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Luis Bravo: Disonancia cognitiva.

 

Laureano Marquez/La CEIBA. Tensión o malestar interno que se siente al mantener al mismo tiempo dos pensamientos contradictorios, o cuando las acciones de una persona van en contra de sus propias creencias o valores (Este concepto de disonancia ognitiva fue formulado en 1957 por el psicólogo estadounidense León Festinger, segun la  IA de Google,  consultada el 27-09-2006 5:00 pm.)

No se entiende la febril actividad de la nueva burocracia que gestiona el Ministerio de Educación Universitaria. Sorprende que el  inquieto desempeño que se observa en los medios se dedique a algo como una nueva Ley de Universidades cuando el gobierno lo ha intentado tantas veces y con tan infaustos resultados,  pese a la abundancia de dinero,  del cual hoy se carece pues solo se cuenta con lo que se consigue con el administrador del norte. No hay dinero para impulsar una reforma decente vía legislativa,  y el consenso que se tiene tampoco alcanza para el significado político de una reforma como la universitaria;  que tiene potencial para ser la chispa  para  el incendio que necesitan factores sumamente ansiosos de poder. Quien tiene la llave del gasto público está más interesado en no inducir  el desasosiego social y,  sobre todo, en pagar  las inmensas deudas que dejo el comandante y sus herederos con sus arrebatos de antimperialismo de mostrador.

Estos furores  del gobierno universitario que tenemos hoy  contrastan   con la abúlica gestión pública que sufrimos los universitarios. Pero repitiendo lo de siempre cuando una reputación personal es retada por el oficio de gobernar, demasiada atención al qué dirán. Para terminar en un más  de lo mismo del sujeto que  poco influye en el desarrollo real de su objeto de gobierno. Demasiada atención a la representación formal,  dejando al azar de las circunstancias  lo  realmente necesario, como es en el caso que nos preocupa y ocupa: la recuperación de la calidad de vida del trabajo universitario y la provisión de información medianamente creíble sobre el estado de un  subsistema de educación superior adiposo y carente de capacidad para atender los desafíos de los tiempos. Una Universidad que la burocracia oficial y oficialista no ha podido impulsar por su intolerancia genética. Sectarismo que habría que desechar para  incluir en el proceso de reforma, protagónicamente,  a los gremios y academias (todos y de modo distinto al tradicional podcast propagandístico) De igual modo habría de  concentrar la oficialidad su acción en la producción de los ajustes mediante un economía política de la educación que regrese la Universidad a la Constitución y a la legislación vigente. Y de ahí y avanzar a las reformas legales que deba impulsar el nuevo gobierno que resulte de la transición que estamos experimentando,  según los consensos que se están labrando en la mesa de diálogo.  La reforma tiene que contar con los sectores marginados pero con el poder de la experiencia que acompaña la lucha diaria por la decencia en materia de docencia, investigación y extensión.

Qué bueno sería que se utilizaran las destrezas matemáticas del director de OPSU para  informar por ejemplo:  cuantos universitarios hay,  cómo se distribuyen en sus tipos y en el territorio, además de las series estadísticas que permitan visualizar los avances y reprocesos probables.  Utilizando la Constitución vigente como  regla de valoración para las prioridades de gestión y política pública necesaria para superar la precariedad y el atraso institucional campeantes.  Ahorrando en  propaganda. Superando   la idea de  Colegio Federal de finales del siglo XIX que impuso el miltarismo antidemocrático desde 1999.

En la dirección señalada hacemos una larga referencia al estado de los esfuerzos de la nueva élite de poder universitario para cambiar la Ley,  poniendo en valor lo que queda de Universidad constitucionalmente definida tal cual se podría derivar de lo que se muestra en esta edición Nro. 1075,  bajo el título: Reforma universitaria desde un MPPEU con sed de atención. ¿Qué sentido tiene  cambiar una ley cuando no se hace el trabajo que reclama la transición en marcha?.

De igual modo y para el importante asunto de la docencia en tiempos de T ransición recomendamos el siguiente libro: Reconstruir la Docencia para el (nuevo) amanecer democrático. Contribuciones a la Reforma Educativa.

Mueve a editar este texto  la voluntad de contribuir a forjar la representación probable del espacio y tiempo que ocupa la educación en la discusión y el desenvolvimiento real del procesos de transición que se instalan en el país después de la intervención norteamericana,  que supuso la descomposición final de la  forma en que se gobernó la Educación desde 1999.

Revista: 1.075 Memoria Educativa Venezolana, paso a paso