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Oscar Fuenmayor: La cosa

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En aquel país donde los poderes habían sido concentrados en el Gran Hermano que vigila las conspiraciones, sobrevino aquella cosa que sumió a las élites en la desesperación…

Apareció como de la nada, en una de tantas noches de hambre nacional en que la mayoría de los ciudadanos se había acostado sin cenar y a esperar un milagro de cambio en sus vidas. Se sintieron sonidos como de trompeta, como anunciando el fin de algo… entonces se oyeron los primeros gritos de alarma…

─ ¡Ya viene! … ¡Ya viene!…

─ ¿Qué? ¿Ya viene?

─ ¡Sí! ¡Corran! ¡Escondan las camionetas de lujo! ¡Comuníquense con los paraísos fiscales! ¡Borren todas las pruebas!

─ ¡Que el presidente llame a Joe! ¡Llamen a Joe ¡─imploró alguien.

Por todos los entornos de la élite se oyeron voces atribuladas:

¡Que intervengan los colectivos! … ¡furia bolivariana! … ─gimieron gobernadores y alcaldes; todos corrían como almas que se las lleva unas elecciones libres sin inhabilitados.

Desde las alturas del poder, exclamaron: ¡Es otra conspiración!

─ ¿Otra conspiración?! ¿Hasta cuándo?, ¿Es que esos maestros no se cansan? … ¡coño! ─ Masculló PC quien se encontraba por ahí ingiriendo algo.

Alguien clamó:

Teníamos que haberlos sustituidos por milicianos… ahora no hay tiempo… que cada quien sálvese como pueda… ¡Corran!

─ ¡Los viejos y los sindicalistas también están en esa volada! ─ masculló una voz.

─ Tenía razón la vieja Lagarde ─ gritó un diputado bien papeado mientras huía de algo que parecía inminente.

─ ¡Debimos acabar con los pensionados y jubilados con vacunas y con menos salario mínimo!

Se recuerda que ese día (o esa noche), desde FEDECÁMARAS, también salió un alarido de furia bolivariana desesperada: ¡Teníamos que haber eliminado el salario y las prestaciones! …

Debió ser un encumbrado de esa cúpula quien farfulló: ¡Se acabaron los dólares baratos!…

─Están dirigidos por la CIA… ¡Es una conspiración! ─se oyó insistentemente en medio de aquella tribulación.

¡Ave María Purísima!

─ ¡No hay!  ¡Es inflacionario! ─exclamó un tal diputado JF.

¡Quemen las cajas con los dos millones de votos del referéndum! ─Imploraron desde el CNE de aquellos días

¡Viene! ¡ya viene! ¡está en la biblia!… ¡Corran! …

¡Yo me voy a Turquía!

¡Van a votar contra nosotros!

¡Perdemos el poder!

¡Corran! …

… ¡Que las elecciones democráticas nos agarren confesados!…

¡Inhabiliten a las mujeres!…

¡Jesús, María y José!

¡Sálvese quien pueda!…

Pero ¿Qué fue aquello que amenazó a élites y a enchufados? ¿Fueron elecciones democráticas?

¿Qué estaba bebiendo PC?

¿Entonces solo fueron dos millones de votos?

¿Querían eliminar salario y prestaciones y sustituirlos por bonos y por eso les cayó aquella cosa?

¿Se trata de Joe el amigo de SB?

¿Por qué siempre acusan a los maestros de conspiración?

¿Por qué siempre quieren matar a los jubilados y pensionados?

¿Querían inhabilitar a todas las mujeres?

¿Cuánto gana JF como diputado? ¿Tiene este hombre furia bolivariana?

Todas estas preguntas serán respondidas en el próximo episodio de La cosa.

 

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