pancarta sol

Análisis petrolero y energético del 3 de noviembre de 2026, por Luis A. Pacheco y Matías J. Szabo

 

El Taladro Azul.

Noche de brujas en los mercados

Como si se tratara de un “viernes negro”, los mercados bursátiles experimentaron fuertes caídas, posiblemente relacionadas con dudas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial: el Nasdaq perdió casi un 3 % de su valor en un solo día.

En vísperas de la noche de brujas (Halloween), el viernes 30 de octubre, el mercado financiero,  lejos de regalar golosinas, nos dejó renovada incertidumbre, reflejando una serie de acontecimientos financieros, geopolíticos y energéticos.

Como si se tratara de un “viernes negro”, los mercados bursátiles experimentaron fuertes caídas, posiblemente relacionadas con dudas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial: el Nasdaq perdió casi un 3 % de su valor en un solo día. También descendieron las cotizaciones de los metales preciosos, como el oro y la plata, habitualmente considerados activos de refugio en periodos de incertidumbre. A estos movimientos se sumó la información sobre un ataque informático, presuntamente norcoreano, contra Binance, con un presunto robo de MM$ 6.300, que afectó al mercado de las criptomonedas, incluido el bitcoin, que cayó a $ 76.300.

En el viejo continente, algunas ciudades europeas han estado sacudidas por una ola de protestas sociales de diferentes orígenes, que grupos radicales, aparentemente pro rusos y yihadistas, han aprovechado para convertir esas protestas en turbas vandálicas, sembrando el pánico y causando daños económicos. En Polonia, una crisis constitucional ha transformado al país báltico en un escenario en el que también intervienen los intereses rusos.  En España, un trágico accidente ferroviario introdujo una renovada pugnacidad en las elecciones generales a celebrarse a fines de noviembre.

Todo esto incrementó la nerviosidad del mercado petrolero aun antes de recibir, de forma sorpresiva, los anuncios de la Guardia Revolucionaria iraní sobre al menos cuatro buques petroleros que habrían sufrido daños por colisiones con minas marinas en el estrecho de Ormuz. Aunque la veracidad de esta información no pudo ser confirmada, el mercado petrolero reaccionó al alza, ya que la información solo agrava la situación regional, que ya estaba sopesando las expectativas de una posible acción militar de EE.UU. tras las elecciones del 3 de noviembre.

A pocos días de las elecciones de mitad de período en Estados Unidos, se prevé un considerable aumento de los precios del petróleo, de más del 10%,  y aún mayor en los de los combustibles, en comparación con el mes anterior. Los astros parecen alinearse en esa dirección, ya que, a pesar de la mediación de Qatar y Pakistán, la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán en las próximas semanas parece muy probable.

La participación activa de los hutíes ha provocado daños a las instalaciones petroleras y logísticas de Arabia Saudita y se ha convertido en un factor a considerar en la planificación de cualquier ataque contra Irán. Según los reportes, Saudi Aramco comenzó a ofrecer cargamentos al contado con descuento para entregas en octubre y noviembre a compradores europeos, con el objetivo de maximizar las cargas a través de la costa del Mar Rojo y del canal de Suez, evitando así a los hutíes.

Tanto Arabia Saudita como los Emiratos Árabes Unidos (EAU) buscan reducir su dependencia del estrecho de Ormuz, con Aramco expandiendo la capacidad de sus oleoductos hacia el Mar Rojo y ADNOC construyendo un nuevo oleoducto para duplicar la capacidad de exportación de crudo desde su terminal de Fujairah, en el golfo de Omán, para 2027.

Ucrania también juega

Tras una breve pausa, forzada a mediados de mes por exigencias diplomáticas de EE.UU., destinada a proteger el suministro global de combustibles ante las elecciones legislativas norteamericanas, Ucrania rompió el «cese al fuego energético» en respuesta a los continuos bombardeos de Moscú contra su infraestructura civil y eléctrica .

Esta semana, la refinería de Novokúibishevsk, de Rosneft, fue golpeada severamente en la madrugada del viernes 30 de octubre. Reportes de inteligencia y análisis satelital confirmaron daños críticos en sus unidades de destilación atmosférica y de vacío, esenciales para el procesamiento primario de crudo. El Complejo de Refinerías de Bashneft y la refinería de Riazán fueron atacados el 31 de octubre. También se registraron ataques contra el depósito de combustible Anna Naftoprodukt en Vorónezh, la planta química en Penza y la planta de combustible de cohetes Kamenski en Rostov.

El efecto inmediato es que Rusia ha tenido que extender su embargo sobre las exportaciones de diésel hasta el 31 de enero de 2027. Sin embargo, el decreto gubernamental incluye un sistema de excepciones específicas para abastecer los mercados globales, orientado particularmente a cumplir con el reciente compromiso de suministro acordado entre Trump y Putin. Con los nuevos daños a las refinerías, el mercado interno sufrirá las consecuencias, ya que el Kremlin quiere mantener abiertas las vías de suministro de diésel.

No todo fue un descalabro en los mercados de capitales. Las petroleras surgieron en este contexto de riesgo geopolítico. ExxonMobil y Chevron superaron las expectativas de los analistas en los resultados trimestrales anunciados el viernes, gracias al aumento de sus márgenes de refinación, lo que incrementó las ganancias de sus negocios de manufactura de combustibles hasta rivalizar con las de exploración y producción. Las acciones de ambas compañías subieron casi un 2% el viernes. Por primera vez en al menos seis años, Exxon , la mayor productora de petróleo de EE.UU. por capitalización bursátil, ha obtenido mayores ganancias por refinación que por exploración y producción. Las ganancias de Chevron en el tercer trimestre, correspondientes al sector aguas abajo, también alcanzaron su punto más alto en ese mismo período. Las europeas, Shell, TotalEnergies y BP también superaron las estimaciones de ganancias del tercer trimestre esta semana.

Para el consumidor, estos resultados se tradujeron en fuertes subidas de los precios de la gasolina, el diésel y el combustible de aviación, que han perturbado los mercados energéticos mundiales y, como se ha mencionado en numerosas ocasiones, influirán en el voto de los norteamericanos.

EE.UU. se  dirige a unas elecciones trascendentes

El sector de hidrocarburos en Estados Unidos está en un letargo preelectoral, sin planes inmediatos  para mover sus fichas. La actividad  de taladros de perforación y de cuadrillas de fracturamiento y completación se mantiene constante, al igual que la producción de crudo, que se mantiene en torno a 13,95 millones de barriles por día. Los inventarios comerciales  de crudo han caído durante 4 semanas consecutivas. Sin embargo, la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) sigue dando noticias; la empresa estadounidense EQT Corporation alcanzó un acuerdo definitivo para adquirir Range Resources, en una transacción efectuada íntegramente en acciones que dará lugar al mayor productor de gas natural de Estados Unidos.

Venezuela

Todos reconocen las oportunidades generadas por el extremo desequilibrio entre los enormes recursos hidrocarburíferos y el menguado nivel de producción en Venezuela, y algunos esperaban o deseaban un rápido crecimiento de  la producción de crudo.

Lo que ignoraba gran parte de los interesados en participar e invertir en la reactivación de Venezuela como un polo energético, incluyendo la administración Trump tras las acciones del 3 de enero, es que más de 20 años de politización, falta de inversión y personal capacitado, destrucción institucional, esquema fiscal poco competitivo, ausencia de seguridad jurídica y rampante corrupción generan secuelas que son difíciles de erradicar, especialmente si lo tratas de hacer con la misma gente que participó en el desmantelamiento y desfalco de la industria petrolera venezolana.

El guion propuesto para revertir esta saga contiene los elementos necesarios  —cambios profundos en las leyes, en los sistemas fiscales, la recuperación de las instituciones y la estabilidad del gobierno. Parte de esta lista de condiciones necesarias ya se ha puesto en marcha: la nueva LOH y sus reglamentos, así como la adjudicación de bloques a empresas privadas. No obstante, los mecanismos de asignación, la incorporación de empresas sin precalificación alguna y la excesiva discrecionalidad que mantiene el Estado han frenado el interés de los inversionistas que realmente desean participar con su “Know-how” y capital en el país. El modesto avance se evidencia parcialmente en lo siguiente:

*Tras el repunte basado en el régimen de licencias de la OFAC, la producción de crudo se mantiene en una meseta en torno a 1,0 millones de barriles por día; el incremento de la recaudación fiscal responde a los elevados precios de mercado y no al componente volumétrico de la producción.

*Existen muchos anuncios y propaganda patrocinados por las empresas con nuevos contratos CPPH (Contrato de Participación Productiva de Hidrocarburos), pero no hay evidencia de nueva actividad de perforación, de ejecución de proyectos de recuperación mejorada ni de reemplazo o reparación de infraestructura mayor. Varias empresas anuncian proyecciones de producción superiores a 1,0 millón de barriles por día, sin un respaldo técnico sólido. Para ponerlo en contexto histórico, la única empresa privada que llegó a producir más de un millón de barriles por día fue la Creole (EXXON) en la época de las concesionarias; ni siquiera Shell rompió esa marca, y estamos hablando de la época de mayor productividad de los yacimientos venezolanos del siglo XX.

*Las empresas están recibiendo de PDVSA “data packs” incompletos, que a menudo carecen de datos recientes, lo que las obliga a reconsiderar sus estrategias. Adicionalmente, las empresas deben llevar a cabo auditorías financieras y operativas, realizar un estudio ambiental “base cero” para acotar su responsabilidad futura y realizar estudios de yacimiento para determinar sus planes de desarrollo, tratamiento, manejo y comercialización del campo y de los fluidos producidos. Sin contar que las “nuevas empresas” deben emplear y capacitar personal, implementar procesos, etc.

*El sistema eléctrico nacional presenta un déficit significativo. Se requiere celeridad en la búsqueda de recuperación tanto a nivel de  generación hídrica y termoeléctrica como de transmisión e interconexión. El gobierno firmó contratos con empresas líderes en la materia, pero esta semana nos enteramos de que la más importante de estas iniciativas (GE Vernova, filial de energía de General Electric) notificó que no iniciará las obras de reparación del sistema eléctrico venezolano hasta recibir el pago inicial del gobierno provisional.

De manera que la contribución al incremento de la producción de cada uno de estos contratos CPPH es una función de las capacidades de cada operador para ejecutar las obligaciones precedentes y, posteriormente, de su capacidad gerencial, operativa y financiera para iniciar e instrumentar los proyectos de recuperación o desarrollo acordados en sus respectivos contratos con el Estado; todo ello se traduce en términos de tiempo.

En nuestra opinión, muchos de los CPPH anunciados por el gobierno interino (más de 61) se decantarán por contratos con empresas serias, preparadas para llevar a cabo sus respectivos proyectos, al principio con una inversión cautelosa, pero dispuestas a reaccionar ante cambios favorables en el futuro. El resto de las empresas de este universo de 61, sin tomar en cuenta otros 41 que supuestamente están en negociaciones, en nuestra opinión, se quedarán en el aparato, probablemente con la intención preconcebida de revender  “flip” el contrato a un valor inflado.

En cuanto al Mega Deal de NABEP, su plan de desarrollo sigue siendo un misterio; sobre todo porque la gran mayoría de los recursos de hidrocarburos en los bloques a su cargo, arbitrariamente  denominados reservas probadas, son por ahora solo recursos contingentes (volúmenes descubiertos, pero aún no comerciales o sin compromiso de desarrollo).

Los informes recibidos desde EE.UU. indican que NABEP envió un cargamento de 1,0 millón de barriles, el primero bajo el anunciado acuerdo con  el Pentágono; se reporta que el crudo será procesado en las refinerías de Exxon y Citgo, lo que nos hace pensar que no se trata del 20% del crudo que NABEP suplirá al costo, sino del 80% que venderá a precio de mercado. La contabilidad de las ventas de crudo a costo y su efecto sobre el fisco venezolano no han sido aclarados todavía.

María Corina Machado vuelve al ruedo

María Corina Machado (MCM) irrumpió en el ruedo político del país y demostró su arraigo en los corazones de los venezolanos y su capacidad de convocatoria, tanto política como espiritual. La reacción popular a su regreso fue contundente y sacudió los planes tanto del gobierno interino como de la administración de Trump. Obligó a revelar los planes que Marco Rubio estaba implementando a través de la mesa de negociaciones con Dinorah Figuera.

La ruta de la transición política, finalmente desvelada, se fundamenta en el nombramiento de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) antes de finales de noviembre, seguido de la revisión por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del nombramiento de sus integrantes hacia fines de año. A partir de comienzos  de 2027, se declararía la ausencia permanente del presidente, seguida del anuncio de elecciones dentro de los 30 días siguientes, de acuerdo con el mandato de la Constitución Nacional.

La fecha específica de los comicios solo podrá determinarse una vez que se conozcan el cronograma de ampliación del registro electoral, el mecanismo de participación de la diáspora y el tipo de contabilización que se utilizará.

La reacción del gobierno interino ante la presencia de MCM mostró que la situación los tomó por sorpresa y provocó algunas reacciones destempladas. En resumen, podríamos puntualizar que el proceso liderado por la mesa de negociaciones y los anuncios de Marco Rubio y sus colaboradores son totalmente compatibles y, por lo tanto, la gente considera o confía en que finalmente tenemos una hoja de ruta electoral que beneficia incluso a quienes ven en Venezuela una oportunidad de inversión.

Economía

Durante la segunda quincena de octubre de 2026, la economía venezolana continuó operando en un entorno de alta inflación, restricciones al poder adquisitivo y un persistente desequilibrio entre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y el bienestar de los hogares.

El manejo del mercado cambiario estuvo marcado por una tendencia alcista constante y controlada en la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), mientras persistía la brecha con el mercado paralelo. Esta semana ocurrió una situación particular que arroja luz sobre lo que hemos calificado de políticas cambiarias opacas.

El ciberataque contra Binance, plataforma ampliamente utilizada por los actores del mercado cambiario, no provocó un colapso en el mercado cambiario de Venezuela. Sin embargo, sí se evidenció la caída temporal de la tasa paralela a niveles de 900 Bs/$; esta caída habría podido eliminar temporalmente la brecha cambiaria. Sin embargo, la tasa de devaluación de la moneda que seguía la tasa oficial se redujo hasta casi mantenerse constante durante los esfuerzos de recuperación de Binance, de modo que la brecha cambiaria no mostró cambios significativos, lo que mantuvo las oportunidades de arbitraje. Así las cosas, la tasa oficial cerró el viernes 30 de octubre en 887 Bs./$, con una brecha de alrededor del 10 %.

Un hecho destacado en la agenda económica fue la suscripción del Acuerdo Anual de Políticas Económicas entre el gobierno interino y el BCV (que no se formalizaba de esta manera desde 2013). En él se delinearon proyecciones macroeconómicas para el año entrante, contemplando un crecimiento del PIB entre 7% y 10%, metas de inflación anuales de hasta dos dígitos y la ratificación del sistema de intervenciones cambiarias con devaluaciones sucesivas. Llama la atención la notable diferencia entre los niveles de inflación que mencionó Calixto Ortega en su participación en el foro del FMI y las previsiones del fondo, que superaron el 140%.

Operaciones petroleras

Varias empresas con contratos CPPH han venido anunciando un creciente número de trabajos en sus campañas de comunicación corporativa; sin embargo, al cierre de este escrito solo podemos confirmar un nuevo taladro en el Bloque Junín Sur, que aún no está operando. Los otros taladros mencionados son dos adicionales de NABEP, uno de ENI y dos de Pacific Energy Group. Ninguno de los cinco ha podido confirmarse ni localizarse en los bloques correspondientes.

La producción se situó en 988 mil barriles por día (Mbpd) de crudo y 26 Mbpd de condensado. La producción de crudo se distribuyó geográficamente de la siguiente manera:

*Occidente: 285

*Oriente: 111

Faja del Orinoco:592

Total: 988

Chevron produjo 278 Mbpd, mientras que Maurel & Prom y Repsol produjeron 39 Mbpd y 40 Mbpd, respectivamente. En la Faja del Orinoco, PetroCedeño (NABEP) produjo 43 Mbpd; PetroSinovensa, 90 Mbpd; y PetroMonagas, 93 Mbpd. La producción total de NABEP (occidente y oriente) se situó en 154 Mbpd.

Las refinerías nacionales procesaron 284 Mbpd de crudo y productos intermedios, y produjeron 83 Mbpd de gasolina y 77 Mbpd de diésel.

El Complejo Petroquímico de José mantuvo su nivel de utilización en el 73% en las plantas de metanol y de amoníaco/urea, mientras que la planta de MTBE continúa fuera de servicio.

Las exportaciones de crudo en octubre promediaron 822 Mbpd. A EE.UU. se enviaron 480 Mbpd, lo que representa una reducción respecto al mes anterior. India recibió 231 Mbpd, Europa 165 Mbpd y 21 Mbpd fueron enviados a Curazao. Las segregaciones exportadas desde Oriente, terminal José, fueron 533 Mbpd de Merey-16 y 97 Mbpd de Hamaca; y desde occidente se despacharon 122 Mbpd de crudo Boscan y 56 Mbpd de crudo Blend 14/17.

Comportamiento de los precios del crudo y gas natural

En los últimos días de octubre, los mercados energéticos mundiales sufrieron fuertes turbulencias debido a la escalada geopolítica en Oriente Próximo y a la reanudación de los ataques contra refinerías rusas.

El crudo Brent arrancó en $104.91/bbl  el 15 de octubre. Sin embargo, la escalada bélica incrementó drásticamente la prima de riesgo, empujando el precio al alza hasta cerrar el viernes 23 de octubre en $116.72/bbl. En los últimos días del mes, el precio del Brent cotizó en un rango volátil, cerrando el 30 de octubre entre $113.43 y $117.64 por barril. El crudo WTI siguió una tendencia idéntica a la del Brent. A mitad de mes (15 de octubre), el barril cotizaba a $95.40/bbl. Hacia finales de la semana del 23 de octubre, rompió la barrera psicológica y avanzó hasta $103.27/bbl, manteniendo una cotización firme entre $102.95 y $103.73 por barril al cierre del periodo de octubre.

La cesta venezolana cerró el mes cotizando $92,84/BBL, el precio más alto desde principios de siglo.

En cuanto al gas natural, la diferencia entre ambos mercados (Europa y América) se amplió drásticamente debido a los cuellos de botella en el transporte marítimo global de GNL hacia la Unión Europea.

Los precios  en Europa (TTF, contrato de diciembre) se dispararon y superaron la barrera de los 100 EUR/MWh el 28 de octubre, alcanzando su nivel más alto desde diciembre de 2022. Al inicio del periodo (15 de octubre), cotizaba en torno a los 85,52 EUR/MWh, pero el desplome de los inventarios europeos (por debajo del 75%) y las presiones del clima frío llevaron la cotización diaria a registrar un máximo histórico del mes, de97,35 EUR/MWh (el 26 de octubre), y a cerrar el mes por encima de 103,58 EUR/MWh.

Mientras tanto, en EE.UU., la cotización del gas natural (Henry Hub) mostró un comportamiento bajista y totalmente desconectado del rally europeo, moviéndose en un rango de $2.72 a $3.30 USD/MMBtu. Tras iniciar la quincena cerca de $3.30 USD el 15 de octubre, los precios cayeron debido a mayores inventarios y se estabilizaron a finales de mes en torno a $2.89–$2.95 por MMBtu.

Luis Pacheco, Académico no-residente del Baker Institute.

Matías Juan Szabo, Analista Internacional de Energía.

La Gran Aldea