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La marcas que hacen leyenda en el béisbol venezolano, por Rafael Marcano

 

Balbino Fuenmayor, Breyvic Valera, Silvino Bracho y Ali Castillo.

El béisbol venezolano comienza a tomar forma. Los parques recuperan su calor, las tribunas vuelven a encender el entusiasmo de los fanáticos y la emoción de una nueva temporada se hace sentir en cada rincón del país.

Mientras cada equipo libra sus primeras batallas en busca de la clasificación, hay protagonistas que merecen nuestra atención: Aquellos peloteros que siguen construyendo su legado y que tienen ante sí la posibilidad de alcanzar marcas reservadas para un grupo selecto.

Porque la historia de la LVBP no se escribe únicamente en las finales, con un campeonato en disputa. También se construye en cada turno, en cada lanzamiento y en esos momentos en los que un jugador consigue que su nombre permanezca un poco más en la memoria del fanático.

Uno de ellos es Balbino Fuenmayor. El slugger de Caribes de Anzoátegui inició esta temporada con 96 cuadrangulares de por vida y no tardó en alcanzar los 97, igualando a Antonio Armas en el quinto lugar histórico de jonrones del circuito. Ahora, el centenario está a tres batazos de distancia.

Balbino Fuenmayor

Balbino Fuenmayor.

 

Solo Eliézer Alfonzo (138), Álex Cabrera (135), Robert Pérez (125) y Luis Jiménez (101) habían alcanzado los 100 cuadrangulares en la LVBP. «Balbineitor» viene de conquistar su segundo premio al Jugador Más Valioso, después de liderar el campeonato anterior con 17 vuelacercas.

Hablar de Balbino es hablar de poder, constancia y permanencia; de un pelotero que ha convertido su trayectoria con Caribes en una de las referencias ofensivas de su generación.

Del otro lado, donde cada lanzamiento puede definir un resultado, aparece Silvino Bracho. El cerrador de las Águilas del Zulia alcanzó los 62 salvamentos de por vida el 21 de octubre, igualando a José Solarte en el décimo puesto histórico de la liga. Su siguiente objetivo es Ronald Belisario, quien suma 64 rescates.

Silvino Bracho

Silvino Bracho.

Más allá de la estadística, el registro reconoce una especialidad que exige carácter: asumir la responsabilidad cuando el juego está en su punto más crítico y cada lanzamiento puede marcar la diferencia. Bracho, ganador por tercera ocasión del premio al Cerrador del Año en la campaña 2025-2026, continúa agregando capítulos a una carrera que ya lo ubica entre los relevistas más destacados de nuestra pelota.

Otras marcas históricas también se construyen a fuerza de imparables. Recientemente, Breyvic Valera encontró una manera memorable de alcanzar los 500 hits en la LVBP: conectó un cuadrangular de tres carreras con el uniforme de Navegantes del Magallanes. Después de 12 temporadas con Bravos de Margarita, Valera afronta una nueva etapa con la Nave, demostrando que la experiencia también puede abrir nuevos capítulos en una carrera profesional.

Breyvic Valera

Breyvic Valera.

Otro aguilucho que merece atención es Alí Castillo. El capitán del nido llegó a 671 imparables y sigue acercándose a los 700 hits, una cifra que distingue a los bateadores con una trayectoria prolongada y productiva en el circuito. Su caso representa el valor de la regularidad y la constancia, cualidades que también han convertido a Castillo en uno de los referentes de la tropa occidental.

Ali Castillo

Ali Castillo.

Cuatro historias, cuatro maneras de acercarse a la inmortalidad deportiva. Porque convertirse en una leyenda de nuestra pelota no depende únicamente de levantar un campeonato, sino también de construir una trayectoria capaz de resistir el paso del tiempo. Y mientras la temporada apenas comienza, estos protagonistas nos recuerdan que algunas de las páginas más importantes del béisbol venezolano, aún siguen escribiéndose.

Rafael Marcano

Rafael Marcano.