Uno de los hombres más influyentes en el campo gerencial y en la psicología organizacional es Daniel Goleman, el autor de la célebre Inteligencia Emocional. Ahora se nos presenta con un estudio sobre el modelo de liderazgo que debe privar en esta sociedad, marcada por la dinámica de las Innovaciones tecnológicas.
El renombrado psicólogo, con estudios doctorales en la Universidad de Harvard, sostiene que el liderazgo no es dominación sino el arte de persuadir a las personas para que trabajen en equipo hacia un fin común. Esta afirmación cambia la concepción tradicional que se tiene de dirigir las organizaciones, independientemente de su naturaleza, donde privan la imposición y el capricho personal.
Goleman precisa que el líder ideal es aquel que ayuda a las personas a gestionar mejor sus emociones negativas (pesimismo, decepción, ira, soledad, depresión y ansiedad) para evitar futuras enfermedades, así como conflictos tormentosos en la organización que pueden convertirse en insalvables y perniciosos para el logro de metas y objetivos. Lo fundamental es garantizar un clima organizacional de gran armonía y optimismo, más allá de las diferencias y diversidad de criterios de los integrantes.
En correspondencia con lo expresado por el autor, el liderazgo de hoy debe estimular el debate y no ver fantasmas donde no hay. Precisamente, es en la interacción dialógica de los miembros de la organización donde surgen ideas novedosas que pueden resultar determinantes para el éxito de los planes propuestas. Muchas veces, a partir del intercambio de ideas, surgen elementos que no habían sido tomados en cuenta y pueden cambiar favorablemente el curso de los resultados.
Goleman está consciente que en toda organización se generan controversias, propias de la condición humana. Lo importante es que el líder sepa canalizarlas y orientarlas a feliz término por el bien de la organización. Lo peor que puede hacer es colocarse al lado de un determinado grupo interno y tratar de excluir otras opiniones por muy duras que parezcan. Debe hablar con transparencia a su gente y mostrarse proactivo a resolver asuntos medulares.

