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Santiago Hueck: ¿El robo del oro? ¿La UEFA le declara la Guerra al Madrid?

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Si eres madridista, seguramente sigues en la cueva. El Real Madrid ha tenido una semana llena de decepciones tras perder el clásico por goleada y que Vinicius no ganara el Balón de Oro. Esta decisión fue confirmada horas antes de la entrega del premio, por lo que no sorprendió a nadie, incluyendo a la delegación del club español, que decidió no asistir a la gala como forma de protesta. Lo que sí sorprendió fue la gran cantidad de polémica que se desató en torno a los resultados del Balón de Oro, donde Rodri fue finalmente el ganador.

¿Qué paso con el Real Madrid?

La revista France Football y la UEFA son los responsables de la organización del Balón de Oro (se unen por primera vez). Ambas organizaciones hicieron un gran esfuerzo por evitar que se filtrara el ganador antes de tiempo, como ha ocurrido en años anteriores. Este año decidieron no informar a los jugadores si habían ganado. En base a esto, el lunes, horas antes de la ceremonia, el periodista Fabrizio Romano compartió que la delegación del Real Madrid no acudiría a la gala, ya que Vinicius no ganaría el premio.

A pesar de que Vinicius ya había elegido su traje, invitado a 20 personas y reservado un lugar para la celebración, el presidente del Madrid, Florentino Pérez, prohibió a cualquier jugador o representante del club viajar a París. Desde dentro del club se transmitió lo siguiente: “si los criterios del premio no proclaman ganador a Vinicius, esos mismos criterios deben proclamar ganador a Carvajal. Como esto no ha sido así, es obvio que el Balón de Oro y la UEFA no respetan al Real Madrid. Y el Real Madrid no está donde no se le respeta”. Esto también es producto de la rivalidad existente entre la UEFA y el club español por la creación de la Superliga, ya que se cree que esto pudo haber influido en la votación. La revista francesa desmintió esto, manifestando que los votos a Carvajal y Bellingham perjudicaron al brasileño en los resultados.

¿Realmente fue un robo?

Desde mucho antes de la premiación, Vinicius sonaba como el gran favorito; sin embargo, tras la finalización de la Eurocopa y la Copa América, Carvajal y Rodri se sumaron a la contienda.

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Primero que todo, debemos dejar de medir el fútbol en base a estadísticas. Evidentemente, un delantero tendrá una mayor cantidad de goles que un mediocampista. Esto es un valor importante, pero no determinante al considerar la justicia o injusticia del premio.

Ambos han demostrado su importancia en sus respectivos equipos, no solo por sus estadísticas y títulos, sino también por lo que aportan a la identidad de juego de sus clubes, que han sabido reproducir ese rendimiento en títulos importantes.

Rodri es fundamental en el mediocampo del City de Pep; es quien temporiza los tiempos de los partidos y distribuye el balón de manera efectiva e inteligente, permitiendo que el equipo llegue hasta arriba y concrete una increíble cantidad de goles y asistencias. Además, es un jugador que aparece en momentos clave con su club y su selección, sin importar el rival, utilizando su jerarquía para dominar el ritmo de juego. El dato clave de las estadísticas no está en los goles, sino en la cantidad de partidos perdidos. El Manchester City solo perdió 4 juegos durante la temporada; en 3 de esos partidos, Rodri no participó por lesión, lo que evidencia su gran impacto dentro de los Sky Blues y de la selección española, que tuvo que esperar más de 10 años para volver a levantar un trofeo, liderado por el mejor cinco del mundo.

Vinicius combina perfectamente con el estilo de juego del Madrid: ágil y regateador, lo que permite salidas rápidas y aprovechar las bandas para desbordar. Sus actuaciones llevaron al club a ganar la liga y la Champions (MVP), apareciendo en momentos clave y permitiendo que el conjunto español se consagrara con la orejona. Sin embargo, este deslumbrante rendimiento del brasileño no pudo ser replicado en la Copa América, complicando lo que parecía una victoria cómoda del Balón de Oro. Mientras la España de Rodri se consagró campeona de Europa, la Brasil de Vini no apareció, y sus actuaciones fueron muy pobres. Un jugador que lucha por ser el mejor del mundo debe destacar en los buenos y en los malos momentos, incluso si su equipo no acompaña. Más aún si se trata de un torneo de selecciones, que tiene un valor especial.

En mi opinión, el torneo de selecciones es lo que termina moviendo el mundo del fútbol; por ende, los mundiales o, en este caso, la Eurocopa y la Copa América valen un poco más que las competiciones de clubes. Este es el motivo diferencial entre Rodri y Vini: primero, por el valor de las competiciones y, segundo, porque el mejor jugador del mundo debe mostrar mayor regularidad. El mejor jugador debe aparecer siempre y demostrar características que representen ese estatus. Rodri no solo brilló con el City, sino que también destacó con la selección, y los títulos lo respaldan. Una selección que fue muy superior a las demás en todos los aspectos y que, al mismo tiempo, eliminó a otros posibles candidatos al Balón de Oro, mientras que Vini y Brasil no se les recuerda.

El Balón de Oro condiciona tres aspectos importantes. Además de los títulos y el rendimiento del jugador, también se valora el fair play, es decir, el buen comportamiento. Vinicius es un jugador que, francamente, cae muy mal, y sé que no soy el único que lo piensa. Por ende, muchos han manifestado que esta es la razón por la que no ha ganado el premio. Este premio es votado por un jurado internacional de periodistas “expertos”  en fútbol; sin embargo, se han revelado ciertas votaciones que evidencian la subjetividad de los “expertos”, principalmente por su nacionalidad. Aún así, me resulta difícil creer que un periodista no haya votado a Vinicius por su comportamiento, aunque les caiga mal.

Siguiendo esta línea de criterios y siendo totalmente objetivo, mi voto no hubiera ido ni para Vinicius ni para Rodri. Seguramente, la mayoría no esté de acuerdo conmigo, pero para mí, Bellingham es el que cumple con la mayoría de estos criterios. Ganó los mismos títulos que Vini, fue un jugador reconvertido a número 10, con mucha llegada al área, gran calidad, lectura de espacios y mucho gol (sobre todo a principios de temporada). De hecho, fue el MVP de la liga española en un estreno astronómico en su primera temporada vestido de blanco. Con 20 años, también fue la figura de su selección. Una Inglaterra que prácticamente no jugaba, pero aún así, la presencia de Bellingham se hizo notar. Apareció en los momentos importantes, con muchas llegadas y golazos (uno de chilena) que permitieron a una Inglaterra llena de estrellas, pero sin nada de fútbol, avanzar hasta la final. él fue la representación de la excelencia, y estoy seguro de que si hubiera ganado la final, habría sido el Balón de Oro.

Los premios sin polémica:

Rodri se convirtió en el segundo futbolista español en ganar el balón de oro, luego de que Luis Suarez lo ganara en 1960; pero más allá de este premio, el futbol español arrasó en todas las categorías posibles, demostrando que pueden resurgir de sus cenizas.

Premios:

*Balón de oro femenino: Aitana Bonmati

*Trofeo Kopa: Lamine Yamal (mejor jugador sub-21)

*Trofeo Gerd Müller: Kylian Mbappe y Harry Kane (mayores goleadores)

*Trofeo Yashin: Emiliano “Dibu” Martínez (mejor portero)

*Trofeo Johan Cruyff: Carlo Ancelotti y Emma Hayes (mejor entrenador y entrenadora)

*Trofeo Sócrates: Jenni Hermoso (mejor labor humanitario)

*Mejor equipo femenino del año: Barcelona

*Mejor equipo masculino del año: Real Madrid

¿Vinicius hubiera sido un justo ganador del Balón de Oro? Sí, pero Rodri también lo fue. Por primera vez, desde que Cristiano y Messi abandonaron el fútbol europeo, tenemos más de tres candidatos posibles al premio. En esta misma mesa de Vinicius y Rodri, están Bellingham, Carvajal, Lautaro Martínez, Kroos, Kane, etc, que también tienen argumentos sólidos. Lo cierto es que la hegemonía de los GOATS se ha ido para siempre, y nunca volveremos a ver una lucha como la de ellos. Ahora tendremos que acostumbrarnos a los nuevos números (nada que ver con lo que nos tenían acostumbrados) y ver una mayor variedad, año tras año, de quién pueda considerarse como el mejor.

 

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