El Diario de los Viernes.
Venezuela, transición a la democracia o simple cambio de dueño – Gustavo Coronel – jueves 2026-01-22
La situación venezolana al día de hoy ¿Transición a la democracia o simple cambio de dueño?

Soy de los muchos venezolanos quienes pensaban que la acción militar de USA en Venezuela seria seguida de inmediato por la llegada a la Presidencia de Edmundo González Urrutia y su equipo, quienes fueron los legítimos ganadores de la contienda electoral de julio 2024. Para quienes teníamos largos años esperando el fin de la pesadilla Chavista y amamos la democracia y la Libertad, este era el camino que considerábamos lógico, si el propósito de Donald Trump era cambiar de régimen dictatorial en Venezuela para promover la llegada al poder de un gobierno realmente representativo de la voluntad popular.
USA entró a Venezuela mediante una acción militar impecable y se llevó preso a Nicolas Maduro y a su esposa, las cabezas más visibles del régimen que ha arruinado a Venezuela. Pero, para nuestra sorpresa, no solo no se llevó a cabo el cambio de gobierno de dictadura a democracia, sino que se dejó libres a toda la pandilla chavista madurista que está bajo las sanciones de los mismos Estados Unidos. Y no solo se dejó libre esa pandilla, los Rodríguez, Cabello, Padrino López, los militares torturadores, las policías represivas, etc. sino que se dejaron en sus posiciones de mando. El presidente Trump lo explico con su acostumbrada patanería, al decir que la líder máxima de la democracia venezolana, María Corina Machado, no tenía el respeto de los venezolanos, lo cual no solo fue una grosería sino una muestra de total ignorancia.
En la misma ruta de ignorancia y arbitrariedad coloco a cargo del gobierno de Venezuela a la Sra. Delcy Rodríguez, quien es una de las cómplices más corruptas del régimen Chavista, haciéndola además objeto de grandes elogios: es una mujer maravillosa, una tecnócrata competente.
Casi tres semanas después de la intervención militar estadounidense en Venezuela no es aparente que exista un proceso de transición hacia la democracia en marcha. En Venezuela siguen actuando los criminales conocidos por todos y se demoran de manera inexplicable los actos de liberación de presos políticos que han debido ocurrir a las primeras horas de la intervención militar estadounidense, si es que el cambio de régimen a la democracia hubiese sido el motivo principal de la intervención.
Aunque es indudable que ha habido un cambio positive en la situación venezolana, ya no está allí Maduro y el chavismo luce en repliegue lento pero perceptible y aunque nuestra líder máxima María Corina Machado ha sido recibida con mejor animo por el presidente de los Estados Unidos, quien ha tenido palabras más suaves para ella, lo que también es cierto es que el motivo que llevó a los Estados Unidos a intervenir militarmente en Venezuela no parece haber sido, al menos principalmente, la instalación de la democracia en el país, sino el control de Venezuela y sus recursos por parte de los Estados Unidos.
En otras palabras, luce como si Venezuela solamente hubiese cambiado el dueño, de tutor, al pasar de la tutoría de la Cuba castrista que duro 25 años a la tutoría por parte de los Estados Unidos, la actual parecería haber comenzado al principio de este ano.
Decimos esto porque el documento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos recién publicado, obra del grupo de la derecha extrema que se ha formado alrededor de Donald Trump, considera que Latinoamérica es parte del corral estadounidense y que sus recursos serán aprovechados exclusivamente por los Estados Unidos, para lo cual los países estarán bajo la debida presión diplomática, financiera o hasta militar de los Estados Unidos. La naturaleza del acto estadounidense se explica mejor al ver que Donald Trump se ha autodesignado presidente encargado de Venezuela y que ayer mismo, en su oficina, mostró un mapa de los Estados Unidos donde aparece Venezuela como posesión estadunidense.
Al mismo tiempo que la democratización del país anda en burro, el control de sus recursos por parte de los Estados Unidos camina a alta velocidad. Ya Trump se hizo enviar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano. El producto de esa venta, unos $2000 millones, se está colocando en un bando de Qatar, en violación de la unidad del Tesoro estadounidense, en una cuenta a ser administrada por Trump a su leal saber y entender, lo cual se presta a toda clase de acciones irregulares. Creo que la tutelada Delcy Rodríguez ha dicho que a Venezuela le están llegando unos $300 millones del producto de esa venta, lo cual es un porcentaje bajo del total.
La situación actual en Venezuela parece apuntar mucho más en este momento hacia la consolidación de un tutelaje férreo de Venezuela por parte de los Estados Unidos, que hacia la transición democrática que todos los venezolanos anhelamos. De ser así estaríamos saliendo de Guatepeor para entrar a Guatemala, es decir, estuviésemos cambiando a un tutor cruel y violador de derechos humanos por un tutor menos cruel, pero esencialmente interesado en controlar los recursos del país y mantener una tutorial más benigna que la cubana, pero tutoría al fin.
La visita anunciada de Delcy Rodríguez a Washington revela un sesgo favorable a esta criminal dentro de la administración Trump. Este la elogio abiertamente hasta en Davos, ante los empresarios y lideres mundiales, un acto de “realpolitik” que yo traduzco como inmoralidad al español
Es posible, admito, que dentro de poco tiempo esta situación se cambie a favor de una verdadera transición a la democracia. Espero que así sea. Creo que en el gobierno de Donald Trump hay miembros que desean esa transición más que perpetuar una tutoría explotadora. Sin embargo, Donald Trump no me merece ninguna credibilidad en este sentido. Trump es un matón de barrio, cuya intención es la de dominar el mundo, una verdadera amenaza para el planeta y sus intenciones con Venezuela, mucho me temo, no son las de promover la democracia en el país sino la de controlarlo, para chuparle sus recursos. Para Trump, Venezuela, Canadá, Groenlandia, Argentina, son simplemente países para explotar bajo el imperio de la fuerza política, financiera o militar de los Estados Unidos.
Afortunadamente en USA existe todavía un proceso electoral valido que podrá sacar del juego a esta pesadilla llamada Donald Trump en un periodo de tiempo relativamente corto, antes de que haga daños irreparables al bienestar de la humanidad. Ya su aceptación entre los estadounidenses ha declinado significativamente, apenas “disfruta” de un 36% de aceptación.
Mientras ese momento llegue en USA los venezolanos debemos presionar cívicamente para que la transición a la democracia se acelere porque ese el único y verdadero camino hacia la redención de Venezuela.
Sin el componente ético y el debido substrato político y legal será absurdo tratar de recuperar la industria petrolera venezolana; Venezuela no debe comenzar la recuperación de su industria petrolera sin tener un gobierno legalmente constituido

Aun cuando se tomaran en cuenta debida los aspectos financieros, técnicos y gerenciales de la industria petrolera venezolana a ser reconstruida, el éxito de esa recuperación no podría cristalizar si no se incorporan, al mismo tiempo, los ingredientes éticos y legales que no existen la Venezuela de hoy.
Digo esto en señal de advertencia sobre las maneras y actitudes que estamos presenciando hoy en día en Venezuela en relación con esta industria, con cuya recuperación plena cuenta Venezuela como base principal de su regreso a una vida normal.
En los momentos actuales Venezuela carece de un gobierno legítimo, bastante similar al que nos ha acogotado en las pasadas dos décadas y generado la ruina de la industria petrolera y del país. Nadie sabe quién está a cargo de tomar decisiones en Venezuela, si el chavismo de los hermanos Rodríguez, Cabello y Padrino Lpopez, en Caracas o Donald Trump y Marco Rubio en Washington DC.
Trump se ha autodesignado presidente encargado de Venezuela mientras Delcy Rodríguez está actuando en Venezuela como presidente. Y los dos pretendientes al trono no pelean entre sí, sino que hablan maravillas el uno del otro y piensan reunirse pronto en la Casa Blanca. Evidentemente, lo que existe actualmente es una especie de concubinato que no puede definirse como un gobierno legítimo sino como una situación de hecho que no le da legitimidad a ninguno de los actos que este extraño hibrido pueda llevar a cabo en el país. Aunque es cierto que la acción militar que logró la captura de Nicolas Maduro ha contado con la aprobación de la inmensa mayoría de los venezolanos, es también cierto que esa mayoría esperaba como acción complementaria la instalación en Venezuela de un gobierno democrático y legítimo. El concubinato actual no tiene la mayoría de aprobación que le daría cierta legitimidad. Sus decisiones son vistas como de fuerza y bien podrían ser impugnadas en el futuro por gobiernos verdaderamente representativos de la voluntad popular.
Uno de estos actos es el de la entrega por parte de Delcy Rodríguez a Donald Trump de 30 a 50 millones de barriles de petróleo venezolano, para ser vendidos por Donald Trump (así lo dice él)y cuyo producto parece estarse depositando en un banco de Qatar, en violación de las leyes estadounidenses y, ciertamente en violación de las pocas leyes legitimas sobre el uso de bienes nacionales que puedan quedar en pie en Venezuela.
Este es un ejemplo, si se quiere poco importante, en el contexto global de la industria petrolera venezolana. De mucha mayor gravedad es el llamado que hace Trump a las empresas petroleras estadounidenses para ir a invertir hasta $100.000 millones en la industria petrolera venezolana y llevarla a los niveles originales de operación y producción que tenía en el siglo XX. Aunque la intención de esta invitación puede ser catalogado de benigno, es necesario advertir que promover esta presencia de empresas internacionales sin que exista un gobierno legítimo en Venezuela, sin que exista un substrato legal adecuado, sin que existan las condiciones mínimas para que se desarrolle una industria de manera estable y satisfactoria en Venezuela, es un acto arbitrario e irresponsable, el cual ha sido afortunadamente rechazado por las empresas.
Aunque este rechazo ha sido llevado a cabo de la manera más suave posible para no ofender al autócrata de la Casa Blanca, la reacción de Trump no se hizo esperar. Dijo: “debido a su negativa, ahora no dejare entrar a ExxonMobil a Venezuela”.
Trump dice esto como si su persona fuera todo lo necesario para dictar el rumbo a un país independiente, y para manejar a su antojo a empresas privadas de un país donde existe una constitución que respeta el fuero privado, ordenándoles que vayan a operar en un país donde no existe un gobierno legítimo.
Esta invitación de Trump, expresada de manera arbitraria, en lenguaje colonial, hace daño a Venezuela, enturbia las relaciones entre las empresas petroleras estadounidenses y el país de manera innecesaria. Uno de los puntos fundamentales del gobierno democrático que debería haberse instalado en Venezuela era precisamente llamar a las empresas a suscribir con ellos contratos de asociación de largo plazo., sobre bases legales firmes, acuerdos estables y condiciones transparentes.
Las relaciones entre las empresas privadas petroleras y un eventual gobierno legítimo venezolano deben desarrollarse en un clima de legalidad, de ética corporativa, honestidad gubernamental y aprobación popular. No como resultado de un estado de tutelaje de la nación por parte de un gobierno extranjero en coexistencia con una pandilla criminal.
Las invitaciones irresponsables atraerán a los inversionistas menos deseables.
Quienes atiendan el llamado de Trump podrían ser empresas de naturaleza más especulativa, deseosas de obtener retornos rápidos, para lo cual estarían menos interesados en operaciones eficientes de largo plazo. Esas no serían las empresas que Venezuela necesita.
Un caso es el del exgerente general de Chevron en Venezuela, el Sr. Ali Moshiri. Mientras estuvo al frente de Chevron Venezuela, convirtió a la empresa en gran aliado de la dictadura d Hugo Chavez, llegando a darle un préstamo de unos $2000 millones, dinero que presuntamente sirvió para consolidar su dictadura y mantener el acoso a las libertades de los venezolanos. Chevron se hizo cómplice de Chavez y mantuvo esa relación amistosa por largo tiempo, hasta su muerte. Luego, la ha continuado con el régimen de Nicolas Maduro.
El Sr. Moshiri dice estar recabando fondos hasta por $2000 millones para invertir en Venezuela, atendiendo el llamado del presidente Trump. No teme que su llegada a invertir en un país sin gobierno pueda resultar en desastre. El dice que “ha estado esperando esta oportunidad por largo tiempo y nuestra inversión esta lista, con varios objetivos ya identificados. He recibido una docena de llamadas de posibles inversionistas en las últimas 24 horas”. (Finacial Times).
Los inversionistas de este tipo piensan que Trump podría dictarle a Venezuela las condiciones de contratación, lo cual solo podría hacer mediante un acto de fuerza, sin validez legal a largo plazo. Otro inversionista interesado es Harold Hamm, presidente de Continental Resources, amigo, donante y consejero principal de Donald Trump en materia petrolera. Este interés esta evidentemente conectado con su amistad con Trump, lo cual refuerza la creencia de que los actos de Trump en la Venezuela petrolera parecen estar dictados, en buena parte, por sus intereses personales y los de su entorno.
Este no es el camino.
Ranking Leiden de las universidades del mundo investigación

*Las universidades chinas capturan ocho de los primeros diez lugares
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1
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40492
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5228
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12.9%
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2
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37612
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4649
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12.4%
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3
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36163
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7003
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19.4%
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4
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33023
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3768
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11.4%
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5
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30394
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3694
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12.2%
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6
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29549
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4022
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13.6%
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7
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27994
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3330
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11.9%
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8
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26520
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3073
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11.6%
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9
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25595
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4225
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16.5%
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10
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Las universidades chinas ocupan hoy ocho de los primeros 10 puestos mundiales en lo que se refiere a la Calidad y nivel de la investigación académica, es decir, en IMPACTO CIENTIFICO.
Hace 10 años ninguna universidad china ocupaba los primeros 40 lugares en este ranking. Ahora lo dominan totalmente, particularmente en los campos de la investigación en física y química. Ver aquí el ranking de 1594 universidades en el mundo: Clasificación CWTS Leiden, edición tradicional 2025.
Por lo que puedo ver, la Universidad de Rio Grande do Sul, en Brasil, ocupa el mejor puesto mundial entre las universidades latinoamericanas, en el lugar 255. 39 universidades de Brasil están en el ranking, tres son de Colombia, una en Uruguay, dos en Chile, varias en Argentina. De Venezuela no hay ninguna.
Nuestro apoyo público a María Corina Machado tiene 20 años y sigue intacto

Algunas de mis publicaciones en apoyo de MCM y su labor.
2009
Eneas Biglione entrevista a María Corina Machado
2011
María Corina Machado entre el error y el coraje
2014
Gustavo Coronel: Vamos a estar frente a la OEA dando apoyo a María Corina Machado
2015Gustavo Coronel: María Corina Machado tiene razón
2023-2025
Gustavo Coronel: Una carta para María Corina Machado
Gustavo Coronel: Una carta para María Corina Machado
Vladimir Villegas entrevista a María Corina Machado – Gustavo Coronel/Las Armas de Coronel
María Corina Machado sienta a Fidel Castro (de lo que le queda) de fundillo
Gustavo Coronel: Vamos a estar frente a la OEA dando apoyo a María Corina Machado
Suite Espartaco N° 2, Aram Khachaturian
Esta es una antigua favorita mía, de cuando llegue a Maracaibo, a comenzar a trabajar con SHELL, en 1955. Tenía un tocadiscos que luego le vendí a Alberto Quiros cuando me fui a Indonesia. Ese tocadiscos todavía estaba en operación 20 años después. Kachaturian nunca estudio música hasta los 18 años o algo así y, de repente, se convirtió en musco, uno de los compositores de más riqueza melódica que haya existido, autor de inolvidables suites como esta, Mascarada, Gayne y de conciertos para piano, cello y violín que son extraordinarios. Nació en Tiblisi (Tiflis), Georgia, región de rico folclore que Khachaturian utilizo al máximo en su obra.

