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En esta Semana Santa hay que fortalecer la fe y poner a Dios en el puesto que merece, dijo Omar Gutiérrez

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El sacerdote Omar Pastor Gutiérrez Duno, quien tiene más de un cuarto de siglo de servicio apostólico y se ha ganado el aprecio, el respeto y la admiración de las parroquias donde ha ejercido sus funciones, evocando al Papa Juan Pablo II, dice que en esta Semana Santa tenemos que fortalecer la fe y poner a Dios en el puesto que merece.

Entrevista Dominical de Pacífico Sánchez para El Impulso al sacerdote Omar Pastor Gutiérrez Duno.

El ex director de Cáritas en el estado Lara y actual párroco de la iglesia Nuestra Señora de Coromoto, en Bararida, al ser entrevistado por El Impulso afirma que desde la pasada Navidad hasta estos días se ha podido observar un incremento en la asistencia de los fieles a las iglesias, así como también un aumento en las vocaciones de los jóvenes hacia el sacerdocio.

Nos reveló que la costumbre de prenderle fuego a un muñeco de trapo al que identifican con una figura conocida, pero con características de un Judas, forma parte de la religiosidad popular, pero esa es una tradición muy propia de los venezolanos.

Pregunta- Padre, comenzamos por preguntarle: ¿Qué significado tiene para la feligresía este Domingo de Ramos?

Respuesta- Este domingo da inicio a la Semana Mayor: la Semana Santa. Se inicia con la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, donde es recibido por todo el pueblo en medio de cantos y palmas.

Tradicionalmente, ¿por qué este domingo son bendecidos y repartidos los ramos en las iglesias?

Porque al conmemorar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén nos recuerda que es el camino que inicia su pasión, muerte y resurrección. Al bendecir las palmas no estamos haciendo otra cosa que recibir la bendición de los ramos para glorificar a Dios. Esas palmas son convertidas por los católicos en cruces en sus casas,  como el sacramental que les prepara para vivir algo grande que está por venir.

El jueves santo es la conmemoración de la última cena de Jesucristo. Ese día se conmemora la institución de la eucaristía y el sacerdocio. Es día del mandamiento del amor. Jesucristo nos manda a amarnos a todos: los unos y los otros. Aparte de eso, Jesucristo presta el servicio más grande, que es dar de comer. Él es el cordero pascual, que se inmola en la última cena: Instituye la eucaristía, y hace un gesto  que era de esclavos: lavar los pies de los demás. Jesús lo hace como un servicio a los apóstoles para que entiendan que él los llama a servirle a él y a toda la humanidad.

¿Cómo tienen los católicos que ver el viernes, el día de la crucifixión?

Es el día en que nos unimos al Señor por su muerte. Se traslada Jesús al monumento, que es el lugar de la reserva de la eucaristía. Porque sufre por nosotros, por nuestros pecados y los del mundo entero. Toda la Iglesia se reúne en torno a Jesús crucificado, para acompañarle en su dolor y en su muerte; pero, también lo vivimos con la esperanza de que resucitará y por ese estado de gloria celebramos la vigilia pascual el sábado, que se hace después de las cuatro, dependiendo del lugar, porque el sacerdote no puede llegar después porque tiene otros compromisos con el mismo motivo por la noche en otros sitios. La muerte de Jesús nos lleva a recordar que él murió por nuestros pecados y sufrió por nosotros para darnos nueva vida. La madre de todas las vigilias es precisamente porque aguardamos la resurrección. Y se comienza a las cuatro de la tarde en los lugares más lejanos,  porque generalmente la misa se oficia después de las ocho de la noche en las ciudades. Hay unos que amanecen orando celebrando la resurrección del Señor, que es todo el domingo.

¿Qué nos puede decir de la tradición de la visita a los siete templos?

Esa es la recordación de los siete lugares que recorrió Jesús antes de morir. Hay un detalle sobre el cual debo hacer una observación, como es que la gente ha agarrado la costumbre de irse a los templos para postear fotografías y se olvida de que ese recorrido es para acompañar al Señor en silencio, en oración, en recogimiento espiritual. Esa actividad se realiza el jueves en la noche, inmediatamente terminada la misa de la institución de la eucaristía y el lavado de los pies.

¿Esa conmemoración se limita nada más al jueves por la noche?

Se puede hacer también hasta el viernes hasta el mediodía o las tres de la tarde. Depende de la parroquia.

¿Cómo ve la tradicional quema de Judas?

Esa es una cosa que inventa la gente para quemar a un monigote. Esa es una tradición propia de Venezuela, porque en ninguna otra parte queman a ningún Judas. Yo viví siete años en Europa y nunca vi que se quemara a un Judas, porque esa es una tradición venezolana e inventan un testamento, el cual al ser leído se dejan cosas para causar risas. Pero, a veces se dicen vulgaridades, se grita y se bebe aguardiente; pero, no tiene nada que ver con Semana Santa. Forma parte de la religiosidad del pueblo.

¿Hay bastantes Judas en Venezuela?

En todas partes.

¿Habrá más fervor este año que el año pasado en esta Semana Santa?

Desde tiempos de Navidad hasta ahora se ha incrementado la asistencia de feligreses a la Iglesia y, al mismo tiempo, están creciendo las vocaciones. Al Seminario han entrado muchos muchachos al propedéutico.

Se dice que la gente acude mayormente a las iglesias cuando siente preocupaciones y temores por la situación que está viviendo, ¿Qué observa usted?

Que tiene la confianza puesta en el Señor. Y como ya dije, ha crecido la asistencia a las iglesias.

¿Cómo está llegando el mensaje de la Iglesia Católica  cuando es hoy la única institución que realmente tiene el respeto, la autoridad y la confianza de la población en Venezuela?

El mensaje de la Iglesia siempre ha sido oportuno y eficaz porque proclamamos el reino de Dios y su justicia.

¿Qué le dice a quienes aprovechan la Semana Santa para la diversión?

El Papa Juan Pablo II decía que tenemos que volver a nuestras raíces cristianas, a vivir una fe sólida, fuerte y para eso hace falta poner a Dios en el puesto que se merece, así como fortalecer los principios y valores de la familia. El acercamiento de la Iglesia con los fieles ha sido siempre porque ha caminado con su pueblo.

Antes había catecismo en las escuelas; pero, ya no. Lo eliminaron. Hay que volver por lo menos a enseñar a los muchachos a rezar el Padrenuestro y el Avemaría, así como a practicar las virtudes fundamentales como la prudencia que nos hace actuar con certeza apartando los impulsos; justicia, que es la equidad y la igualdad en el trato ante la ley; fortaleza, para superar las dificultades; templanza, para ser moderados, sobrios y tener dominio sobre los instintos; honradez, para obrar con rectitud; en fin, ser buenos seres humanos.

Finalmente, ¿cuál es su mensaje para las personas que están leyendo esta entrevista de El Impulso?

Vivir con mucho recogimiento esta Semana Santa y  participar activamente en las distintas actividades de su parroquia, que no tienen otro fin que llevarlos a ese Cristo resucitado, que da la vida por todos.

 

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