Como en una configuración astral, los intereses de seguridad, estabilidad social y económica de los venezolanos, de EE.UU., se alinearon para salir del régimen chavomadurista de opresión, corrupción, miseria infinita, del festín de nuestras riquezas para el clap geopolítico de Cuba, China, Irán, Rusia.
¿Cómo volver a tener país?
Es evidente que perdimos el país, el clan cívico-solar se apropió de nuestra nación. La respuesta está no solo en la destrucción, miserabilización, del país, la respuesta también está regada por todo el planeta, la diáspora de la tercera parte de nuestra población, arrostrando todo tipo de penurias, de la xenofobia, supervivencia, a la envidia, a punta de nobleza, resiliencia, eficiencia. Nos quitaron la estructura politico-administrativa para usufructuarla, dedicarla al saqueo, tráfico dañino, represión y crímenes de lesa humanidad. Destruyeron la educación, hicieron un genocidio del sector educativo, lanzaron al país por un precipicio inmoral, anti-ético.
La alineación de los astros, con Dios a la cabeza, exige erguirnos sin miedo, con conciencia, valentía, arrojo, para volver a tener país.
Un elemento fundamental del activamiento del espíritu democrático es reconvertir cada uno de los pasos agendados por Marcos Rubio, en elementos de movilización, propuesta, recuperación de la vida pública, ciudadana, descongelar la voluntad soberana y explicitarla en la acción política pública por los intereses de los venezolanos, comenzar a levantar la Agenda Nacional, darle contenido político, democracia, libertad, social, desterrar la miseria, con demandas y propuestas satisfactorias en salarios, servicios básicos, educación, salud y seguridad social, mecanismos de aplicación y vigilancias, ágiles y civilizados sin caos ni revueltas. Activar sindicatos, los gremios profesionales, abrir espacios a la comunidades en la lucha por servicios básicos, educación y salud, áreas como electricidad, agua, gas, gasolina, seguridad pública.
La Universidad como asiento de las ideas, del pensamiento político de la Nación, de la Cultura, del saber científico – técnico, debe dejar por un rato el cuento de la Academia, los Académicos…y volver a ser universidad, el liderazgo de la Nación, salir al frente, al encuentro de los gremios del país, sindicatos, comunidades, gente de la cultura y el arte, sin miedo por la libertad, para tener país, democracia, prosperidad, oportunidades para todos.

