El miembro fantasma
Creí haberme deshecho de aquello inexplicable. Ahora me encuentro en el espacio que anuncia su falta. A mamá suelen darle calambres en eso invisible; por momentos, me pide que la sobe allí donde le duele.
Hace años apuntaba en mi diario que había decidido cortar mis cabellos, que habían crecido durante cinco años hasta tener el tamaño de la parte que a mi madre le faltaba. Afirmé que una pierna me germinaba en la cabeza y brotaba en forma de larga cabellera hasta desarrollarse, ser independiente y desprenderse. Cincuenta y siete años convivió con mi madre; cinco años bastaron para que, en mi cuerpo, ella se hiciera adulta y partiera de nuevo.
Es triste saber de este tormento en el que una parte del cuerpo no destinada a pensar ejerció un privilegio adjudicado a los hombres.
La he visto hace días en una fotografía, en la que mamá era joven, tan joven que hubiese querido ser su amigo e ir a bailar con ella, escalar una montaña, correr una maratón.
Mamá diariamente se evoca a sí misma, ahora que la mayor parte de su tiempo transcurre en cama, recluida en una casa que, de tanta realidad, se desmaterializa con los temporales. La casa, al igual que yo, cree en la posibilidad de salvación de esta exploración interna, abre su piel, se rasga, se desmiembra para cantar al unísono lo anterior a ella, es decir, cuando una pared dio inicio a otra y otra, luego un muro, y así sucesivamente.
No basta una mirada antropológica del asunto, la cosa inexplicable ronda a mi madre y el espacio que, por destino y no por elección, ha tenido que llamar hogar. Como Pierna, Casa cumple 18 años, es adulta y tiene hijos, mientras que madre se enraiza al vacío hasta hacer aparecer, en su otra pierna, los vestigios del miembro que se creía perdido, el familiar no deseado.
Zorian Ramírez Espinoza es un poeta nacido en Caracas (Venezuela), en 1996. Licenciado en artes mención música por la Universidad Arturo Michelena y contrabajista de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. En 2022 publicó Las escuelas de contrabajo en Venezuela, reconstrucción evolutiva 1970-2003 (CIDES) y la plaquette Memoria derramada (Petalurgia). Diplomado en reflexión y creación poética de la Fundación La Poeteca de Caracas. Ha participado en diversas antologías nacionales e internacionales. Es co-compilador del dossier de poesía joven venezolana Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad y editor asociado de la revista Círculo de Poesía. Coordina la colección de poesía El alba ya no pudo negarme, de la Fundación Editorial Tuqueque, con la que publica este 2026 su libro Habitar la forma. En julio de 2026 obtuvo el premio del VIII Concurso Anual de Poesía Lugar Comun (EE.UU.) con su libro El miembro fantasma.

