las fuerzas de Páez y el triunfo en la batalla.
Hill recibió heridas en la pierna y brazo izquierdo, aun así, pudo realizar el “Toque de Descanso”.
Desde Valencia, el Libertador envió al siguiente día el “Parte de Guerra”, exaltando la valerosa participación del batallón Cazadores Británicos.
Hubo ciento diecinueve bajas, de ellos diez oficiales del heroico batallón Cazadores Británicos, denominado el mes de julio por el Libertador, “Vencedores de Carabobo”.
Hill, recibió la Condecoración “Vencedores en Carabobo”.
Continuó operaciones militares en Maracaibo y Coro.
Por sus valiosos servicios, se residenció en octubre de 1825, cerca de Pueblo Nuevo en la Península de Paraguaná, en tierras recibidas en donación.
Contrajo matrimonio en dos ocasiones, procreó dieciséis hijos, de hidalga descendencia.
En diciembre de 1826, saludó al Libertador, en su paso por Coro procedente de Lima, y en diciembre de 1842, ejecutó el “Toque de Silencio” a la llegada a La Guaira, de los restos del Padre de la Patria.
En septiembre de 1842, solicitó su Pensión de Invalidez. Hill falleció en Pueblo Nuevo en 1895, donde está enterrado.
La vivienda y la tumba fueron dañadas completamente. De nuevo felicito al amigo Álvaro Parra Pinto por su feliz iniciativa.

