Recuerdo esa frase, en positivo y no en pregunta, y el mapa con un lado como preso, con rayas, eso es zona en reclamación. ¿Se entiende la palabra?
19 de febrero de 2004: El día que Hugo Chávez entregó el Esequibo a Guyana
¿Cuándo se reclama? Asiste derecho al reclamar. Independientemente de los errores cometidos en los reclamos y laudos, e independientemente de las confabulaciones imperiales o/y no para “despojarnos” y dejar en otras pretendidas manos el Esequibo; eso significa que asiste el derecho a quien reclama con carácter de posesión de propiedad, de ser, digamos dueño; por eso se reclama. Pero sucede que desde hace como dos décadas, y quizás un poco más, no se escuchaba reclamo alguno y por el contrario se observaba en los últimos años una actitud complaciente por parte de quienes administran el poder político aquí en el país, a favor de los Guyaneses y su gobierno.
En este sentido es importante revisar las noticias y ponernos a constatar, con sentido crítico, toda la información. Si lo consideramos, podemos usar el efecto helicóptero, y de manera no involucrada obtener datos para analizarlos en frío y dejarnos de consignas vanas, ni inventos, manipulaciones y engaños colectivos.
Sí el difunto “presidente” Hugo Chávez entregó o no, si fue complaciente, si se desentendió; todo en función de su política, su “geopolítica” para obtener respaldo del Caricom y otras organizaciones y países, en su afán de ser líder extraterritorial, lo podemos precisar mejor, y así tendremos la oportunidad de considerar lo sucedido; y no hablemos de regalar, pues no se puede regalar lo que no es propio, está claro que no tenía esa facultad.
En honor a la verdad, revisando se encuentran notas donde el difunto “presidente” exclamaba que tenía comprometida su palabra con el presidente del vecino país Guyanés y que no entorpecería sus actividades en la zona (en reclamación), mayor barbaridad contra nuestra patria. A otros les corresponderá establecer responsabilidades, y el canciller de entonces era quien hoy quiere quedarse aunque no lo quieran en la administración del poder político, Nico. Recuerdo que el Movimiento Pro Esequibo (Giovanny Pascuali, asistido por Arsenio Henríquez, y a quienes acompañaba en gestiones en el TSJ y otras instituciones en Caracas) viene planteando cedular a los Esequibanos, tratarlos como Venezolanos, poblar el territorio y realizar actividades en el mismo, pero nada. También recuerdo que Pompeyo (difunto) siendo Ministro de Fronteras planteó la necesidad de poblarlas, y ahí entraba El Esequibo, y nada. Y ahora, se despierta un nacionalismo ramplón y como si no se tuviera sentido de pertenencia ni histórico; permitieron que los Guyaneses actuaran y acanzaran y ahora andan locamente inventando refrendos, quien sabe con qué intenciones; cuando la cuestión está clara: Si eso es así, es mío.
Es decir si el Esequibo es nuestro, actuemos como debe ser, demostremos que es nuestro, sin ser permisivos y sin cobardía, hagamos lo que se tiene que hacer y no inventemos referéndum alguno. En territorio en reclamación, lo normal es la abstención de uso interesado y menos sin consentimiento, lo contrario, de ambas partes tiene su nombre y el descuido y consentimiento, también lo tiene.
Solo estudiando, investigando, hurgando, en busca de datos ciertos, solo así, y, se reitera, solo así, podremos aproximarnos a conclusiones, a la verdad verdadera al respecto; vamos a establecer aproximaciones conclusivas, y acercarnos al conocimiento real de los acontecimientos que demuestran lo que ha sido el proceso del Esequibo, las responsabilidades de cada quien, de todos, y seguro nos orienta el camino. Pero se asoma la conducta negligente de los administradores actuales del país. No más permisibilidad traidora. Quien esté interesado en el tema debe estudiar y ni gritar opinando, al menos que surge en la hemeroteca digital. Seguro estoy que encontrara datos interesantes, dichos y acciones, realizadas por “gobernantes”, que de repente ignora o ha pasado por alto, pero, insistimos, lo hicieron y la prueba existe sin lugar a dudas. Saludos
Los Robles; 31 de octubre de 2023.

