Un grupo minoritario de personas que puede comer en restaurantes en Tucupita
A pesar de que la situación económica no mejora para la mayoría de los venezolanos, hay una realidad que ha llamado la atención de los deltanos en los últimos meses: se trata de la asistencia de algunos ciudadanos a los restaurantes de Tucupita, en medio de la crisis.
De acuerdo con algunos deltanos, las únicas personas que actualmente pueden acceder al servicio de un restaurante son los funcionarios del gobierno o familiares de las personas que han migrado a otras naciones.
Alexis González, cantor del municipio Tucupita, manifestó que las personas que pueden acceder a los servicios de un restaurante son personas que han retornado a Venezuela desde Trinidad y Tobago, Brasil u otros países y han podido estirar el dinero, ya que, si solo dependieran de un salario mínimo, nadie pudiese comer en estos comercios.
González explicó que lo mismo ocurre con los familiares de estas personas que migraron, ya que, al recibir las remesas, pueden darse ciertos lujos en la capital deltana a diferencia de los trabajadores que dependen de alguna nómina institucional, porque, de acuerdo con el señor Alexis, un cuarto de pollo supera los 100 bolívares.
Por otra parte, un ciudadano que vive en centro de Tucupita y se dedica a la venta de golosinas en las calles de la ciudad, dijo que en su caso es imposible acceder a un menú de comida en restaurantes por el poco ingreso que percibe con su salario.
Destacó que hace algunos años él trabajó como mesonero en un restaurante de Tucupita, y sabe que los altos funcionarios del gobierno comen a crédito en algunos de estos lugares y posteriormente el Estado paga este servicio.
Ellos van y comen solo con su firma, comen a crédito y luego se lo pagan, eso es algo que yo sé, porque he trabajado en restaurantes.
Actualmente los platos más baratos de Tucupita son los pollos a la brasa, que rondan los 100 bolívares y los platos de arroz chino, cuyos precios van desde los 6 a 7 dólares, aproximadamente.
La cita amorosa más barata puede costar 10 dólares en Tucupita
La iniciativa puede ser de un hombre, una mujer o de alguna persona LGBTQ+, sin distinción de edad, cultura o religión.
Algunos jóvenes en Tucupita revelaron lo que estaría costando la cita amorosa más barata en la localidad. De acuerdo con las personas abordadas, lo simple y mínimo que se podría desembolsar en esta salida, ronda los 10 a 20 dólares.
De acuerdo con un joven que vive en San Rafael, lo que se estaría gastando en una cita -por lo más simple- son como 10 dólares. Asegura que con esta cantidad se puede pasar un rato agradable con alguna chica y regalarle algo.
Entre lo que suele regalar destaca las pulseras artesanales, o algún otro detalle que quede de recuerdo de la ocasión. Su precio sería de 1 dólar, más helados, que cuesta unos 2,5 dólares y a veces una rebanada de pastel que supera los 4 o 5 dólares.
Otro muchacho que vive en el sector Paloma por su parte afirmó que lo mínimo que se podría gastar en una cita amorosa sería 7, 8 o 10 dólares, dependiendo el costo de los detalles, porque de lo contrario se desembolsaría más de 15 dólares.
Entre los detalles que se suele comprar está la chicha que cuesta 1 dólar, un refresco que saldría en 1 dólar y una confitería mediana o grande que sale entre 2 o 3 dólares. “Eso es lo más simple, porque si se compra algo extravagante se gasta como 15 o 20 dólares”, dijo.
Otro joven que fue consultado manifestó desconocer cuánto se podría gastar en este tipo de citas amorosas en Tucupita, porque admite que no ha tenido la oportunidad de invitar a alguna persona de su agrado.
Tane Tanae

