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Gustavo Coronel: Donald Trump se confiesa dictador

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*Un poder que se usa para humillar, expoliar y abusar del débil es un poder prostituido

*En esta situación mundial la vocación tiránica de Donald Trump representa un peligro para la humanidad del mismo calibre del que representó Hitler en el mismo momento de quitarse su careta, en 1938. Y así como lo tuvo Hitler en Chamberlain, así los tiene Trump en su séquito de adulantes y cobardes. Hitler tuvo su Pierre Laval, Trump tiene su Delcy Rodríguez.

Dice al New York Times que el límite de su poder lo da su propia moralidad, su propia mente. Y como su moralidad es inexistente, su poder es ilimitado. Este es un tiranuelo intoxicado con su poder y representa un grave peligro para el mundo.

El plan de tutoría para Venezuela anunciado por Donald Trump agrede a las democracias estadounidense y venezolana, cadenas disfrazadas de cooperación 

Las ultimas noticias publicadas por el New York Times anuncian una entrevista con el presidente Donald Trump, pero nos adelantan que el entrevistado anuncia que los Estados Unidos estará en Venezuela “por anos”.

Ver: 

Donald Trump dice que Estados Unidos podría estar en Venezuela durante años.

Trump dice que la supervisión estadounidense sobre Venezuela podría durar años

Trump dice que canceló la “segunda ola” de ataques a Venezuela y se reunirá con ejecutivos petroleros en la Casa Blanca.

Como ciudadano dual de Venezuela y de los Estados Unidos, donde he vivido de manera ininterrumpida durante los últimos 22 años, cumplo con mi deber y ejerzo mi derecho  al rechazar públicamente  esta intención de Donald Trump, por considerarla una violación de los principios en los cuales se basa la verdadera grandeza de los Estados Unidos y como una agresión y un acto de desprecio hacia Venezuela y hacia el pueblo venezolano. Esta es una trágica situación que deteriora el prestigio de los Estados Unidos y, al mismo tiempo, obstaculiza gravemente la recuperación de la libertad y la democracia en Venezuela.

Lo que podría llamarse la excepcionalidad de los Estados Unidos no está basada en su grandeza geográfica, ni en su poderío militar, ni en su inmenso poder económico sino, como bien lo dijo Alexis De Tocqueville hace ya muchos años, en las actitudes y costumbres de su gente, lo que el llam’o  “los hábitos del corazón”. Está esencialmente basada en la manera ejemplar de su gobernanza, teniendo como columna vertebral el principio de la separación de poderes, la cual garantiza que el país siempre será guiado por el sentido común y por el respeto a sus leyes e instituciones. Esto fue lo que me cautivó de los Estados Unidos, desde que vine aquí por primera vez, a estudiar, hace ya 75 años.  Por ello creo firmemente que la actitud que despliega Donald Trump en relación con Venezuela es totalmente contraria a los principios en los cuales se basa la verdadera grandeza del país.

En lugar de un Plan Marshall, llevado a cabo por los Estados Unidos en la Europa de la post Guerra. En lugar de una Alianza para el Progreso, como la que llevó a cabo John F. Kennedy en la región. En lugar de una política de buen vecino como la que caracterizo el gobierno de Franklin D. Roosevelt, la actitud colonialista de Donald Trump, con  acentuados ingredientes de desdén abiertamente expresados por Trump hacia el gentilicio venezolano, están creando resentimiento contra el gobierno de los Estados Unidos, en momentos en el cual debería prevalecer un gran sentimiento de gratitud, dada la acción militar que condujo a la captura del dictador Nicolas Maduro.

En lugar de utilizar esta victoria para llevar a cabo el reemplazo de la dictadura por el gobierno legítimamente elegido en Julio 2024, el cual ha desarrollado durante largos meses una admirable labor de prepararse para tomar las riendas del gobierno, Trump lo ha dejado de lado y ha decidido gobernar el país a través de un títere chavista, quien no está actuando todavía como alter ego de Nicolas Maduro, perpetuando en Venezuela la situación de incertidumbre.

Como Trump lo ha expresado públicamente y como ha sido expresado también por sus cercanos colaboradores, la intención es la de de tutorar a Venezuela por años, aprovechando tal tutoría para captar de manera exclusiva los recursos minerales de Venezuela. Ello representa un claro acto de agresión a la soberanía de Venezuela, incompatible con los principios consagrados en la constitución y las leyes que deben guiar la acción geopolítica de los Estados Unidos.

Me hago dos preguntas, como ciudadano de ambos países: Una,  ¿ por qué  el Congreso y la Corte Suprema de los Estados Unidos, los otros dos poderes que, junto al Ejecutivo, son indispensables para mantener el equilibrio político de la nación no han actuado con decisión para corregir las tendencias absolutistas del poder ejecutivo? ¿Es esta una parálisis inducida por ideología?  ¿Es una muestra de cobardía ciudadana? Estos dos poderes mantienen un silencio inexcusable cuando no revelan un sesgo favorable al Sr. Trump;

dos, ¿No se habrá dado cuenta Trump que su periodo presidencial probablemente terminaría antes de que las etapas que Marco Rubio ha definido para manejar a Venezuela hayan podido culminar?  En la siguiente nota hablamos de estas etapas y sobre lo difusas que parecen ser. Por lo que podemos ver, las tres etapas parecen estar invertidas. Dejan la transición democrática para el final cuando esto debería ser lo primero a efectuarse y, al hacerlo, desconocen de manera arbitraria la voluntad del pueblo venezolano manifestada claramente en julio de 2024.

Traducción al inglés hecha por programa internet: The tutoring plan for Venezuela announced by Donald Trump attacks the us and venezuelan democracies.

The latest news published by the New York Times announces an interview on Venezuela with President Donald Trump, where he announces that the United States will be in Venezuela “for years.”

As a dual citizen of Venezuela and the United States, where I have lived uninterruptedly for the past 22 years, I have the duty and the right to reject this intention of Donald Trump. I consider it a violation of the principles on which the true greatness of the United States is based, as an aggression and an act of contempt towards Venezuela and the Venezuelan people. This is a tragic situation that erodes the prestige of the United States and, at the same time, seriously hinders the return of freedom and democracy to Venezuela.

What could be called the exceptionality of the United States is not based on its geographical dimensions, nor on its military or immense economic power but, as Alexis De Tocqueville said many years ago, on the attitudes and customs of its people, what he called “the habits of the heart”. It is essentially based on the exemplary manner of its governance, having as its foudation the principle of separation of powers, which guarantees that the country will always be guided by common sense and respect for its laws and institutions. This was what captivated me about the United States, since I first came here as a student, 75 years ago.  I firmly believe that Donald Trump’s attitude towards Venezuela is totally contrary to the principles on which the true greatness of the country is based.

Instead of a Marshall Plan, carried out by the United States in post-war Europe. Instead of an Alliance for Progress, like the one John F. Kennedy carried out in the region. Instead of a good-neighbor policy such as the one that characterized the Franklin D. Roosevelt administration, Donald Trump’s colonialist attitude, with accentuated ingredients of disdain towards the Venezuelan people, is creating resentment against the government of the United States, at a time when a great feeling of gratitude should prevail,  given the military action that led to the capture of dictator Nicolás Maduro.   

Instead of using this victory to carry out the replacement of the dictatorship by the legitimately elected government in July 2024, which carried out for many months an admirable job of preparing to take the reins of government, Donald Trump has discarded it and decided to govern the country through a Chavista puppet, a woman who is an alter ego of Nicolas Maduro, perpetuating the situation of uncertainty in Venezuela about who is in charge.

As Trump has expressed publicly and, as also expressed by his close collaborators, the intention is to tutor Venezuela for years, taking advantage of such mentorship to capture Venezuela’s mineral resources for the exclusive use of the United States. This represents a clear act of aggression against Venezuela’s sovereignty, incompatible with the principles enshrined in the constitution and the laws that should guide the geopolitical action of the United States. 

I ask myself two questions, as a citizen of both countries:

one, why have the Congress and the Supreme Court of the United States, the other two branches that, together with the Executive, are required to maintain the political balance of the nation, not acted decisively to correct the absolutist tendencies of the executive branch? Is this an ideologically induced paralysis?  Is this a sign of collective civic cowardice? These two branches have maintained, so far, an inexcusable silence when not a bias towards Mr. Trump.

two, does not Trump realize that his presidential term would probably end before the stages that Marco Rubio has defined to manage Venezuela ci-culminate?  In the following note in this blog, I talk about these stages and how hazy they seem to be. From what we can see, the sequence of the three stages seems to be wrong. It leaves the democratic transition for the end when this should be the first thing to be done.

In doing so, they arbitrarily ignore the will of the Venezuelan people clearly manifested in July 2024.   

Los tres pasos de acción para Venezuela descritos por Marco Rubio significan una ocupación por largos meses o años

Al paso enunciado por Rubio tendremos a Delcy para rato.

Marco Rubio ha definido, de manera rápida y esquemática, sin dar muchos detalles que aun parece estar formulando en su mente, las tres etapas que el gobierno de Trump llevaría a cabo en Venezuela. Estas etapas son:

Primera etapa: Estabilizacion

En esa primera etapa los Estados Unidos manejará la venta de petróleo venezolano y lo distribuirá en Venezuela, a su leal saber y entender. Esta etapa ya ha comenzado con el envío a corto plazo de 30 a 50 millones de barriles de petróleo venezolano, a ser vendido en los mercados de USA. El dinero será administrado por Donald Trump (en sus horas libres). Esta etapa, dice Rubio, será requerida para prevenir el caos.

Segunda etapa: Recuperación

Esta etapa incluiría un proceso de “reconciliación nacional”, con liberación de presos, otorgamiento de amnistías, etc. Sin dar detalles, Rubio lo hizo sonar como una etapa en la cual todos los venezolanos volverían a unirse, “felices y contentos”. No dijo si se aplicaría la justicia a los culpables de los crímenes contra la nación venezolana.

Transición democrática

En esta etapa se llevarían a cabo nuevas elecciones y se “reconstruiría” la sociedad civil. (¿)

Estas etapas, agrego Rubio, tomaran tiempo. Trump dice que podrían tomar años. Es decir, Venezuela pasa a ser un protectorado de Donald Trump. Digo de Donald Trump, no de los Estados Unidos, porque Trump cuenta en este momento con un 35% de aceptación, por lo cual ha dejado de ser el líder aceptado por la mayoría de los estadounidenses. Donald Trump es presidente, pero sus ejercicios autocráticos ya no representan a la nación estadounidense

Le quedan tres años de presidencia, que serán de permanente zozobra para el mundo.

Suiza le congela millones de dólares a Chavistas – Maduristas

Cuentas de las siguientes personas han sido congeladas en Suiza por los bancos de ese país, según informa la periodista Maibort Petit:

Abraham José Shiera Bastidas

Adolfo Ledo Nass

Alejandro Isturiz Chiesa

Alejandro José Andrade Cedeño

Álvaro Ledo Nass

Angélica María Barrios Noriega

Carlos Erik Malpica Flores

Carmelo Antonio Urdaneta Aquí

Cilia Adela Gavidia Flores de Maduro

Diego José Salazar Carreño

Eudomario Carruyo Rondón

Eudoro Antonio González Dellán

Francisco Antonio Convit Guruceaga

Francisco Rafael Jiménez Villarroel

Gustavo Adolfo Perdomo Rosales

Haiman El Troudi

Javier Alvarado Ochoa

Jorge Arreaza

José Ángel González Dellán

Josefina Contreras Hernández

Leonardo Gonzales Dellán

Leopoldo Alejandro Betancourt López

Luis Carlos De León Pérez

María Isabel Villalobos Orono

Nervis Alejandro Villalobos

Nervis Gerardo Villalobos Cárdenas

Nicolás Maduro Moros

Omar Jesús Farias Luces

Pedro Binaggia

Pedro José Trebbau López

Rafael Darío Ramírez Carreño

Rafael Eduardo Wolkmar Cedeño

Raúl Antonio Gorrín Belisario

Simón Alejandro Zerpa Delgado.

Walter Jacob Gavidia Flores

Yosser Daniel Gavidia Flores

Yoswal Alexander Gavidia Flores

Concierto para piano y orquesta N° 1, Sergei Bortkiewicz (1877-1952)

Sergei Bortkiewicz

 

Rachmaninov, Chopin, Schuman…     este concierto para piano y orquesta de Sergio Bortkiewicz está estrechamente emparentado con esos grandes románticos. Es la primera vez que oigo nombrar este compositor y la primera vez que escucho este concierto y me ha cautivado. Merece ser escuchado varias veces, a fin de digerirlo de manera adecuada y poder descubrir poco a poco sus bellezas menos obvias.

Tal como uno va descubriendo más y más virtudes en personas a medida que se acentúa la relación de amistad.

 

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