Nota: Este artículo fue escrito unos meses atrás. Resultó de una respuesta privada dada a alguien por correo electrónico que se me quedó olvidada en el archivo.
Por lo que he leído, y tus comentarios, se trata de una frase, llamémosla propuesta, que no pasa de eso, una frase llena de buena fe, intención estratégica imprudente y por supuesto, sin plazo definido y un poco de poesía y quijotismo; pues la sociedad no se mueve en función de eso, bien lo sabes.
Un programa de acción es otra cosa. Esto no quiere decir, que no se pudiera y debieron cumplirse otras metas más específicas, que él mismo menciona en ese programa. También es verdad, eso no lo niego, pues ya no milito en el PSUV, pues la edad misma ya es un inconveniente y menos me siento satisfecho con el gobierno, por las tantas razones que bien sabes y no es necesario detallarlas, una cosa son esas definiciones en veces hasta alegres, rimbombantes y otra pedirle, en estos tiempos, a alguien que se ponga como meta esas en las cuales pones tanto énfasis. Basta sólo mencionar como China y Vietnam, en el supuesto caso que tengan eso como meta, lo tienen muy a largo plazo. La meta de ellos ha sido desarrollar su economía en función de los recursos y metas que tienen en lo inmediato. No es malo, pues lo comparto, dada mi formación dentro de visión dialéctica, lo que implica demandar cambios sustanciales en función de la pervivencia de la especie y el planeta, que uno sueñe y hasta trabaja diariamente en función de eso, pero teniendo claro que las metas en lo inmediato no pueden ser esas, pues sucedería, lo que le ha sucedido a los PC del mundo, quedarse aislados y sólo como grupos masónicos. Pues ese cambio, de construir un Estado de distinta conducta, inherente a los intereses de la clase obrera y una sociedad donde no “opere la lógica del capitalismo”, frase distinta a la usada en el programa, no es asunto de un partido y gobierno, ni para una corto espacio de tiempo en una sociedad en particular, demanda como dijo Marx, alcanzar el máximo desarrollo de la fuerzas productivas. Y esto no se hace por decreto, la voluntad y disposición de nadie, sino es un largo proceso de cambio, en el cual el pueblo, las masas, los trabajadores juegan el rol principal; son sujetos y objetos de todo ese cambio.
Te voy a dar un ejemplo sencillo, la lucha por el cambio, dada las conflictividades de clases, como la repartición de la plusvalía, supone a los trabajadores luchando a diario en sus sitios de trabajo, en la calle y mediante el reclamo a través de sus contratos de trabajo, por el salario. Pues no es sólo eso, luchar por el salario sino tomar conciencia que debe luchar por eso que es un derecho y, al mismo tiempo, esa lucha ligar a otros objetivos dentro de los contratos propuestos y hasta fuera de él.
Pero si un gobernante, actuando de la mejor buena fe, dado dispone de fabulosos recursos, opta por decidir a su voluntad y cuando le parezca prudente, elevar salarios al límite que él mismo determine, pese sean satisfactorios, implica restarle valor a la lucha de los trabajadores y convertirlos en unos parias que esperan el día soñado, cuando el gobernante, el gran líder decida por ellos, mientras las demás luchas, que implican el desenvolvimiento del Estado y las denuncias contra los corruptos y las desviaciones se ponen a un lado. El poder de las masas y los trabajadores se adormece y se le entrega al todo poderoso.
Yo veo, e interpreto esa frase, en ese documento, como una expresión, un hito, destinado a marcar un rumbo, un camino, al diseño de una táctica coherente con un principio estratégico, pero no como una meta marcada para lo inmediato a una vanguardia.
Lo valedero, sensato, según mi opinión, no es reclamarle al gobierno no haya logrado esas metas inherentes al capitalismo y el dominio de la lógica del capital, sino no haber desarrollado un programa con toda la coherencia posible con eso. Pero, para ser justos y equilibrados, habría que estudiar, la conducta y operatividad del gobierno mismo de Chávez, como si fue absolutamente coherente con eso. Yo podría, en términos de programas económicos y manejo del partido, darte muchas razones para intentar mostrarte que no fue así. Un tema de moda es el de las comunas, que fueron abordadas con una concepción capitalista, donde predomina el poder del Estado. Pues el Estado, es burgués o al servicio de la clase obrera para impulsar los cambios, según se le asuma y quien ejerza el control; lo que no es a través de una vanguardia, como muchos izquierdistas siguen creyendo, sino abriéndole al movimiento popular los espacios para que imponga su poder y contrarreste la fuerza dirección y ritmo que ese Estado trae por lo material y cultural. Si le resta lo participativo y protagónico, lo que comienza en convertir el partido, como apéndice de quienes manejan al Estado, este terminará imponiendo la cultura y la lógica que emana de la estructura existente y dominante.
En conclusión, lo que intento es contribuir a que la izquierda sea más racional, realista y las sustantivas aspiraciones, determinadas por la dialéctica y el empuje de las contradicciones, las maneje con certeza y al ritmo adecuado. Trazarse como meta para lo inmediato lo que es inherente a lo estratégico, aparte de estorbar, termina convirtiéndose en causa de derrota. El sancocho de pescado se hace y termina siguiendo un proceso como esperar que la verdura afloje.
Perdona hermano la perorata y gracias por tu interés.

