María Corina, Luz en las tinieblas, en los actuales momentos de la tragedia que vive Venezuela, empobrecida y obscurecida en todo, pero uno de los anti valores humanos que más resaltan son el establecido por la Revolución del Siglo XXI, el afianzamiento de millones de ranchos, la anarquía y estimular a personas de tomar terrenos privados y públicos para que empezaran la construcción de ranchos y así resolver el agudo problema de millones de personas sin viviendas. He ahí, la pobreza mental de los personeros de La Revolución del Siglo XXI. Que difería en sumo grado a la mente ordenada y progresista del militar: General Marcos Pérez Giménez, quien desarrolló urbanismos, para la gente de bajos recursos económicos, con la consabida idea que los venezolanos, como sociedad se proyectaran a los lejos. Lo mismo lo hicieron Presidentes democráticos, ejemplo, Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez y otros. No obstante fueron permisivos, el dejar construir ranchos, en condiciones infrahumanas. Esto lo debemos evitar, en un futuro de un país en reconstrucción.
Todos recordamos las órdenes que impartía Chávez, a sus subalternos para que le informaran donde existían terrenos desocupados para el expropiarlo y entregarlo a los pobres y ellos construyeran ranchos, sin ninguna planificación urbana. También se les exigía a los agentes de orden públicos, hacerse de la vista gorda, de esas perturbadoras invasiones irregulares que se cometen, produciendo problemas ambientales, en dos direcciones: Afeamiento ambiental e inconvenientes de las vaguadas, con saldos de muertes y destrucción de viviendas y otros valores materiales.
Los ranchos siguieron afianzándose, igual como venían desde la época de la Democracia, creciendo en forma desordenada desde ese comienzo de la conformación de una familia. Todos los niños que nacen bajo techos y paredes endebles, sin pisos, sin los servicios sanitarios sin la debida mínima planificación, conformada por grupos familiares, ella se multiplican con sus descendientes y por ende continua en cadena de pobreza mental. Cuyos resultados socialmente a larga son graves. Esa realidad conlleva, sin duda a un total estado de pobreza crítica. Es una cadena interminable de la sociedad de un país. Cuyos resultados son de alta gravedad para las poblaciones y desarrollo de naciones. Los ranchos hay que erradicarlos, en la nueva nación en Reconstrucción. De ahí se comienza un gran valor humano, la construcción de viviendas que den sentido de proyección. Todo lo pernicioso para nuestras mentes, hay que sacarlos, como elementos perturbadores.
El rancho, como vivienda envilece al ser humano, lejos de ordenar su vida y encauzarla por senderos y horizontes del bien y de claridad de su mente más bien hunde su existencia lo deprime más y por ende a sus descendientes, con lo cual se hace una cadena interminable. Si El Comandante hubiese querido causar un impacto positivo, entre aquellas familias hubiese ordenado que esos terrenos y planificarlos y urbanizarlos. Además considerar que los terrenos mayormente en terrenos, no con más del 30% de inclinación para proteger los terrenos de fuertes pendientes y mantenerlos firmes. Otro elemento a considerar, era que aquellos terrenos. Estas ilegales construcciones se hicieron en las montañas del Ávila, en el Valle de Caracas y en otros lugares similares del país. Ejemplos en el Valle del Mocotíes, en el Estado Mérida. Han causado catástrofes para los momentos de grandes pluviosidades, en otras ciudades y pueblos. Este es un grave problema que disocia a la sociedad. Hay que enfrentarlo, en beneficio de una sociedad próspera y de proyección. Estamos hablando de millones de jóvenes con un gran futuro.
Ante esta realidad, a la vista de todos. Sugiero, que María Corina Machado, como futura candidata para alcanzar La Presidencia de Venezuela, en el 2024, plantee como programa de gobierno el desmantelamiento en forma sistemática a corto, mediano y largo plazo de los ranchos en las montañas del Ávila y de otras de inmediato sobre esos terrenos desocupados, emprender la siembra de plantaciones de un cultivo como el café planta ecológica, que además dar empleo con valor económico. Ejemplo, la variedad caturra, y de otras que se adaptan a las zonas montañosas colindantes con el Valle de Caracas, lugares donde se empezó a cultivar esta planta acompañada de árboles como la caoba y otros, que fortalecen estos suelos y evitan catástrofes como lo sucedido en los corales en Estado Vargas,1999. De la misma manera hay que desmantelar ranchos en otras ciudades y pueblos. Territorio tenemos de sobra para repoblar.
Ahora bien, como ubicar estos habitantes, sencillamente comenzar a colocarlos en territorios de los Estados Bolívar, Amazonas, Apure, Guárico, Delta Amacuro, Monagas y Anzoátegui. En estos estados ubicados en el sureste, alcanzan más de 600.000 Kmts2 equivalente a unos 60% del territorio nacional. Sin embargo, en estos extensos territorios solo habitan entre el 12 y 14 %. Lo que muestra a las claras, que son territorios dejados a la buena de Dios. Eso sí, expoliados por toda clase de delincuentes internacionales. Qué se han apropiados de esas minas y todo tipo de riquezas, con el visto bueno de militares venezolanos que los aúpan. Ahí están acabando con estos suelos, como el llamado: Arco minero en el sureste de esta geografía, que comprende unos 112.000 Km2. Hemos sido muy dejados de estos territorios. Lo mismo que pasó con el Esequibo. Ya llegó el momento de comenzar a desarrollar estos territorios. Hay que poblarlos con los habitantes de todos los ranchos; también con la diáspora que se está fertilizando por el mundo asimismo, con personas que se traigan de los países europeos: sobre todo los de Europa del Este: Ucranianos, rusos como buenos agricultores, y técnicos de minas; así sucesivamente, croatas, serbios, españoles, portugueses, alemanes y de otros lugares.
De misma manera debemos traer inversionistas extranjeros y nacionales, que construyan infraestructuras en estos territorios, comenzando desde la Gran Sabana hacia el interior de los territorios antes señalados. En esos desarrollos trabajarían las poblaciones de ranchos. Serán de urbanización de casas con parcelas de unos 2000 mts2 de tierras. La visión de estas poblaciones será de una gran horizontalidad.
Como conclusión relevante, es de volver a dar vitalidad y belleza al Valle de Caracas, acabar con los ranchos, darle pertenencia al inmenso territorio abandonado del Sureste de Venezuela.
Próximamente continuaremos con esta serie ¿Por qué y para qué María Corina XLIII?
Profesor. Titular Jubilado de la Unet. Escritor.

