A la opinión pública nacional e internacional:
Ante las recientes declaraciones y reuniones entre altos voceros internacionales y la representación política en el exterior, en las que se supedita el proceso de transición democrática a la reactivación económica y a la apertura de inversiones petroleras sin definir un cronograma electoral claro, PODER CIUDADANO fija una postura firme, categórica y éticamente intransigente ante el país y el mundo.
1. La soberanía popular no tiene precio ni admite ambigüedades
Nos llena de profunda preocupación que en el discurso político vuelva a imperar la indefinición de un calendario electoral transparente y vinculante. La libertad de los venezolanos para elegir su propio destino mediante el voto no es una concesión negociable ni una fase secundaria de un plan de negocios. La falta de fechas precisas para la celebración de elecciones libres, justas y auditadas internacionalmente invalida la esencia misma de cualquier transición y condena a la nación a un estado de incertidumbre inaceptable.
2. La democracia no se subordina a la agenda petrolera
Rechazamos de manera contundente la premisa de que “el avance político debe ir de la mano con la reactivación económica y petrolera” si esto implica acondicionar el ejercicio de los derechos humanos y políticos al beneficio del capital multinacional o de pactos cupulares.
Un modelo donde las licencias energéticas y las inversiones corporativas avanzan mientras las garantías democráticas se posponen, no es una transición: es una estabilización autoritaria diseñada para validar el saqueo institucional bajo una falsa apariencia de normalidad.
La economía de un país no puede reconstruirse sobre las ruinas del Estado de derecho. Cualquier acuerdo petrolero o comercial que preceda o eclipse la restitución institucional carecerá de legitimidad social, jurídica y moral a largo plazo.
3. La reconstrucción institucional requiere reglas, no discursos
Entendemos y defendemos la necesidad de sanear el arbitrio electoral (CNE, TSJ) y liberar de manera inmediata e incondicional a todos los presos políticos. Sin embargo, no aceptamos que la exigencia de “instituciones sólidas” sea utilizada como una excusa retórica para dilatar indefinidamente el retorno a la democracia. La preparación técnica del país para votar no requiere años de discusiones estériles; requiere la voluntad política real de someterse al escrutinio popular.
Exigencias de Poder Ciudadano
Por todo lo anterior, desde Poder Ciudadano demandamos:
Fecha y cronograma electoral inmediato: Exigimos a los actores políticos y al acompañamiento internacional la presentación de una hoja de ruta con plazos perentorios e inamovibles para la celebración de comicios presidenciales libres.
Supremacía de los derechos humanos sobre los intereses comerciales: Ninguna negociación energética o levantamiento de sanciones puede ejecutarse sin la verificación previa de avances democráticos reales: liberación total de prisioneros políticos, cese de la persecución y restitución de las garantías civiles.
Transparencia y participación ciudadana: Rechazamos las conversaciones a espaldas del país. El destino de los recursos estratégicos de Venezuela y su soberanía debe ser auditado de forma pública y soberana por la ciudadanía, no acordado en despachos a puerta cerrada.
Conclusión
El sufrimiento de millones de venezolanos adentro y fuera del territorio no puede ser instrumentalizado para justificar pragmatismos económicos ni demoras calculadas. Venezuela no necesita administradores de la crisis, necesita la restitución plena de su democracia.
Poder Ciudadano reafirma su compromiso inquebrantable con la libertad, la justicia y la defensa irrestricta del derecho fundamental de nuestro pueblo a decidir su futuro mediante el voto.
Caracas, Venezuela.
Poder Ciudadano
Defendiendo la soberanía, la verdad y las instituciones de la patria.

