Seguimos intentando contribuir a buscar salidas, y para ello argumentamos a favor de que se reanime la discusión acerca de la necesidad de mantenernos en el escenario electoral, independientemente de la justa molestia que produce competir en condiciones de desventaja; de abuso de poder por parte de quienes lo ejercen de facto, por el descaro de robarse unas elecciones que perdieron de lejos, y de forma inequívoca.
Estamos convencidos de que se puede luchar simultáneamente por la defensa de la victoria del 28J, y al propio tiempo atender al reto que supone este nuevo abuso, llamando a elecciones adelantadas de la Asamblea Nacional, así como de Gobernadores de Estado, y los legisladores regionales.
Se ha demostrado hasta la saciedad, que la abstención solo sirve para desmovilizar; desmoralizar; dividir, y desaparecer de toda la institucionalidad, y poder real del que se podría disponer para ayudar a cambiar la dirección del desastre que ha supuesto el devenir del país en los últimos 30 años, y muy especialmente de los que tienen que ver con el desastre gubernamental ininterrumpido de Chávez y Maduro.
No participar, y además dedicar esfuerzos significativos en la descalificación y el insulto procaz contra quienes han decidido participar, y no regalar –de nuevo- esos valiosos espacios a la dictadura, termina por hacer un gran daño a las fuerzas opositoras, lo cual, calza a la perfección con el deseo y diseño del gobierno.
Es obvio que si la oposición se abstiene, la dictadura se quedará con todo el poder, pero esta vez sin necesidad de hacer trampas. Por qué entonces dejarles el terreno libre sin darles donde más les duele? De ninguna manera, hay que participar y votar masivamente, precisamente para contradecir y deshacer el esquema que el gobierno quiere imponer con su conducta.
Para ilustrar situaciones difíciles como la presente, y estimular la comprensión de quienes no quieren ver más allá de su justa rabia, queremos recordar la invitación que hacían mis amigos, el ex Ministro de Sanidad, el Dr. Rafael Orihuela, y Alfredo Padilla a seguir en el ring, a no bajarse del cuadrilátero y dar la pelea hasta el final, como la continuación de lo acontecido el 28J.
A tal efecto, nos dispusimos a ver de nuevo la pelea por el campeonato mundial de boxeo de los pesos pesados entre George Foreman, y el retador, Muhammad Alí (Cassius Clay), en Kinshasa-Zaire en el Continente africano. Fue el 30 de octubre de 1974, en una pelea pactada a 15 asaltos como era la costumbre entonces. Foreman con apenas 25 años de edad, con una evidente superioridad física, y la euforia de estar defendiendo por tercera vez su título de campeón mundial de los pesos pesados, lucía con amplio favoritismo en sentido lógico, contra Muhammad Alí que ya contaba 32.
No obstante, Muhammad Alí desarrolló una estrategia defensiva, no exenta de movimientos tácticos ágiles, y eficaces para intentar contrarrestar la evidente fuerza bruta de Foreman, quien sin pausa, arremetía inclemente contra la humanidad de su contendor.
Con la misma inteligencia y estrategia, intentaba minar la confianza del campeón gritándole improperios y amenazas para desmoralizarlo en cada descanso; frente a lo cual, Foreman lucía desconcertado, sin emitir ningún gesto distinto al agotamiento físico que round tras round se ponía en evidencia.
Así transcurrió la pelea, llena de emociones e incertidumbres por la fuerza del campeón, la lucha defensiva del retador, y la angustia del público que animaba con gran emoción Muhammad Alí, amplio favorito de la gente.
Resulta emocionante y retador ver esta pelea porque resume lo mucho que se puede aprender para enfrentar la fuerza bruta de una dictadura que pretende perpetuarse sin votos, a contrapelo de la Constitución, y la voluntad de la ciudadanía. Recurrir a la mejor estrategia, y movimientos tácticos eficaces puede contribuir a la conquista de un nuevo triunfo arrollador, con amplia resonancia interna e internacionalmente.
Siempre será mejor y más eficaz ganarles y que intenten cualquier dislate ilegal, que dejarles el camino libre para seguir destruyendo a su antojo.
Pensar que la solución puede venir de afuera, de gobiernos extranjeros, es una tontería y una ilusión. Lo que vaya a ocurrir, será solo por la voluntad de los venezolanos. Ya bastante ayuda el reconocimiento internacional por el triunfo del 28J; por cierto, solo posible gracias a haber participado.
Seguir intentando rearmar la mayor y más consistente unidad de los factores de oposición, llevando los mejores candidatos a Gobernador en cada Estado, así como escoger a los más expeditos candidatos a la Asamblea Nacional, sin olvidar la necesidad de meter en las listas a gente luchadora, hoy injustamente privados de libertad, como Enrique Márquez; Rocío San Miguel; Carlos Julio Rojas; Américo de Gracia, para solo citar a algunos de los más emblemáticos.
Presión nacional e internacional para cambiar la conformación del CNE, y sin ambigüedad, participar y derrotar –otra vez- al gobierno en su intención de invadir todas las instituciones con su nefasta presencia y acción destructiva.
Muhammad Alí (Ma. Corina Machado-Edmundo González Urrutia) contra George Foreman (Maduro-Diosdado y los Rodríguez) por el campeonato de la AN, y las Gobernaciones. El público (pueblo) está de nuestro lado. Vamos a darles Knock Out. ¡Quién dijo miedo!
@romanibarra

