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Edgar Silva: Delcy Rodríguez en la FAO, el Del-Cinismo no tiene límites

 

¡Cosas veredes Sancho!

La señora Delcy Rodríguez, una de las principales responsables de la crisis alimentaria en Venezuela, fue a declarar que «los alimentos jamás deberían ser un instrumento de presión política», como si no fuera corresponsable del perverso y miserable sistema CLAP, utilizado, como mecanismo de control social, dominación y humillación de la población venezolana, además de estar rodeado de graves hechos de corrupción, cuyos principales actores o  gestores están presos en Estados Unidos esta causa.

Desde la FAO, la Sra. Delcy anuncia el «Plan Venezuela Alimenta» y una nueva ley para la economía local, con la promesa de alcanzar la meta de hambre cero. ¿Cómo creer en esas promesas cuando el gobierno que ella representa ha mantenido estas políticas mientras millones de venezolanos, entre ellos miles de niños y adultos mayores, padecen hambre? ¿Estamos ante otro plan que terminará beneficiando a los mismos sectores que se han enriquecido con los negocios de los CLAP?

¡Es un insulto a la población hablar de hambre cero y de reducir la subalimentación al 3 % mientras persisten las consecuencias de una Emergencia Humanitaria Compleja que ha sumido en una *pobreza general al 81.3% y en una pobreza extrema al 62.6 %* de la población, según la plataforma independiente HumVenezuela!

Hablan de seguridad alimentaria en Roma, pero el régimen chavo-madurista, del cual ella es parte,  es responsable  de destruir la producción nacional mediante expropiaciones de fincas, haciendas y empresas, convirtiendo el acceso a los alimentos en un terreno de chantaje, corrupción y sometimiento.

Mientras tanto, millones de venezolanos, y particularmente nuestros adultos mayores, sufren hambre, desnutrición y pensiones que no alcanzan para sobrevivir.

El uso del hambre como instrumento de dominación política es una práctica que la historia ha conocido en sus expresiones más crueles. En Venezuela, esa práctica se ha profundizado al extremo. El pueblo ha denunciado insistentemente *cómo* la dependencia alimentaria ha sido utilizada para intentar doblegar su dignidad.

La verdadera seguridad alimentaria solo será posible con democracia, libertad, producción nacional, trabajo digno y acceso a los alimentos sin chantajes, discriminación ni mecanismos de sometimiento.

¡La comida no es una dádiva del poder: Es un derecho humano!

¡Los venezolanos no olvidamos!