Colombia, a través de COTECMAR, la corporación para el desarrollo de su industria naval, ha construido 94 embarcaciones y ha facturado 20 millones de dólares hasta el presente. Actualmente con una inversión de 400 millones de dólares y en alianza con la holandesa DAMEN, construirá un lote de fragatas de uso militar. Además, el servicio nacional de enseñanza capacitara a más de 100 soldadores femeninos, dentro del programa de suministro del personal que requieren esos proyectos.
Argentina. En los años de país agroexportador, solo reparaba y construía embarcaciones auxiliares. Con la creación de la estatal petrolera YPF, desarrolló su Flota Mercante y suministró el financiamiento a los armadores para la construcción y reparación de barcos, además de aportes a los astilleros y talleres navales para su modernización. En paralelo, se promovieron estudios de Ingeniería y de técnicas navales en las escuelas industriales. Esta política generó más de 10.000 puestos de trabajo.
Perú. Realizará inversiones de 400 millones de dólares, a través de la estatal: Servicios industriales de la marina (SIMA), quien, asociada con la mayor empresa de construcción naval del mundo, la coreana HYUNDAI, construirá 4 buques de guerra. Un impulso al desarrollo nacional y a la transferencia de tecnología, que está asociada íntimamente a esos proyectos.
Panamá. Aumentó la profundidad y ancho de su canal, para adaptarse a las dimensiones de los buques llamados Post Panamáx de hasta 30.000 contenedores. CHILE, luego de inversiones en su puerto de Coquimbo, recibirá los primeros portacontenedores de mediana capacidad.
Brasil. Su actual industria naval en alianza con PETROBRAS, suministra los buques petroleros, las embarcaciones de apoyo y las plataformas petroleras off shore, además de participar en los fletes de carga. CUBA, acaba de recibir de China, un dique flotante de 60 mil toneladas a fin de entrar en el mercado de las reparaciones. Este dique permitirá atender buques de hasta 12 metros de profundidad (Calado).
Ecuador. Con una inversión de 1.200 MM $, en conjunto con Dubái, construyo el Puerto de Aguas Profundas de Posorja, Guayaquil. El puerto cumple un año de operaciones convirtiendo a Ecuador en centro de comercio del oeste de Sudamérica, atendiendo buques de 10 mil contenedores y aspira recibir 1.5 millones cuando funcione a plena capacidad. Adicionalmente destinarían 21 MM$, para adquirir un dique flotante y se han invertido 140 MM$, para repotenciar sus unidades de la Armada, en el astillero de Guayaquil.
México. Su industria naval y auxiliar genera más de 150 mil empleos directos e indirectos. Además, México es el mercado de buques de guerra más grande de la región, con un gasto de U$S 2.500 millones para el periodo 2023-2028. La clave, es la construcción de ocho fragatas ligeras (POLA) de 2,570 toneladas, con ASTIMAR y Damen Shipyards. Finalmente, en septiembre de este año 2024, México organizara el XXVIII congreso panamericano de Ingeniería Naval, transporte marítimo e ingeniería portuaria.
Vale la pena mencionar a España, aun sin ser de la región, es un país con fuertes nexos con Latinoamérica. El pasado año, reporto un crecimiento de 2.500 millones de euros en el sector naval, con empleos directos de 34 mil trabajadores y de 30 mil indirectos de su tecnificada industria naval auxiliar.
Todas estas iniciativas, son una muestra concreta de que el negocio naval avanza con pasos firmes en nuestra región. Finalmente, en Venezuela la acción inicial sin demoras debe ser la de una política de incentivos. En el enfoque sistémico de nuestra industria naval, deben de participar el Estado a través de sus entes navales, el sector económico industrial privado, las instituciones educativas especializadas y el sector laboral organizado.
Consultor de Seguridad Naval. (IPIN)

