Niebla
hay niebla, o tal vez es humo y polvo
o una mezcla de niebla y humo
nadie se sorprende por ello
se puede mirar directamente al sol
a través de las nubes grises
flota como una luna
nadie se sorprende por ello
esta mañana mía es igual a cualquier otra mañana
mi ayer es casi igual a mañana
nadie se sorprende por ello
incluso en los días claros
no logro distinguir las flores y los árboles del camino
aunque logre verlos, no los recordaré
aunque los recuerde, no lograré escribirlos
si yo no me sorprendo por ello
nadie se sorprenderá por ello
es más fácil zafarse de la vida
que zafarse de una sola responsabilidad
es más fácil lidiar con el mundo que con una sola persona
hemos adquirido reflejos inmediatos
pero perdido el poder de la omnisciencia
en medio de una niebla espesa y extendida
esquivo con cautela los vehículos que pasan
y atravieso esta ciudad
Han Dong (韩东, Nanjing, 1961), poeta, novelista y director de cine, considerado uno de los representantes centrales de la llamada “Tercera generación”, se graduó en filosofía en la Universidad de Shandong en 1982. En 1984 fundó en Nanjing la revista literaria independiente Ellos (他们), que existió de manera intermitente durante casi veinte años y dio nombre al grupo poético que articuló. Desde esa plataforma formuló su principio más célebre: “La poesía llega hasta el lenguaje y ahí se detiene” (诗到语言为止), con el que reivindicaba la escritura en lengua oral frente a la grandilocuencia y solemnidad de la poesía culta y la retórica política de la generación anterior. En 2022 obtuvo el Premio Lu Xun de Literatura por su poemario Milagro (奇迹). Su poesía se caracteriza por la sobriedad sintáctica, el tono coloquial, la ironía y la atención a lo cotidiano: gestos mínimos, paisajes urbanos y la rutina como materia de observación. El poema Niebla describe una ciudad sumida en la bruma. En él, Han Dong cuestiona la exigencia de que el arte proyecte luz y aborda el clima como algo que los medios de comunicación presentan como “niebla”, y no como contaminación, fenómeno que afectó a las ciudades de su país durante años de intenso crecimiento industrial y desarrollo económico. Por otro lado, el clima político, también conocido como “el clima” o “la zona gris”, es intencionadamente brumoso.

